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Cuando el Clamor Detiene la Tempestad . El Día en que Cesaron los Truenos

ÉXODO 9:28-35 Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os tendréis más. 29 Y le respondió Moisés: Tan pronto salga yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra. 30 Pero yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia de Jehová Dios. 31 El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña. 32 Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardíos. 33 Y salido Moisés de la presencia de Faraón, fuera de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra. 34 Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos. 35 Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.

En el texto que hemos leído para comenzar podemos ver que mientras los truenos sonaban y el granizo caía sobre Egipto, Faraón parecía haberse humillado, reconoció su pecado, pidió oración y prometió dejar ir al pueblo de Dios.

Pero lastimosamente todo cambió cuando la tormenta terminó, cuando cesaron los truenos, cuando dejó de caer el granizo, cuando volvió la calma…FARAÓN VOLVIÓ A ENDURECER SU CORAZÓN y no dejó ir al pueblo de Israel.

Verdaderamente podemos criticar al Faraón y decir muchas cosas en su contra por esa actitud pero tenemos que reconocer que esa es una forma de actuar que podemos ver en muchas personas en la actualidad, que buscan a Dios en medio de la crisis, que oran cuando tienen miedo, que prometen cambiar cuando están en medio del dolor y que se acercan a Dios durante la tormenta,

Pero al igual que el Faraón, cuando todo mejora, cuando ya no se oyen los truenos, VUELVEN OTRA VEZ A LO MISMO.

CUAL ES EL PROBLEMA CUANDO YA NO SE OYEN LOS TRUENOS, ES DECIR, CUANDO YA PASÓ LA CRISIS:

I) QUE LASTIMOSAMENTE HAY PERSONAS QUE SOLO BUSCAN A DIOS EN MEDIO DE LA TORMENTA
(ÉXODO 9:28) Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os tendréis más.

Podemos ver que el Faraón buscó la ayuda de Dios cuando tuvo miedo, cuando se sintió amenazado y atemorizado.

De igual manera hay personas que solo oran cuando están enfrentando tiempos de enfermedad, buscan a Dios solo cuando tienen problemas económicos, llegan a la iglesia solo cuando están enfrentando crisis familiares y prometen cambiar su estilo de vida cuando sienten temor.

Pero Dios no quiere una relación con nosotros únicamente cuando estamos enfrentando emergencias en nuestra vida, Dios no quiere que solamente lo busquemos cuando suenan los truenos de las tempestades de nuestra vida.

El Señor quiere que permanezcamos en su camino independientemente cual sea la circunstancia que estemos viviendo, que echemos raíces en Él, que no lo busquemos solamente para “Pasar la tormenta” (Jeremías 17:7-8) Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigara, ni dejará de dar fruto.

II) PARA MUCHAS PERSONAS LA CALMA SE VUELVE UN PELIGRO DE ENFRIAMIENTO ESPIRITUAL
(ÉXODO 8:34) y viendo al faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos.

Podemos ver que el verdadero problema de Faraón apareció cuando todo mejoró, cuando ya no se oyeron los truenos y la tormenta había cesado, su corazón cambió para con Dios.

Tenemos que reconocer que a muchos cristianos nos pasa que cuando pasa la prueba dejamos de orar, cuando mejora la economía dejamos de depender de Dios, cuando sana la enfermedad volvemos a la frialdad espiritual y cuando se calma la tormenta regresamos al pecado.

Algunos son fieles mientras hay truenos, pero se enfrían y le dan la espalda al Señor cuando vuelve la tranquilidad.

Como bien lo expresa la palabra de Dios en (Salmo 78:34-37) Si los hacía morir, entonces buscaban a Dios; Entonces se volvían solícitos en busca suya, 35 Y se acordaban de que Dios era su refugio, Y el Dios Altísimo su redentor. 36 Pero le lisonjeaba con su boca, Y con su lengua le mentían; 37 Pues sus corazones no eran rectos con él,Ni estuvieron firmes en su pacto.

III) CUANDO CESAN LOS TRUENOS EL CORAZÓN OBSTINADO SIEMPRE VUELVE A LO QUE LO DESTRUYE
(ÉXODO 8:34B) y viendo faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, SE OBSTINÓ EN PECAR, Y ENDURECIERON SU CORAZÓN ÉL Y SUS SIERVOS

La palabra de Dios nos dice que el Faraón “Se obstinó en pecar…” Eso significa que Faraón volvió a hacer exactamente lo mismo que estaba destruyendo su vida y su nación: ENDURECIENDO SU CORAZÓN CONTRA DIOS.

Seguramente hemos visto que después de las tormentas de la vida, cuando ya vuelve la calma, hay personas que vuelven a relaciones tóxicas, regresan a viejos pecados, retoman vicios destructivos, se enredan otra vez en aquello de donde Dios los había sacado.

Es por eso que tenemos que comprender que el pecado nunca quiere menos, sino que siempre quiere recuperar el terreno que había perdido en nuestra vida para llevarnos a una condición peor que la anterior (2 Pedro 2:20) Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

FRASE: Algunos claman a Dios para salir del dolor, pero cuando el dolor termina vuelven a abrirle la puerta a aquello que los hizo sufrir.

IV) TENEMOS QUE COMPRENDER QUE DIOS BUSCA TRANSFORMACIÓN DEL CORAZÓN, NO EMOCIONES MOMENTÁNEAS
(Ezequiel 36:26) Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

Dios quiere que nosotros tengamos un cambio verdadero, desde nuestro corazón.

Faraón sintió temor por el granizo, por los truenos, por la gran tempestad que vino sobre Egipto, por eso cambió sus acciones y sus actitudes momentáneamente, pero nunca permitió que Dios transformara verdaderamente su corazón.

Tenemos que comprender que para Dios no basta con llorar en un culto y

hacer promesas en medio del dolor, lo verdaderamente importante para el Señor es que NUESTRO CORAZÓN SEA TRANSFORMADO.

Es decir, un verdadero cambio, no solamente de palabras (Mateo 15:8) Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Sino con un corazón rendido completamente al Señor

FRASE: El corazón obstinado siempre termina regresando al lugar del que Dios quería rescatarlo.

CONCLUSIÓN: Muchos buscan a Dios mientras cae el granizo…pero se olvidan de Él cuando vuelve el sol. El problema no es solamente cómo reaccionamos durante la tormenta…sino quiénes somos cuando todo vuelve a estar bien. Porque es fácil buscar a Dios: cuando hay miedo, cuando hay dolor, cuando hay necesidad, pero LA VERDADERA FIDELIDAD SE REVELA CUANDO YA NO SE OYEN LOS TRUENOS.

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