
La noticia
El primer ministro de Benjamín Netanyahu se reunió en Washington con líderes evangélicos estadounidenses, agradeciéndoles su respaldo a Israel y afirmando que judíos y cristianos comparten una herencia espiritual. Durante el encuentro expresó que el antisemitismo y el antievangelismo representan amenazas que afectan a ambos pueblos, exhortando a los creyentes a mantenerse firmes y sin temor.
La respuesta de Dios
La Biblia nos enseña que el pueblo de Dios no debe responder al odio con más odio, sino permanecer firme en la verdad, la justicia y el amor. El Señor llama a Su pueblo a orar por la paz, a defender la libertad de anunciar el Evangelio y a rechazar toda forma de persecución contra cualquier persona por causa de su fe.
«Buscad la paz de la ciudad… y rogad por ella a Jehová» (Jeremías 29:7).
«Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5:9).
Como cristianos, debemos discernir los acontecimientos mundiales a la luz de las Escrituras. Toda expresión de antisemitismo, de persecución religiosa o de odio contra quienes profesan su fe es contraria al corazón de Dios. Al mismo tiempo, nuestra confianza no debe descansar en gobiernos ni en líderes humanos, sino en Jesucristo, el Príncipe de Paz, quien llama a Su Iglesia a ser luz en medio de un mundo dividido.
Conclusión
La noticia nos recuerda que vivimos tiempos de creciente tensión espiritual y cultural. Más que tomar partido por intereses políticos, la Iglesia está llamada a interceder por la paz, proclamar el Evangelio y permanecer fiel a Cristo, sabiendo que la verdadera esperanza para las naciones se encuentra únicamente en Él.
