Principal

Este es tu tiempo y tu turno

Así que los que ahora son últimos, ese día serán los primeros, y los primeros serán los últimos. Mateo 20:16

Creo que estamos a punto de ver cómo algunas de las personas que se han sentado en la parte de atrás se moverán sobrenaturalmente hacia el frente. Mientras estaba orando y adorando en la iglesia, vi algo moverse hacia la parte de atrás. Miré para ver si alguien había entrado, cuando de repente (en el espíritu) vi la mano de Dios. Escuché aplausos en la atmósfera e instantáneamente vi que aquellos que habían estado en los asientos de atrás ahora se apresuraban hacia adelante. Suspiré con alegría al ver lágrimas correr por sus rostros. Entonces, escuché en la atmósfera: «¡ES TU TURNO!»

Estos santos preciosos habían estado humildemente ocupando posiciones de gran valor en el Reino. No había ninguna acción arrogante en ellos. Venían con las manos levantadas en rendición. Venían con amor en sus corazones. Venían con una palabra: «Sí, Señor, que sea tu voluntad, no la mía». Detrás de ellos venían miles de seres angelicales de diferentes tamaños, con apariencias de diferentes edades. Respiré con asombro ante la multitud que llenaba el santuario. Las paredes desaparecieron para permitir que la habitación los albergara. La habitación olía a flores de cerezo y tonalidades de rosa y lavanda fluían a través de las ventanas. ¡Dios estaba haciendo un movimiento!

UN NUEVO REGIMIENTO DE PRECURSORES
Estos hombres y mujeres se inclinaban con reverencia… la humildad y el amor los envolvían. Escuché al Señor hablar claramente:

«Has esperado, y me he preparado para Mí mismo un NUEVO regimiento de precursores que me OBEDECERÁN con amor y bondad. He puesto un gran sello sobre su corazón, y los vestiré con una nueva armadura. ¡YO MISMO CORTE ESA ARMADURA!, dice el Señor. No será fácil de llevar, porque el mundo intentará desanimarlos. El mundo invadirá las almas de aquellos que una vez me reverenciaron, y dirán que no están comisionados. Les digo ahora: ¡Despierten a lo que Su Dios está hablando y sigan adelante! ¡YO LOS PROTEGERÉ! Escúchenme, oh Judá; escúchenme, oh Nazaret; escúchenme Gosen—USTEDES son Mis ungidos.»

Mi corazón se llenó de alegría por el nuevo comienzo. Me regocijé en voz alta ante mi Dios y dije: «¡AQUÍ ESTOY SEÑOR!» Para concluir, aquí hay un par de Escrituras que llenaron mi mente y en las que podemos meditar:

2 Corintios 5:5  Es Dios quien nos ha hecho para este fin y nos ha dado su Espíritu como garantía de sus promesas.

Efesios 1:13-14 En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido. Este garantiza nuestra herencia hasta que llegue la redención final del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria. (Una palabra profética de Teresa Phillips)

Con amor y oraciones,

Fuente:
Magie de Cano

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba