
LUCAS 11-1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.
Este día comenzamos una NUEVA SERIE DE ESTUDIOS BÍBLICOS, la cual estará enfocada en algo básico e imprescindible en la vida de todo cristiano: LA ORACIÓN.
Podemos ver que los discípulos del Señor, es decir, los que estaban aprendiendo y caminando junto a Jesús sintieron la necesidad de aprender a orar, no de una manera religiosa como los fariseos, saduceos y doctores de la ley, que en lugar de orar hacían un show y a los cuales el Señor llamó hipócritas (Mateo 6:5) Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Ellos querían aprender a orar como Jesús hablaba con su padre celestial, y esa es la manera como nosotros debemos aprender a orar también, A LA MANERA DE JESÚS como nos lo enseña su palabra.
Pero primeramente definamos ¿QUE ES LA ORACIÓN? La oración es la comunicación reverente y personal del creyente con Dios, mediante la cual le adora, le agradece, le confiesa sus pecados y le presenta sus necesidades, confiando en Su voluntad y en Su gracia.
Dicho de una forma más sencilla: La oración es el MEDIO ESTABLECIDO POR DIOS para que sus hijos tengan comunión con Él.
AHORA RESPONDAMOS POR MEDIO DE LA PALABRA DE DIOS: ¿COMO DEBEMOS ORAR?
I) RECONOCIENDO QUE LA ORACIÓN ES UNA NECESIDAD BÁSICA EN LA VIDA DE TODO CRISTIANO
(LUCAS 18:1) También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,
Eso significa que no podemos ver la oración como algo opcional o algo sin tanta importancia, pues nuestro Señor Jesucristo dejó claro que la oración es una NECESIDAD en la vida de cada uno de nosotros.
Así como el aire, el agua y el alimento son indispensables para sostener la vida física; de la misma manera, LA ORACIÓN ES INDISPENSABLE PARA LA VIDA ESPIRITUAL. Sin ella, el creyente se debilita y pierde su comunión con Dios.
II) COMPRENDIENDO QUE LA ORACIÓN ES EL PUENTE ENTRE NUESTRA NECESIDAD Y LA SUFICIENCIA DE DIOS
(FILIPENSES 4:6-7) Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
La vida de oración de un cristiano comienza cuando verdaderamente reconocemos que NO PODEMOS HACERLO TODO POR NUESTRAS PROPIAS FUERZAS.
TODOS TENEMOS NECESIDADES espirituales, emocionales, familiares y materiales pero mientras una persona siga pensando que puede sola, difícilmente orará.
Y como lo mencionamos al principio, la oración es el puente entre nuestra necesidad y la suficiencia de Dios, es decir, que LA ORACIÓN NOS LLEVA DESDE NUESTRA INSUFICIENCIA HUMANA HASTA LOS RECURSOS ILIMITADOS DE DIOS.(Jeremías 33:3) Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
LA SUFICIENCIA DE DIOS significa que Dios es todo lo que necesitamos y que posee todo lo necesario para suplir cada necesidad de nuestra vida (Filipenses 4:19) Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
III) RECORDANDO QUE LA FE ES EL ELEMENTO INDISPENSABLE PARA UNA ORACIÓN EFICAZ
(SANTIAGO 1:6) Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
Este versículo es muy importante porque corrige una idea equivocada que muchos tienen acerca de la oración. LA EFICACIA DE LA ORACIÓN NO DEPENDE DE LA ELOCUENCIA DEL QUE ORA, SINO DE LA FE CON LA QUE NOS ACERCAMOS A DIOS.
FRASE: La fe es la mano que se extiende para recibir lo que Dios ha prometido.
La palabra de Dios también nos declara una verdad muy importante (Hebreos 11:6) Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Cuando oramos debemos creer: Que Dios existe, Que Dios escucha nuestras oraciones y que Dios tiene poder para responder.
Pero tenemos que comprender que orar con fe no consiste en que todo sucederá exactamente como queremos, sino en CONFIAR EN QUE DIOS HARÁ LO MEJOR PARA NOSOTROS.
LA ORACIÓN DE FE ESTÁ RESPALDADA POR EL CARÁCTER DE DIOS, es decir, no oramos conforme a nuestros sentimientos, o según nuestras circunstancias, sino que oramos creyendo que Dios:
Es fiel.
Es poderoso.
Es sabio.
Cumplirá Su voluntad perfecta.
IV) TENEMOS QUE ORAR CON LA ACTITUD CORRECTA
(HEBREOS 4:16) Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Tenemos que comprender que no solamente es importante orar, sino también cómo nos acercamos a Dios en oración. La Biblia nos enseña que debemos presentarnos delante del Señor con la actitud correcta:
DEBEMOS ACERCARNOS A DIOS COMO A UN PADRE (Mateo 6:32) Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Es decir, tenemos que hablar con Dios con confianza de todas nuestras necesidades, anhelos y preocupaciones.
DEBEMOS HABLAR CON DIOS ABIERTAMENTE COMO CON UN MÉDICO (Marcos 2:17) Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. A un médico le contamos TODAS NUESTRAS ENFERMEDADES Y DOLENCIAS abiertamente, sin sentir vergüenza, y de esa manera tenemos que hablar con el Señor de todas nuestras debilidades, de nuestras luchas internas, de nuestros pecados y de aquello que contamina nuestra mente y corazón.
DEBEMOS HABLAR CON DIOS RECONOCIENDO SU GRANDEZA Y NUESTRAS HUMANA DEBILIDAD (Eclesiastés 5:1-2) Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. 2 No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras; El sacrificio de los necios es PROMETER LO QUE NO PODEMOS CUMPLIR, es decir, no tratemos de conseguir los milagros del Señor ofreciendo cosas que él no nos está pidiendo, no podemos tratar de impresionar a Dios.
CONCLUSIÓN: Al comenzar esta serie sobre la oración hemos comprendido que orar no es una opción para el cristiano, sino una necesidad indispensable para su vida espiritual. La oración es el medio que Dios ha establecido para que tengamos comunión con Él, llevemos nuestras necesidades delante de Su presencia y recibamos la ayuda que solamente Él puede darnos. También hemos aprendido que debemos acercarnos a Dios reconociendo nuestra dependencia de Él, confiando en Su suficiencia, orando con fe y presentándonos delante de Su trono con la actitud correcta. No se trata de repetir palabras, ni de impresionar a Dios con promesas o discursos elaborados, sino de hablar con nuestro Padre celestial con sinceridad, humildad y confianza.



