Principal

Cuando La Misericordia te saca de Lodebar y te lleva a la Mesa del Rey

TEXTO: 2 SAMUEL 9:1-8 Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán? 2 Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese a David. Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo. 3 El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies. 4 Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar. 5 Entonces envió al rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar. 6 Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo. 7 Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa. 8 Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?

Verdaderamente que hay historias de la Biblia que conocemos desde hace muchos años, que las hemos escuchado muchas veces en alabanzas, pero que cada vez que las volvemos a leer nos hablan de una manera diferente a nuestra vida.

Y la historia de Mefi-boset es una de ellas, él era nieto del rey Saúl, hijo de Jonatán y, es decir que desde su nacimiento pertenecía a una familia real. Pero cuando apenas tenía cinco años, recibió la noticia de la muerte de su padre y de su abuelo y en medio de la huida, su nodriza lo dejó caer y quedó lisiado de sus pies (2 Samuel 4:4) Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies. Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó; y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset.

Desde aquel momento su vida cambió completamente, tuvo que dejar el palacio, perdió su condición de príncipe, perdió sus bienes y terminó viviendo en LODEBAR (TIERRA SIN PASTO), lejos de Jerusalén y lejos de todo aquello que alguna vez le había pertenecido.

Pero como podemos ver en los versículos que hemos leído al principio, un día ocurrió algo que Mefi-boset probablemente nunca imaginó: EL REY DAVID PREGUNTÓ POR ÉL.

No fue Mefi-boset quien buscó al rey, FUE EL REY QUIEN MANDÓ A BUSCAR A MEFI-BOSET, y cuando llegó delante de David, escuchó unas palabras que verdaderamente cambiaron su vida: (2 Samuel 9:7) Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.

La historia de Mefi-boset nos enseña algo poderoso: DIOS TIENE PODER PARA CAMBIAR LA HISTORIA DE NUESTRA VIDA, es decir que una etapa dolorosa de nuestra vida no tiene que convertirse en nuestro destino final, es decir, podemos haber caído, podemos haber tenido pérdidas, podemos habernos alejado, y podemos sentir que nuestra vida quedó marcada por nuestro pasado, pero todavía podemos escuchar la voz del Rey diciéndonos: “NO TENGAS TEMOR YO HARÉ CONTIGO MISERICORDIA”

VEAMOS EN EL TEXTO CUÁLES SON LECCIONES PODEMOS ENCONTRAR HOY PARA NUESTRA VIDA :

I) A PESAR QUE OTROS LO HABÍAN OLVIDADO, EL REY SE ACORDÓ DE MEFI-BOSET
(2 SAMUEL 9:1) ¿Ha quedado alguna de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?

Mefi-boset llevaba años viviendo lejos del palacio, había pasado de ser un príncipe a vivir en Lo-debar, en abandono, en tristeza y sin esperanza.

Pero podemos ver que aunque Mefi-boset estaba lejos, DAVID NO SE HABÍA OLVIDADO DE ÉL. Seguramente Mefi-boset no estaba esperando que alguien preguntara por él, pero alguien estaba hablando de él en el palacio.

Esto nos recuerda algo muy importante para nuestra vida: QUE NO VEAS NINGUNA SALIDA A TU SITUACIÓN, NO SIGNIFICA QUE DIOS SE HAYA OLVIDADO DE TI (Isaías 49:15) ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque te olvide de ella, yo nunca me olvidaré de ti.

Hay temporadas en las que sentimos que nadie nos recuerda, que nadie nos toma en cuenta y que nuestra situación no le importa a nadie, pero NO DEBEMOS CONFUNDIR SILENCIO CON ABANDONO.

II) EL REY LO LLAMÓ A PESAR DE SU CONDICIÓN Y DE SU REALIDAD
(2 SAMUEL 9:6-8) Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo. 7 Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa. 8 Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?

Podemos ver que cuando Mefi-boset llegó delante de David, no llegó como un príncipe seguro de sí mismo, sino al contrario, de hecho sus propias palabras nos muestran cómo se veía a sí mismo: “¿QUIÉN ES TU SIERVO, PARA QUE TENGAS TÚ CUIDADO DE UN PERRO MUERTO COMO YO?”

Verdaderamente Mefi-boset no podía entender cómo era posible que el rey quisiera mostrarle misericordia, pues él solamente podía ver su condición, pero DAVID MIRABA ALGUIEN DIGNO DE RECIBIR MISERICORDIA, AMOR Y UNA NUEVA OPORTUNIDAD.

Aquí encontramos una verdad muy importante: NUESTRA CONDICIÓN ACTUAL NO DETERMINA EL VALOR QUE DIOS LE DA A NUESTRA VIDA (Isaías 43:4) Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

Mefi-boset tenía una discapacidad que no podía esconder, su historia tenía heridas que no podía borrar, pero eso no significaba que su vida había perdido valor.

Lastimosamente HAY PERSONAS QUE LLEVAN AÑOS DEFINIÉNDOSE A SÍ MISMOS POR LO QUE LES HA OCURRIDO EN LA VIDA: “Soy el que fracasó.”, “Soy el que falló.”, “Soy el que arruinó todo.” , “Soy el que no pudo.”, “Soy el que cometió aquel error.” etc.

Pero tenemos que comprender que una cosa es reconocer nuestra condición y otra muy diferente es PERMITIR QUE NUESTRA CONDICIÓN SE CONVIERTA EN NUESTRA IDENTIDAD, pues nuestra identidad no depende de los que hemos hecho ni por los errores que hemos cometido, sino que hoy tenemos una nueva identidad dada por nuestro Dios (Isaías 43:1) Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

FRASE: “No eres lo que te pasó; eres lo que Dios dice que eres.”

III) EL REY LO MANDÓ A LLAMAR Y LE DEVOLVIÓ LO QUE HABÍA PERDIDO
(2 SAMUEL 9:7) Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.

Podemos ver que David hizo dos cosas con Mefi-boset: LE DEVOLVIÓ SUS TIERRAS Y LE DEVOLVIÓ UN LUGAR EN LA MESA.

Mefi-Boset había pasado años OLVIDADO EN LO-DEBAR, pero ahora tenía una invitación permanente para COMER EN LA MESA DEL REY.

Eso significa que su historia no terminó en Lo-debar, su historia no terminó en aquella caída, su historia no terminó cuando perdió a su padre, su historia no terminó cuando quedó lisiado, a pesar de todo AÚN HABÍA UN LUGAR PREPARADO PARA ÉL EN LA MESA DEL REY.

LO QUE HAS VIVIDO PUEDE HABER CAMBIADO TU VIDA, PERO DIOS PUEDE DARTE UNA NUEVA HISTORIA (2 Corintios 5:17) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

No podemos cambiar lo que hemos vivido, lo que hemos sufrido o lo que hemos perdido, pero SÍ PODEMOS DECIDIR QUÉ HACER CON LA NUEVA OPORTUNIDAD QUE EL REY NOS ESTÁ DANDO.

CONCLUSIÓN: No sabemos cuánto tiempo Mefi-boset pasó en Lo-debar, no sabemos cuántas veces pensó que su vida ya no cambiaría, pero un día alguien llegó con un mensaje: “EL REY TE MANDÓ A LLAMAR.” Y aquel hombre que pensaba que ya no tenía nada volvió a tener un lugar en la mesa del rey, por eso, hoy no mires solamente lo que perdiste, MIRA LA NUEVA OPORTUNIDAD QUE DIOS PARA TI, HAY UN LUGAR EN LA MESA DEL REY.

Fuente:
PASTOR OSCAR FLORES | EL SALVADOR

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba