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Las Disciplinas para tu Éxito

Para prosperar, hay que tener disciplina.  Es imposible tener éxito y alcanzar prosperidad con una vida indisciplinada.  Para alcanzar grandes cosas, tienes que someter tu carácter, tu tiempo, todo tu ser, a la disciplina requerida para poder prosperar.  Sin disciplina, no se alcanza nada.

Hay cuatro áreas en particular en las que tienes que disciplinarte para tener éxito:

  1. Toma de decisiones.  Hay quien toma decisiones emocionales, a veces, teniendo la respuesta delante de ellos, las obvian y hacen las cosas como mejor les parezca.  En la vida, siempre vas a enfrentar momentos en que la toma de decisiones será indispensable, y tendrás que hacerlo de forma disciplinada para que puedas ver progreso.  En Jueces, vemos a Sansón, quien por una mala decisión, se enamoró de la mujer incorrecta, le dio su corazón, y terminó trabajando como un animal, dando vueltas en un molino, con sus ojos cerrados.  Una mala decisión del hijo pródigo, hizo que perdiera todo lo que él había recibido como herencia, pero una buena decisión lo restaura.  Por eso es que las decisiones tienen que ser tomadas con disciplina.  El establecer no tomar decisiones después de cierta hora en la tarde, por ejemplo, es una disciplina.  Si estás muy cansado al momento de tomar decisiones, las tomarás de manera emocional.  Dice la Biblia que Dalilah le amargó el alma a Sansón, y eso le llevó a tomar una mala decisión.  Una mala decisión hizo que el pueblo diera vueltas en el desierto.  Una mala decisión de Acán hizo que el pueblo perdiera ante sus enemigos.  Tienes que ser disciplinado en todas tus decisiones.
  2. Apetitos o deseos.  No hay nada malo con desear, con aspirar, con tener apetitos, cosas que te agraden, que te gusten, pero tienes que ser disciplinado.  Es natural que te atraigan ciertas cosas.  Hay gente que le apasionan los relojes; a otros, los zapatos, los autos.  Nada de esto es malo, mientras tú lo mantengas en disciplina.  Tampoco critiques al que tenga un buen auto.  Tú también tienes apetitos; quizás el cine, las revistas, algún deporte.  Y parecen inofensivos, pero no te das cuenta que ese gasto constante y el no mostrar disciplina, control, es lo que te trae complicaciones.  Hoy es día de someter todos tus deseos a la voluntad de Dios.  Al hacerlo, ya no vivirás para tus apetitos, sino que todo eso será resultado de vivir bajo el deseo de Dios, porque estarás buscando agradarle a Él.  Vivir alimentando los apetitos de la carne, te lleva a cometer grandes errores.
  3. Tu tiempo.  Tenemos hoy más capacidad de ajustar nuestro tiempo que en el pasado.  Tenemos relojes digitales, dispositivos que nos ayudan en esto, aplicaciones que nos ayudan a maximizar el tiempo.  Hemos evolucionado tecnológicamente, pero hay gente indisciplinada, aun teniendo las herramientas para disciplinarse, y desperdician su tiempo.  Dice la palabra que es de sabios redimir el tiempo porque los días son malos.  Decide que no vas a perder tu tiempo.  Utiliza todas las herramientas para que el tiempo sea maximizado, para que el factor tiempo sea uno que trabaje a tu favor y que te bendiga y te aumente en todo lo que vas a alcanzar.  Calcula el tiempo que gastas en la televisión, en transportarte de un lugar a otro; ese espacio de tiempo, cómo lo estás maximizando?  ¿Qué estás escuchando?  ¿Escuchas algún mensaje?  ¿Un audiolibro?  Ese periodo mientras otros piensan que su vida comienza cuando lleguen al lugar de destino al bajar del autobús, tu vida está progresando en todo ese trayecto, sabes más que los demás, aprendes, piensas mejor que los demás.  Maximiza cada momento de tu tiempo.
  4. Tu temperamento.  Una cosa es tu personalidad, otra es tu carácter, y otra tu temperamento.  El temperamento son esas reacciones emocionales que tenemos en ciertos momentos de nuestra vida.  Y si no tienes disciplina sobre esa área, en un momento de arranque, de amargura, de presión, de dolor, puedes explotar y cometer un grave error que te atrase en toda tu vida.  La Biblia nos muestra este error en la vida de Moisés, un gran hombre de Dios.  Dios lo usa para libertar al pueblo de Israel de Egipto.  Un día Dios le dice al pueblo que no entrarían en la tierra prometida; pasan treinta y siete años, y se suponía que solo Josué, Caleb y Moisés entraran aquella en la tierra, pero treinta y siete años después, Moisés se desespera y, por el coraje, golpea la peña.  Y ese día, Dios le dice: No puedes entrar.  Tu temperamento es indispensable que lo controles, que lo mantengas en disciplina, bajo la palabra de Dios.  Por eso es que los creyentes no tomamos decisiones dejándonos llevar por nuestras emociones, sino que vamos al libro más importante para que sea ese libro el que nos dirija.

Aprende a disciplinarte en estas cuatro áreas, y tendrás éxito en tu vida.

Fuente:
Pastor Otoniel Font | Puerto Rico

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