
Locuras Santas – Cuando te juzgan sin conocerte
Hay quienes, al ver una herramienta, olvidan mirar el corazón que la sostiene.
Si una pluma escribe un mensaje de Dios, nadie alaba la tinta; se honra al Autor.
La inteligencia artificial no ora, no adora, no llora en la presencia de Dios, ni recibe revelación. Es solo una herramienta. Lo que marca la diferencia es el corazón de quien la usa.
Que nunca respondamos a la crítica con amargura, ni a la burla con orgullo. Nuestra respuesta debe ser seguir buscando la presencia de Dios, porque el fruto siempre habla más fuerte que las opiniones.
«Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan…» (Mateo 5:11



