Articulos

La historia de la vida de Jesús en Romanos

La crítica bíblica académica ha creado en ocasiones una brecha entre Jesús y Pablo. Algunos sostienen, por ejemplo, que la versión del evangelio que ofrece Pablo difiere de la imagen de Jesús que presentan los evangelios.

Sin embargo, un análisis más detallado del evangelio que se expone en la Epístola a los Romanos confirma que el mensaje de Pablo sobre la justificación por la gracia, basada en la obra de Cristo en la cruz, no deja de lado la historia de la vida de Jesucristo. La obra de Cristo en Romanos incluye referencias a puntos clave de la vida de Jesús tal como se presentan en los evangelios. Resulta que esta historia de vida es fundamental para comprender nuestras propias historias de vida como creyentes en Jesús.

Un área reciente de investigación sobre las cartas de Pablo se centra en el papel de la narrativa en su teología. Ya sea que llamemos a esta nueva disciplina «dinámica narrativa» o «teología narrativa de las cartas de Pablo», no hay duda de que las historias subyacen a gran parte de la enseñanza de Pablo. Los estudiosos observan regularmente la historia de la creación y la caída de la humanidad, las promesas a Abraham y la historia de Israel como elementos centrales de la enseñanza de Pablo. Romanos también insiste en que el evangelio de Dios, que «Él ya había prometido por medio de sus profetas en las Sagradas Escritura» (1:2), es la historia de la vida de Jesucristo.

El libro de Romanos presenta un panorama extraordinariamente exhaustivo de la trayectoria de Jesús, desde que fue enviado por Dios para obrar en la tierra hasta su obra actual en el cielo.

El evangelio en Romanos
Desde el inicio mismo de Romanos, aprendemos que la figura central del evangelio es Jesucristo. Pablo ha sido «apartado para el evangelio de Dios» (v. 1), que es un mensaje «acerca de Su Hijo» (v. 3).

La obra de Cristo en Romanos incluye referencias a puntos clave de la vida de Jesús tal como se presentan en los evangelios

Romanos completa esto con abundante material sobre la persona y la obra de Jesucristo. Jesús es el Mesías tan esperado (Christos; 65 veces), el Señor (kyrios; unas 33 veces), el Hijo de Dios (7 veces), el Libertador (11:26-27), la piedra de tropiezo (9:33), el último Adán (5:12-21), el servidor de la circuncisión (15:8) e incluso Dios sobre todas las cosas (9:5). En cuanto a Su obra salvífica, Jesús fue «entregado [a la muerte] por causa de nuestras transgresiones y resucitado [a la vida] para nuestra justificación» (4:25).

Lo que a menudo se pasa por alto es que Romanos narra cronológicamente los principales acontecimientos del ministerio terrenal de Cristo. Podemos vislumbrar esta perspectiva narrativa en el inicio de la epístola (1:3-4), donde Pablo presenta «un breve resumen del evangelio». El evangelio contiene «dos afirmaciones importantes sobre el Hijo, que conducen a la declaración culminante de que el Hijo es “Jesucristo, nuestro Señor”».

Acerca del Hijo de Dios:

[1] que nació de la descendencia de David

según la carne

[2] fue declarado Hijo de Dios con un acto de poder,

conforme al Espíritu de santidad,

por la resurrección de entre los muertos

Nuestro Señor Jesucristo (1:3-4).

Las dos afirmaciones hablan de Jesús tanto en términos de Su naturaleza humana (es el Hijo mesiánico de Dios en la línea del rey David) como en términos de Su vida resucitada (es el Hijo de Dios exaltado y reinante).

Como señala Peter Stuhlmacher, los versículos 3-4 «contienen la historia de Cristo narrada en los evangelios de forma resumida, y enfatizan que todo el camino de Jesús, desde Su nacimiento hasta Su exaltación, se inscribe bajo el signo de las promesas de Dios», es decir, «que Él ya había prometido por medio de Sus profetas en las Sagradas Escrituras» (v. 2).

Bosquejo de la historia de Jesucristo
Romanos incluye un bosquejo de la historia de Jesús que abarca desde su preexistencia hasta su glorioso regreso, en donde tiene lugar la obra de la salvación. Curiosamente, muchos de los puntos principales del Credo de los Apóstoles en relación con el Hijo de Dios se afirman en Romanos:

Preexistencia: Dios «[envió] a Su propio Hijo» (8:3), lo que implica la existencia de Cristo antes de la encarnación (ver Gá 4:4).

Vida terrenal: El «Hombre, Jesucristo» (5:15) «nació de la descendencia de David» (1:3) y de «los patriarcas» (9:5), vino «en semejanza de carne de pecado» (8:3), padeció (8:17) y fue insultado por los hombres (15:3).

Muerte: Jesús «fue entregado» (4:25), «fue crucificado» (6:6), derramó Su sangre (3:25) y «murió al pecado» (6:10), «por los impíos» (5:6) y «por nosotros» (5:8; ver 8:33). En Romanos, Jesús muere como nuestro sustituto (soportando el juicio de Dios contra nuestro pecado, 3:25; 8:3), como nuestro representante (6:1-11), para revelar la justicia de Dios (3:25-26) y Su amor (5:8), y como ejemplo de amor sacrificial (15:2-3).

Sepultura: Jesús fue sepultado (6:4), lo que confirma que realmente había muerto.

Resurrección: «Jesús nuestro Señor», fue «[levantado] de los muertos» por Dios (4:24; ver 1:4; 6:4; 8:34), para «ser Señor tanto de los muertos como de los vivos» (14:9). Su resurrección revela Su verdadera identidad como el poderoso Hijo de Dios y Señor (1:4). También confirma nuestra justificación (4:25), inaugura la nueva creación (8:29), vence al mal (8:37) y nos da nueva vida (6:4).

Ascensión y exaltación: Pablo conecta la muerte, la resurrección, la exaltación y la intercesión de Jesús, enumerándolas en orden cronológico: «Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros» (8:34; ver Sal 110:1).

Regreso: «El día está cerca» (13:12) en que «el Libertador vendrá de Sion» (11:26), y «el día en que […] Dios juzgará los secretos de los hombres mediante Cristo Jesús» (2:16). Romanos utiliza varios términos e imágenes para transmitir el mensaje de que «la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos» (13:11). Entre ellos se incluyen los temas del juicio y la condenación (2:4-5; 5:9) y las figuras del día y la noche, y de la oscuridad y la luz (13:11-14), la creación y la nueva creación (8:19-23), la gloria divina (8:18-19) y el aplastamiento de Satanás (16:20).

La historia de todo creyente en Jesucristo
De manera notable, los momentos clave de este relato no solo se aplican a Jesucristo, sino también a quienes están unidos a Él. Una comparación entre Romanos 6 y 1 Corintios 15 demuestra que, cuando confiamos en Cristo, Su historia se convierte en nuestra historia, y nuestra historia se integra en la Suya.

De manera notable, los momentos clave de la historia de Jesús en Romanos no sólo se aplican a Jesucristo, sino también a quienes están unidos a Él

En Romanos 6, somos bautizados en la muerte de Cristo (6:3), sepultados con Él (v. 4), unidos a Él en una muerte semejante a la Suya (v. 5; véanse los vv. 6, 8 y 11) y resucitados de entre los muertos en una resurrección semejante a la Suya (vv. 4-5; ver vv. 8 y 11), así que debemos presentarnos [paristēmi] ante Dios como aquellos que han sido llevados de la muerte a la vida (v. 13).

Cada uno de estos momentos que definen nuestra identidad refleja lo que le sucedió a Cristo en el resumen del evangelio que hace Pablo en 1 Corintios 15: Cristo murió (v. 3), fue sepultado (v. 4), fue resucitado por Dios al tercer día (v. 4) y se apareció a Pedro, a los doce y a otros (vv. 5-8); en Hechos 1:3, Jesús «se presentó [paristēmi] vivo».

Una parte importante de lo que significa estar en unión con Cristo es que nuestras vidas siguen el mismo guion que la Suya al morir al pecado y resucitar a una nueva vida. Como dice Pablo en Colosenses 3:3-4: «Han muerto y su verdadera identidad está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la historia de vida de ustedes, sea manifestado, entonces también ustedes serán manifestados con Él en gloria» (traducción del autor). Recordar que nuestras historias de vida reflejan la de Jesucristo es un paso necesario y que da poder para que podamos lidiar con el pecado en nuestras vidas y caminar en novedad de vida (Ro 6:4).

Fuente:
Brian Rosner

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba