Articulos

INVENTA UN VOTO SI ES POSIBLE

NÚMEROS 30:2 Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.”

Hay promesas que nacen de la emoción, pero también existen votos que brotan desde lo profundo del alma. Y el mayor voto que un ser humano puede hacer delante de Dios no es entregar algo material, sino ofrecerle toda su vida.

No existe expresión más preciosa ante el cielo que un corazón dispuesto a cumplir lo que un día prometió en secreto. Dios escucha las palabras, pero también mira la fidelidad con que caminamos después de pronunciarlas.

Ofrecer nuestra vida al Señor significa rendirle nuestros pensamientos, decisiones, sueños, luchas y aun nuestros silencios. Es decirle:
“Señor, aquí estoy. Que mi vida te pertenece completamente.”

Vivimos tiempos donde muchos olvidan rápidamente lo que le prometieron a Dios en medio de una prueba, una enfermedad o una noche de lágrimas. Pero el Padre sigue buscando hombres y mujeres que permanezcan firmes, aun cuando el camino sea difícil.

Cumplir una promesa a Dios no es una carga; es una muestra de amor, honra y gratitud. Cada paso de obediencia se convierte en una adoración viva delante de Su presencia.

Que hoy nuestro mayor voto no sea solamente con palabras, sino con una vida rendida, fiel y perseverante hasta el final.

“Señor, que nunca olvidemos lo que un día te prometimos en oración.”

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba