Internacionales

Bajo Las Alas del Altísimo. Un Abrazo de Esperanza para Venezuela

En estos momentos de profundo dolor, elevamos nuestras oraciones por nuestros amados hermanos de Venezuela. Que el Dios de toda consolación extienda Su mano poderosa sobre cada familia afectada, fortalezca a los que lloran, sostenga a los que se sienten débiles y renueve la esperanza de quienes esperan un milagro.

Oramos para que la paz de Cristo, esa paz que sobrepasa todo entendimiento, llene cada corazón con consuelo y confianza. Que el Señor sea refugio para el cansado, fortaleza para el afligido y luz para quienes hoy atraviesan tiempos de incertidumbre.

Declaramos que el amor de Dios abrace a toda la nación, que levante al caído, sane al herido y fortalezca a quienes trabajan incansablemente para socorrer a los necesitados. Que Su gracia transforma el dolor en esperanza, la angustia en fe y las lágrimas en testimonios de Su fidelidad.

Creemos que Dios sigue obrando. Él continúa siendo nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Ninguna circunstancia es mayor que Su poder, y ninguna herida está fuera del alcance de Su amor.

Oramos por una pronta recuperación para todos los afectados, por fortaleza para sus familias y por una restauración que glorifique el nombre del Señor. Que el Espíritu Santo derrame consuelo, unidad y valentía sobre Venezuela, y que esta prueba sea transformada en un tiempo donde muchos vuelvan sus ojos al Dios vivo y encuentren en Él el verdadero refugio.

«Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.» (Salmo 46-1)

Desde el Tabernáculo de Dios, abrazamos en oración a Venezuela. No están solos. El Señor permanece fiel, y Su misericordia es nueva cada mañana. Amén.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba