
1 CORINTIOS 1:26-29 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.
En estos días del mundial de fútbol muchos hablan de los grandes equipos del mundo y si hoy le preguntamos a cualquier de los grandes jugadores del mundo a quiénes escogerían para formar su equipo ideal, seguramente buscarían a los más rápidos, los más fuertes, los más talentosos y más experimentados.
Pero cuando abrimos la Biblia encontramos algo sorprendente, Jesús, el Campeón de campeones, formó un equipo muy diferente, no escogió a los mejores según los criterios humanos, no escogió a los más famosos, no escogió a los más influyentes, sino que escogió personas comunes, pecadores, rechazados y menospreciados PARA CONVERTIRLOS EN TESTIMONIOS VIVOS DE SU GRACIA.
Por eso hoy reflexionaremos sobre una pregunta importante: ¿YA FORMÓ PARTE DEL EQUIPO DEL CAMPEÓN?
I) RESPONDAMOS PRIMERAMENTE: ¿QUIÉNES PUEDEN FORMAR PARTE DEL EQUIPO DEL CAMPEÓN?
(MARCOS 2:17) Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
Muchas personas creen que para acercarse a Cristo y poder formar parte de su iglesia primero tienen que arreglar su vida, creen que primero deben abandonar todos sus pecados.
Es decir, erróneamente creen que primero deben convertirse en mejores personas, pero eso no fue lo que vemos en los evangelios, nuestro Señor Jesús llamó pecadores, no les pidió que primero cambiaran o que trataran de ser mejores para que lo siguieran, ÉL LOS LLAMÓ Y LOS TRANSFORMÓ
Pedro era pecador, Zaqueo era pecador, La mujer samaritana era pecadora, El ladrón en la cruz era pecador, Mateo era un cobrador de impuestos despreciado por la sociedad.
Todos ellos tenían errores, fracasos y pecados en su vida, pero Jesús los llamó, porque el requisito para formar parte de Su equipo no es la perfección, EL REQUISITO ES RECONOCER QUE NECESITAMOS UN SALVADOR.
Quizás hoy alguien piensa, por los fracasos que ha tenido en la vida, que no es digno de una nueva oportunidad.
Quizás alguien cree que sus errores son demasiado grandes y no merece ser tomado en cuenta por el Señor.
Quizás alguien piensa que Dios nunca podría aceptarlo, pero precisamente esas son las personas que Jesús vino a buscar (1 Corintios 1:26-28) Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,
En el equipo del Campeón HAY LUGAR PARA TODOS AQUELLOS QUE ÉL MUNDO HA MENOSPRECIADO.
II) ¿POR QUÉ DEBO FORMAR PARTE DEL EQUIPO DEL CAMPEÓN?
(ROMANOS 6:23) Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
¿En cuál equipo está tu vida hoy?
¿En el equipo de los vicios y las adicciones?
¿En el equipo de la mundanalidad?
¿En el equipo de las amistades y las relaciones destructivas?
Y aunque todos ellos prometen felicidad, al final terminan produciendo dolor, fracaso y destrucción para nuestra vida.
Prometen libertad, pero terminan esclavizando.
Prometen satisfacción, pero terminan dejando vacío el corazón.
Prometen vida, pero conducen a la muerte espiritual.
Cristo hoy nos llama a salir del equipo de la derrota y de la condenación para formar parte del equipo de la vida eterna (Romanos 8:1) Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
III) ¿CÓMO PUEDO FORMAR PARTE DEL EQUIPO DEL CAMPEÓN?
(EFESIOS 2:8-9) Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Podemos ver que todos los equipos del mundo seleccionan a los mejores, y para eso hacen pruebas, evalúan sus capacidades, y tienen que hacer méritos para ser tomados en cuenta.
Pero para formar parte del equipo de Jesús, es por gracia: No porque seamos buenos, no porque lo merezcamos, no porque tengamos algo especial que ofrecer.
La salvación no se gana, no es un premio que tenemos que alcanzar, la salvación es un regalo de Dios se recibe por medio de la fe.
Por eso nadie puede decir que pertenece al equipo de Cristo por sus propios méritos, o por cumplir requisitos, todo es por creer en Jesús como nuestro Señor y salvador (Hechos 16:29-31) Él entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
IV) ¿QUÉ HACE JESÚS CON LOS QUE FORMAN PARTE DE SU EQUIPO?
(2 CORINTIOS 5:17) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Jesús nos llama para para darnos UNA NUEVA OPORTUNIDAD en nuestra vida.
Cuando Cristo entra en una vida, comienza una transformación, y eso no significa que nos volvamos perfectos de un día para otro, sino que significa que Dios comienza a hacer algo nuevo en nuestra vida.
El equipo del Campeón no está formado por personas perfectas, está formado por personas que están siendo transformadas cada día por la gracia de Dios.(Filipenses 1:6) estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
CONCLUSIÓN: Jesús sigue llamando pecadores, Jesús sigue llamando personas heridas, Jesús sigue llamando personas que sienten que no tienen valor. Y hoy su invitación sigue vigente: La pregunta no es si Jesús está llamando, la pregunta es: ¿Cómoe



