“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” Salmos 90:12
La vida es un regalo de Dios, pero también es pasajera. Santiago nos recuerda que nuestros días son como un vapor: aparecen por un poco de tiempo y luego se desvanecen. Muchas veces hacemos planes para mañana, para el próximo año y para el futuro, pero olvidamos que el único tiempo que verdaderamente tenemos en nuestras manos es hoy.
Contar nuestros días no significa vivir con temor a la muerte, sino aprender a darle valor a la vida. Significa aprovechar cada oportunidad para amar, perdonar, servir, obedecer a Dios y hacer aquello para lo cual fuimos llamados.
No sabemos qué traerá mañana, pero sí podemos decidir qué haremos con el día que Dios nos ha concedido.
Que el Señor nos enseñe a vivir con un corazón sabio, entendiendo que nuestros días son limitados, pero que cada día puede tener un propósito eterno.
Hoy es un buen día para acercarnos a Dios, reconciliarnos, amar más y vivir para Su gloria.
Señor, enséñanos a contar nuestros días, para que nuestro corazón alcance sabiduría y nuestra vida deje una huella que permanezca en la eternidad. Amén.


