Voz del Tabernáculo

El INSENCIO DE LA FE QUE SUBE AL TRONO DE DIOS

«Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.»
Hebreos 11:1

En los tiempos de mayor oscuridad es cuando la fe de los hijos de Dios debe brillar con más intensidad. No es tiempo de rendirse, de retroceder ni de cruzarse de brazos. Es tiempo de levantar las manos al cielo, doblar las rodillas y avanzar confiando en las promesas del Señor.

La fe mueve el corazón de Dios. La fe derriba gigantes, abre caminos donde no los hay, rompe cadenas, fortalece al cansado y mantiene firme al justo en medio de la prueba. Quien camina por fe nunca está solo, porque el Dios Todopoderoso va delante de él.

Hoy el Espíritu Santo sigue llamando a Su pueblo a creer sin reservas. Aunque el panorama parezca adverso, la última palabra siempre la tiene Dios. Ninguna crisis, ninguna oposición ni ninguna tormenta podrá detener el propósito del Señor para quienes permanecen confiando en Él.

¡Es tiempo de contagiar al mundo con el incienso de la fe! Que nuestra confianza en Jesucristo sea un testimonio vivo para una generación necesitada de esperanza. Donde otros ven imposibles, nosotros vemos oportunidades para que Dios manifieste Su gloria.

No crucemos los brazos. Levantémonos. Oremos. Creamos. Perseveremos. Porque el Dios que prometió es fiel para cumplir Su Palabra.

¡Sigamos creyendo, porque el cielo responde a una fe perseverante!

Bendiciones abundantes para todos. Gracia y Paz,

Margarita García

Margarita García

Directora del Tabernáculo Prensa de Dios

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