
Una palabra para agosto y septiembre
Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará. Isaías 33:22.
El Señor está liberando olas de justicia contra tus enemigos, olas de justicia contra tu adversario, y estas vendrán durante los próximos meses. Estamos entrando en una ventana de tiempo en la que Dios está derramando justicia divina sobre tu vida. Esta palabra es para aquellos que han estado atravesando una temporada de injusticia. Una temporada de ser perseguidos, de ser atacados por todos lados; el adversario rodeándolos, los lobos acercándose, siendo acusados injustamente. Dios está trayendo justicia divina a tu vida, en el poderoso nombre de Jesús.
He estado viendo esta ola en el espíritu durante meses. He observado cómo esta ola ha ido creciendo, y sabía que era la ola de Su gloria que comenzaba a venir: la gloria postrera, la gloria mayor que Dios está a punto de derramar sobre la tierra. Y dentro de esa ola de mayor gloria también viene una justicia poderosa. Incluso mientras estoy pronunciando estas palabras, hay una justicia poderosa del Padre siendo liberada sobre tu vida. Si has estado enfrentando alguna injusticia, Dios está tratando con ella ahora mismo. Dilo: “Dios, tratará con las injusticias de mi vida.”
EL SACUDIMIENTO Y LA GLORIA
Lo he dicho durante mucho tiempo: el sacudimiento y la gloria van de la mano. En medio del sacudimiento de la Iglesia y del sacudimiento del mundo, la gloria de Dios está a punto de manifestarse. Ese sacudimiento es el lugar donde Su gloria está siendo dada a luz. Pero en Su gloria también hay un reinicio divino y una realineación divina de todo aquello que está fuera de orden. Déjame decirlo nuevamente: EN SU GLORIA HAY UN REINICIO DIVINO Y UNA REALINEACIÓN DIVINA DE TODO LO QUE ESTÁ FUERA DE ORDEN.
Hace unos días estaba grabando en esta habitación, y el Espíritu de Dios vino poderosamente sobre mí, y comencé a decretar: “¡Deja ir a Mi pueblo! ¡Deja ir a Mi pueblo! ¡Deja ir a Mi pueblo!” Y siento que eso es precisamente lo que el Señor está diciendo ahora sobre el cuerpo de Cristo. Dios le está diciendo al enemigo, al acusador: “¡DEJA IR A MI PUEBLO!” Esta es una temporada de justicia divina contra tus enemigos. El Señor dice: “Esta es una temporada en la que estoy tratando con los ladrones y los que roban. Estoy tratando con todo aquello que ha estado rodeando a Mi pueblo, robándole y envenenándolo. Esta es la temporada en la que estoy decretando justicia divina.”
DIOS ESTÁ TRAYENDO JUSTICIA
Mientras procesaba esta palabra, el Señor me llevó a Lucas 18:1-8, donde Jesús cuenta la parábola de la viuda persistente que clamaba: “Concédeme justicia contra mi adversario.” Y el Señor dijo: “¿Y acaso Dios no hará justicia a Sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará en responderles?” Esto es poderoso. ¿Acaso Dios no hará justicia a Sus escogidos que claman a Él día y noche? ¿Seguirá haciéndolos esperar.
Esta es una temporada en la que Dios está trayendo justicia contra tu adversario, en el poderoso nombre de Jesús. Creo que muchos han estado experimentando una especie de batalla espiritual, como si hubiera un caso en su contra. El enemigo ha venido trayendo acusaciones y argumentos contra ustedes, pero Dios está rompiendo aquello que le daba lugar para acusar. Dios está diciendo: “No. No. No. Mientras Yo esté aquí, no. Estoy rompiendo aquello que el enemigo ha levantado contra mi pueblo.”
DIOS ESTÁ TRAYENDO JUSTICIA CONTRA LAS PALABRAS QUE TE HAN MANTENIDO EN ESTANCAMIENTO
Dios está trayendo justicia contra las palabras que te han mantenido en estancamiento espiritual, como si estuvieras atrapado en una sala de juicio, enfrentando acusaciones. Palabras contra ti. Palabras de acusación. Palabras falsas. Quizás has pensado: “¿Qué está pasando? Me siento mal representado. Siento que constantemente tengo que demostrar quién soy y decir: ‘Eso no soy yo. Eso no fue lo que hice’. Ha habido acusaciones falsas que te han mantenido en un estado de espera.
Las palabras de las personas y las palabras del acusador pueden colocarte en un patrón de estancamiento. Tal vez has sentido que había un decreto contra ti, algo que te mantenía detenido, algo de lo que parecía imposible liberarte. Dios está tratando con esas palabras ahora mismo. Está tratando con esos decretos. Por eso te está sacudiendo y liberando de aquello que te ha estado atrapando. Está tratando con los acuerdos y las alineaciones que dieron lugar al enemigo.
Ahora mismo declaro que toda acusación espiritual contra ti queda anulada. Romanos 8:1 declara que ya no hay condenación para los que están en Cristo Jesús. En otras palabras: No hay caso contra ti. El caso está cerrado en el nombre de Jesús. Reprendo toda asignación de acusación contra tu vida, en el poderoso nombre de Jesús.
JUSTICIA CONTRA LAS FUERZAS QUE HAN CONTENDIDO CONTIGO Y TE HAN IMPEDIDO ENTRAR EN PUERTAS DE INFLUENCIA
Dios está trayendo justicia contra todo aquello que ha estado contendiendo contigo en tu región y tratando de impedirle entrar en puertas de influencia, construir y dar a luz aquello que Él puso dentro de ti. Has sentido esterilidad. Has sentido que todo se retrasa. Has vuelto a experimentar aislamiento y contención. El mismo patrón parece repetirse: el enemigo intenta contenerte, frustrarse, mantenerte pequeño y escondido, e impedir que te conectes con las personas correctas. Pero Dios está rompiendo eso ahora mismo.
Está quebrando el poder de aquello que te ha estado contendiendo, en el nombre de Jesús. Está llegando el momento en que atravesar esas puertas de influencia. Entrarás en lugares donde tu voz tendrá impacto. Verás todo lo que Dios ha planeado que nazca y se construya a través de ti. Y habrá gracia y provisión para entrar en esa temporada, en el nombre de Jesús.
DIOS ESTÁ TRAYENDO JUSTICIA CONTRA TODO LO QUE HA VENIDO PARA DESTRUIR, DESVIAR Y TRAER RUINA
Esta es una grande. El Señor me mostró que está trayendo justicia divina contra toda asignación de destrucción, ruina y desviación. Ha habido una asignación que ha venido contra ti. Primero, una atmósfera de calamidad y ruina: cosas que parecían caer a tu alrededor. Todo se rompía. Nada funcionaba. Nada conectaba. Todo aquello en lo que ponías tus manos parecía detenerse o desmoronarse, y comenzaste a pensar: “¿Qué está mal conmigo? ¿Qué está pasando?” No. Ha habido una asignación de calamidad y ruina que ha intentado derribarte en diferentes áreas de tu vida. Pero también ha habido desviación. Algo que intenta sacarte del camino y desviarte de tu propósito.
Por eso has sentido tanta frustración y dolor, pensando: “No estoy donde debería estar. No entiendo por qué no estoy donde debería estar. ¿Qué está pasando?” Pero Dios está tratando con eso ahora mismo. Hay justicia divina sobre tu vida. (Parte 1 de la palabra profética de Nate Johnston)
Lucas 13:8 NVI Les digo que sí les hará justicia y sin demora. No obstante, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano



