
TEXTO: 2 TESALONICENSES 1:1-10 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo: 2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Dios juzgará a los pecadores en la venida de Cristo 3 Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás; 4 tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis.5 Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. 6 Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, 7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).
Este día comenzamos el estudio de la SEGUNDA CARTA A LOS TESALONICENSES y las enseñanzas que tiene para la vida cristiana actual. La primera carta a los Tesalonicenses nos permitió conocer una iglesia naciente, con muchos cristianos recién convertidos, que ESTABA ENFRENTANDO MUCHAS DIFICULTADES Y PERSECUCIONES.
Pero algunos meses después de enviarles aquella primera carta, los problemas no habían desaparecido. LOS CREYENTES CONTINUABAN EXPERIMENTANDO OPOSICIÓN, SUFRIMIENTO Y CONFUSIÓN ACERCA DE LOS ACONTECIMIENTOS RELACIONADOS CON LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.
Es por eso que en la segunda carta el apóstol Pablo vuelve a escribirles con TRES MOTIVOS PRINCIPALES : ANIMAR a los creyentes a perseverar, ACLARAR enseñanzas relacionadas con el día del Señor y CORREGIR conductas desordenadas que estaban afectando a algunos miembros de la congregación.
VEAMOS ENTONCES CUALES SON LAS ENSEÑANZAS PRINCIPALES QUE ENCONTRAMOS EN EL CAPÍTULO UNO PARA LA IGLESIA CRISTIANA ACTUAL:
I) UNA IGLESIA SALUDABLE DEBE CRECER EN LA FE Y ABUNDAR EN AMOR
(2 TESALONICENSES 1:3-4) Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás; tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis.
Podemos ver que Pablo comienza el desarrollo de su carta expresando gratitud a Dios por EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL DE LOS CREYENTES DE TESALÓNICA.
Había dos características que sobresalen en aquella congregación: SU FE ESTABA CRECIENDO Y SU AMOR ESTABA ABUNDANDO.
Esto nos permite comprender DOS VERDADES MUY IMPORTANTES:
EN MEDIO DE LAS DIFICULTADES Y LAS CRISIS LA FE SE FORTALECE (Santiago 1:2-4) Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
La verdadera fe no consiste únicamente en haber creído en Cristo en el pasado, sino en continuar confiando en el Señor cada día aún en medio de las tribulaciones y angustias que podamos enfrentar, pues una fe verdadera no se rinde ni desmaya cuando las circunstancias son contrarias. (2 Corintios 4:15-17) Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.16 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
EN MEDIO DE LAS CRISIS EL AMOR DEBE CONTINUAR ABUNDANDO (2 TESALONICENSES 1:3) Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás;
Los tesalonicenses estaban atravesando persecuciones y tribulaciones, pero sus dificultades no habían apagado el amor que existía entre ellos.
Esto nos enseña que LAS CRISIS NO DEBEN CONVERTIRSE EN MOTIVOS PARA DEJAR DE AMAR NUESTRO PRÓJIMO:
NO PERMITAMOS QUE LOS PROBLEMAS NOS VUELVAN INDIFERENTES ANTE LAS NECESIDADES DE LOS DEMÁS. (Filipenses 2:4) no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
NO PERMITAMOS QUE LAS CRISIS CAUSADAS POR LOS DESACUERDOS DESTRUYAN NUESTRA UNIDAD. (Colosenses 3:13-14) soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
DEMOSTREMOS NUESTRO AMOR ACOMPAÑANDO Y AYUDANDO A QUIENES ATRAVIESAN MOMENTOS DIFÍCILES (Gálatas 6:2) Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
Aplicación: Una iglesia demuestra la madurez de su amor no solamente cuando todo marcha bien, sino cuando, aun en medio de las dificultades, sus miembros continúan apoyándose, perdonándose y ayudándose mutuamente.
II) LA IGLESIA DEBE PERSEVERAR CONFIANDO EN LA JUSTICIA DE DIOS
(2 TESALONICENSES 1:5-10) Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. 6 Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, 7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).
Pablo en estos versículos pasa a explicarles a los tesalonicenses que DIOS NO ES INDIFERENTE ANTE LAS INJUSTICIAS QUE ESTÁN SUFRIENDO.
Los tesalonicenses estaban siendo perseguidos por causa de su fe, pero Pablo les recuerda que LA HISTORIA NO TERMINA CON EL SUFRIMIENTO DE LOS JUSTOS NI CON EL APARENTE TRIUNFO DE QUIENES LOS PERSIGUEN.
La resurrección misma es un símbolo de LA VICTORIA DE LA JUSTICIA SOBRE LA INJUSTICIA (Romanos 1:3-4) acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, 4 que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, Ya que injustamente fue acusado y crucificado como malhechor, pero fue justificado y declarado hijo de Dios por medio de la resurrección.
La victoria de Cristo sobre los que lo acusaron y lo crucificaron también es la esperanza de victoria para los que están sufriendo injustamente (1 Corintios 15:54-55) Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. 55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?.
Es por eso que el apóstol Pablo declara (1 Tesalonicenses 1:6-7) Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, 7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,
En estos versículos encontramos LA BALANZA PERFECTA Y JUSTA DE DIOS:
Primeramente nos declara que Dios hará justicia contra quienes practican la maldad y persiguen a su pueblo.
Nos asegura que Dios dará descanso a quienes han sufrido por causa de su fidelidad, pues DIOS ES JUSTO Y NO PERMITIRÁ QUE LA INJUSTICIA TENGA LA ÚLTIMA PALABRA. ¡Qué esperanza tan maravillosa para una iglesia que está sufriendo! Los perseguidores no tendrán la última palabra. Las injusticias no tendrán la última palabra. El sufrimiento no tendrá la última palabra: DIOS TIENE LA ÚLTIMA PALABRA EN NUESTRA VIDA.
En VERSÍCULO 10 encontramos un tema muy importante: LA VINDICACIÓN DE LA IGLESIA: “Cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros..”
VINDICAR SIGNIFICA: Defender el honor o demostrar la inocencia de alguien que ha sido acusado, juzgado o menospreciado injustamente. En el contexto de la Biblia, vindicar es «DAR LA RAZÓN» públicamente a alguien
El versículo 10 nos enseña que Dios DEMOSTRARÁ ANTE TODO EL UNIVERSO QUE SU IGLESIA TENÍA LA RAZÓN, DECLARÁNDOSE INOCENTE DE LAS ACUSACIONES DEL MUNDO Y IGNORÁNDOLA POR SU FIDELIDAD.
Así como la resurrección indicó a Jesús, probando que no era un criminal, sino el Hijo de Dios, el regreso de Cristo vindicará a los creyentes.
En resumen: Vindicación significa que EL DÍA EN QUE EL MUNDO VEA A CRISTO EN SU GLORIA, TAMBIÉN VERÁ QUE LOS CRISTIANOS NO ESTÁBAMOS EQUIVOCADOS AL CREER EN ÉL.
CONCLUSIÓN: Este primer capítulo de 2 Tesalonicenses nos recuerda que SER CRISTIANO NO SIGNIFICA ESTAR LIBRES DE LAS PRUEBAS, SINO PERMANECER FIELES A DIOS AUN EN MEDIO DE ELLAS.Por eso, no permitamos que las dificultades apaguen nuestra fe, que las crisis destruyan nuestro amor ni que las injusticias debiliten nuestra esperanza. Recordemos que NUESTRA FE SEGUIRÁ CRECIENDO, NUESTRO AMOR DEBE SEGUIR ABUNDANDO Y NUESTRA ESPERANZA PERMANECERÁ FIRME, PORQUE DIOS TIENE LA ÚLTIMA PALABRA Y CRISTO REGRESARÁ EN GLORIA.



