Articulos

Dios dice: Yo ya he invalidado la traición

Cuando los caminos del hombre son agradables al Señor, aun a sus enemigos hace que estén en paz con él. Proverbios 16:7 LBLA

Dios dice: «Deja de repetir tu temporada de traición». Esta palabra es muy específica, pero creo que es para muchas personas en este momento. En esta transición, el Espíritu Santo nos tiene profundamente enfocados en la sanidad. Después del camino que hemos recorrido, del cual apenas hemos sobrevivido, la gente tiene una necesidad desesperada de ella.

Ha sido una temporada de la cirugía profunda de corazón y de sanidad de temporadas pasadas. Y Dios está lavando nuestros pies y sacándonos de esas temporadas de situaciones y circunstancias difíciles, tanto relacionales como demoníacas, que han dejado a muchas personas sintiéndose sacudidas, dispersas y como en un estado de shock.

Has pasado por una temporada tan brutal de traición dolorosa donde se sintió como un ataque coordinado de hechicería y bombas de desánimo que vinieron contra ti. Las concecuencias y el daño colateral te llevó a «Ismaeles» y a problemas de los que parece que no puedes escapar y que todavía sigues tratando de llimpiar hasta el día de hoy. Esencialmente, fuiste provocado, y el enemigo te llevó a muchas trampas de las que NO SABES CÓMO SALIR NI CÓMO AVANZAR.

Lo que veía esta mañana era una visión de personas sentadas frente a un televisor, estaban viendo escena tras escena tras escena de todas estas situaciones por las que habían atravesado—todos los problemas que habían encontrado a través de personas, situaciones y circunstancias. Era como si estuvieran viendo un bucle de todos sus fracasos y momentos dolorosos de los que sienten que nunca se recuperaron o sanaron del todo.

Pero escucho al Señor decir: «¡El problema es que el enemigo te tiene repitiendo LO QUE ÉL TE HIZO a través de las personas, luego está haciendo que te apropies de ello, y ESO TE ESTÁ ENFERMANDO!»

El enemigo está presionando constantemente esos botones y activando detonantes para que te sientas tentado a encender ese televisor. A veces esos detonantes vienen cuando algunas de esas personas con las que aún tienes puertas abiertas te están enviando mensajes de texto y mensajes directos. O personas a tu alrededor que quieren chismear y hablar de las cosas por las que has pasado. O tienes esas relaciones de codependencia heridas donde lo único que haces es hablar de esas personas que te lastimaron, lo cual, en muchos sentidos, es esencialmente crear aún más guerra espiritual a tu alrededor porque la estás avivando.

Pero escucho al Señor decir: «Es tiempo de entregarme esas temporadas, y tienes que dejar de repetir lo que has vivido. Tienes que dejar de repetir el dolor. Tienes que dejar de repetir dónde te sentiste tonto. Donde fuiste engañado. Donde fuiste provocado a caer en esas trampas, o llevado a ciegas a esas situaciones que crearon todos estos problemas». Sé que todavía hay recordatorios a tu alrededor diariamente con los problemas que aún estás limpiando debido a lo que pasaste, las decisiones que tomaste y lo que escuchaste.

Pero el Señor dice: «Déjame limpiar esos desastres. Déjame mostrarte que Yo Soy fiel. Pero lo que necesitas hacer es quitar tus ojos del hombre y ponerlos de nuevo en Mí».

Tuve un sueño poderoso la semana pasada donde el Señor me mostraba esto mismo. Había personas que se acercaban a mí, repitiendo y compartiendo sus problemas. Todas eran cosas legítimas. Pero entonces la voz del Señor dijo: «Sus ojos están en el hombre y no en Mí».

Supe que esto no se trataba solo de las personas en el sueño. Esto es algo que el enemigo está tratando de hacer con nosotros ahora mismo. Está tratando de que pongamos nuestros ojos en las personas en lugar de ver quién es el verdadero enemigo, y quién realmente es Jesús: el Autor y Consumador de nuestra fe, el único que puede guiarnos hacia adelante. ¿Estás mirando hacia atrás como la esposa de Lot? Eso duele… SUÉLTALO.

Génesis 19:26 NVI Pero la esposa de Lot miró hacia atrás y se quedó convertida en estatua de sal.

Así que, si este eres tú ahora mismo y te estás preguntando: «¿Por qué sigo en este desastre? ¿Por qué sigo lidiando con esto? ¿Por qué sigo sintiéndome derrotado?», es porque tienes el televisor encendido y lo estás repitiendo una y otra y otra vez.

El Señor dice: «Apaga el televisor. Es tiempo de volver a poner tus ojos en Mí. Es tiempo de reajustarte con la Palabra. Es tiempo de recordar quién he dicho que eres y las promesas que he hablado sobre tu vida».

Profetizo ahora mismo en el Nombre de Jesús que vas a escuchar la voz del Señor más clara de lo que la has escuchado. Vas a tener sueños más claros de los que jamás hayas tenido en tu vida. Vas a entrar en un lugar de ánimo y visión para tu vida que no habías sentido en años. Dios está rompiendo esa agenda demoníaca y ese programa de televisión repetitivo en tu cabeza y el espíritu de mentira en tu oído, y serás sano y libre del pasado finalmente para que puedas entrar en tu nueva temporada, en el Nombre de Jesús.

Ora esto conmigo:
«Señor, mis ojos vuelven a Ti ahora mismo, y me perdono a mí mismo, perdono a los que me traicionaron, y elijo soltarlo ahora, en el Nombre de Jesús. ¡Lava mi corazón, lava mis pies, y hazme pleno y totalmente nuevo, en el Nombre de Jesús!» Apaga el televisor—sus palabras, lo que hicieron—y fija tu mirada en Jesús nuevamente. (Una palabra de Nate Johnston)

Salmos 23:5 LBLA Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ninguna traición sobrevive al propósito de Dios una vez que Él ha escrito tu final. Ningún enemigo ocupa un lugar en tu mesa que Dios no haya permitido, y nada de lo que Dios permite llega sin traer consigo la semilla de una mayor glorificación de Él en tu vida.

con amor y oraciones,

Fuente:
Magie de Cano

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba