Principal

Antes de la Venida de Cristo, Algo Grande Viene para los Hijos de Dios

Vivimos tiempos en los que abundan las noticias que producen temor e incertidumbre. Sin embargo, quienes hemos puesto nuestra esperanza en Jesucristo sabemos que la última palabra no la tiene la oscuridad, sino la luz de Dios.

Creemos que, antes del glorioso regreso de nuestro Señor, el Espíritu Santo seguirá obrando de manera poderosa. Dios está preparando un pueblo que le ame, que le busque en santidad y que anuncie el evangelio con valentía. Habrá corazones transformados, vidas restauradas y una Iglesia fortalecida para cumplir su misión.

No caminamos guiados por el miedo, sino por la promesa. No esperamos el futuro con desesperanza, sino con la certeza de que el Señor continúa llamando, levantando y afirmando a sus hijos.

Por eso, nuestro mensaje no es de derrota, sino de esperanza. Mientras el mundo busca respuestas, la Iglesia está llamada a reflejar la luz de Cristo y a proclamar que todavía hay salvación, perdón y vida nueva para todo aquel que cree.

Preparémonos, pues, con un corazón limpio y una fe firme. El Señor sigue obrando, y todo lo que Él hace apunta a la manifestación de Su gloria. Antes de la venida de Cristo, hay una generación que será hallada velando, orando y sirviendo con fidelidad.

«Y el Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser… sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.» (1 Tesalonicenses 5:23)

Es un mensaje que invita a mirar el futuro con esperanza, recordando que la expectativa cristiana no se basa en el temor, sino en la confianza en las promesas de Dios.

«Y el Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser… sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.» (1 Tesalonicenses 5:23)

Conclusión:
Que nuestra mirada permanezca puesta en Cristo. En lugar de vivir dominados por el temor, vivamos llenos de fe, esperanza y amor, sabiendo que Dios sigue obrando en medio de su pueblo. Él está preparando una Iglesia fiel, consagrada y llena del Espíritu Santo para anunciar el evangelio hasta el fin.

Antes de la venida de Cristo, algo grande viene para los hijos de Dios: un tiempo para permanecer firmes, levantar la mirada y dejar que Su gloria sea vista en aquellos que le aman y le obedecen.

¡Maranata! ¡El Señor viene, y Su pueblo le espera con gozo y esperanza!

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba