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CUANDO ELÍAS SE SIENTE VENCIDO, DIOS TODAVÍA LO ESTÁ SOSTENIENDO

1 REYES 19:1-5 Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2 Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. 3 Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. 5 Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.

Este texto nos muestra una verdad muy impactante para nuestra vida: HASTA LOS GRANDES HOMBRE DE DIOS SINTIERON EN ALGÚN MOMENTO DE SU VIDA QUE YA NO PODÍAN MÁS.

El profeta Elias después de haber obtenido una gran victoria sobre los profetas de Baal fue amenazado de muerte por Jezabel, la esposa malvada del rey Acab, y huyó al desierto, pero llegó a un punto de tanta angustia que deseó la muerte pues sintió que ya no podia mas.

Esto es algo que muchas personas, incluyendo hombres y mujeres cristianos, experimentan día a día, sienten que ya no pueden más, que ya no tienen fuerza para seguir y llegan al punto de pensar que lo mejor es ya no seguir viviendo.

VEAMOS PRIMERAMENTE ¿POR QUÉ NOS SENTIMOS ASÍ? Y CÓMO PODEMOS SOLUCIONARLO

SENTIMOS QUE NO PODEMOS MÁS PORQUE ESTAMOS DANDO TANTO PARA OTROS QUE NOS HEMOS OLVIDADO DE NOSOTROS MISMOS

El mandato del Señor es claro: DEBEMOS AMAR A NUESTRO PRÓJIMO PERO SIN DEJAR DE AMARNOS A NOSOTROS MISMOS. Y ese es el problema de muchas personas, que se han descuidado de sí mismas,Se pasan la vida ayudando, apoyando, solucionando la vida de otros, llevando las cargas de otros, y procurando que los demás están bien, pero se han descuidado de estar bien ellos mismos.

En los aviones se da una instrucción que nos puede parecer extraña: Si el avión se despresuriza caerán unas máscaras con oxígeno, póngase primero la suya y luego ayude a otros a ponersela.

Esta regla de la aviación NO ES EGOÍSMO, ES SUPERVIVENCIA: si te quedas sin oxígeno, no podrás salvar a nadie más. De la misma manera, muchos cristianos sufren porque intentan dar oxígeno a otros pero ellos mismos ya no tienen ese oxígeno y por eso colapsan.

Tenemos que comprender que no podemos dar lo que no tenemos. Si nuestra relación con Dios, nuestra salud mental, nuestro cuerpo y nuestras emociones están colapsando, es momento de hacer una pausa y buscar nuestro propio tiempo a solas con Dios, descansar y permitir ser fortalecidos por el Señor para seguir adelante (Efesios 6:10) Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

SENTIMOS QUE YA NO PODEMOS MÁS PORQUE NUESTRA VIDA ESTÁ LLENA DE DOLOR Y TRISTEZA

Lastimosamente muchas personas hoy en día están pasando por momentos de dolor, de tristeza y de desesperanza tan grandes que han llegado a la conclusión que lo mejor es ya no seguir viviendo.

Se sienten tan llenos de tristeza en su alma que han llegado a creer que la muerte es la solución, PERO NO ES ASÍ, ese sentimiento no viene de Dios, pues él no vino a darnos la muerte como solución a los problemas de nuestra vida, sino que vino a DARNOS VIDA EN ABUNDANCIA (Juan 10:10) El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.Las personas tienen que comprender que no es quitándose la vida que se va a terminar su tristeza y su dolor, lo que se necesita hacer es QUITAR NUESTRO DOLOR Y NUESTRA TRISTEZA POR MEDIO DE JESUCRISTO (Salmos 4:7) Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

El mundo ofrece anestesiantes: adicciones, vicios, relaciones pecaminosas, etc, y en el caso extremo, quitarse la vida para evadir el dolor. Pero la anestesia solo duerme el síntoma, pero no sana la herida, CRISTO SI PUEDE SANAR ESA HERIDA POR MEDIO DE SU AMOR Y SU PODER.

SENTIMOS QUE YA NO PODEMOS MÁS PORQUE ESTAMOS LLEVANDO LAS CARGAS NOSOTROS SOLOS

El texto nos muestra un error estratégico que cometió el profeta Elias: “dejó allí a su criado” y se fue él solo al desierto.

En el momento más crítico de su vida, Elías eligió el aislamiento. De la misma manera nosotros al igual que Elias muchas veces queremos ser superhéroes espirituales; y no queremos que nadie se entere de nuestros problemas, no pedimos ayuda ni nos dejamos ayudar por nadie, cargamos en silencio las crisis financieras, los problemas matrimoniales o las batallas que estamos enfrentando y rechazamos la ayuda de los demás.

Pero nos cansamos y sentimos que ya no podemos más porque olvidamos entregarle las cargas a quien realmente puede ayudarnos a llevarlas, y es por eso que nuestro Señor Jesús nos dice hoy: (Mateo 11:28) Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. ¡SOLTEMOS NUESTRAS CARGAS EN LAS MANOS DEL SEÑOR!

SENTIMOS QUE YA NO PODEMOS MÁS PORQUE NO COMPRENDAMOS QUE NUESTRA CRISIS ACTUAL ES TEMPORAL

El gran error que cometemos cuando decimos «¡Ya no puedo más!» es que tratamos un problema temporal COMO SI FUERA UNA SENTENCIA PERMANENTE para nuestra vida

El profeta Elías pensó que el desierto y la amenaza de muerte eran el final de su historia, pero solo eran una estación en el camino de su vida.

ILUSTRACIÓN: Se cuenta la historia de un antiguo rey que le pidió a los sabios de su corte una frase que le diera fuerzas y ánimo en los momentos de mayor desesperación. Tras mucho pensar, los sabios le entregaron un anillo que tenía una pequeña inscripción por dentro, y la instrucción era leerla solo cuando sintiera que ya no podía más. Años después, el reino fue invadido, el rey tuvo que huir al desierto, acorralado por sus enemigos y sintiendo que todo estaba perdido. Al borde del colapso, recordó el anillo, lo abrió y leyó la frase: ‘ESTO TAMBIÉN PASARÁ’ su corazón se llenó de paz y tiempo después pudo recuperar su reino

Tenemos que comprender que el enemigo nos quiere hacer creer que la depresión, la escasez, la enfermedad o el luto que hoy vives serán eternos, pero la Biblia nos asegura que la tribulación es «leve y pasajera».

Tienes que comprender que tu dolor de hoy tiene fecha de vencimiento, es por eso que el Señor hoy nos quiere recordar a cada uno de nosotros independientemente de los que estemos enfrentando: ¡Esto también pasará! (Salmos 30:5) Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.

Fuente:
PASTOR OSCAR FLORES | EL SALVADOR

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