
“Ausencia de Dios”
Vivimos tiempos donde la humanidad ha querido avanzar sin Dios, construir sin Su dirección y decidir sin Su sabiduría. Por eso vemos corazones vacíos, hogares heridos y una sociedad cansada, porque cuando Dios falta en el alma, todo pierde su verdadero sentido.
La ausencia de Dios no siempre significa falta de religión, sino falta de comunión, de obediencia y de reverencia a Su presencia. Hay muchos que hablan de Él, pero pocos permanecen delante de Él.
Sin embargo, aun en medio de esta realidad tan dura, hay una esperanza gloriosa: Dios sigue teniendo el control. Nada toma por sorpresa al Señor. Él continúa llamando a Su pueblo al arrepentimiento, a la búsqueda sincera y al regreso a Su presencia.
Cuando el hombre se aleja de Dios, la oscuridad aumenta; pero cuando una vida decide volver al Padre, la luz comienza nuevamente a brillar.
Hoy más que nunca necesitamos abrirle la puerta al Espíritu Santo, porque no es tiempo de una fe superficial, sino de una relación verdadera con Cristo.
“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Isaías 55-6-
“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican.”Salmos 127-1-
Que nunca nos acostumbremos a vivir sin Su presencia. Porque donde está Dios, todavía hay Esperanza y Fe.