
La Noticia
La Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, cumple 137 años desde su inauguración en 1889. Durante más de un siglo ha permanecido como símbolo del ingenio humano y ha recibido a millones de visitantes de todas las naciones. Su estructura ha resistido guerras, cambios políticos y el paso del tiempo, convirtiéndose en un ícono de la historia universal.
La Respuesta de Dios
Los monumentos pueden permanecer durante siglos, pero ninguno es eterno.
La Palabra de Dios nos recuerda:
«Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.»
Juan 8:32
Mientras el hombre celebra sus grandes obras, Dios sigue llamando a la humanidad a buscar aquello que nunca pasará: Su verdad. Las construcciones más admiradas pueden resistir el tiempo, pero solo Jesucristo puede transformar el corazón del ser humano y darle libertad eterna.
La historia recuerda monumentos; el cielo llama a los hombres al arrepentimiento.
En un mundo que admira lo visible, la Iglesia debe anunciar lo eterno. Porque llegará el día en que toda obra humana desaparecerá, pero la Palabra del Señor permanecerá para siempre.
«Las noticias cambian cada día; la respuesta de Dios permanece para siempre.
