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Cuatro Razones para vivir Confiados en tiempos de Angustia

SALMOS 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Este versículo declara una hermosa verdad espiritual para nuestra vida: SOLO TÚ JEHOVÁ ME HACES VIVIR CONFIADO.

Pero respondamos una pregunta: ¿En qué momentos de nuestra vida experimentamos verdaderamente la protección de nuestro Dios que nos hace vivir confiados? ¡EN LOS MOMENTOS DE ANGUSTIA Y DIFICULTAD!–

Eso significa que sin importar lo que hoy podamos estar enfrentando en nuestra vida PODEMOS VIVIR CONFIADOS, es decir, podemos experimentar la paz, la seguridad y la esperanza que solamente nuestro Dios nos puede dar.

Este dia por medio de la palabra de Dios vamos a comprender cuales son LAS CUATRO RAZONES QUE NOS PERMITEN VIVIR CONFIADOS aun en los tiempos de angustia:

I) PRIMERA RAZÓN: LA FIDELIDAD DE NUESTRO DIOS
(HEBREOS 10:23) Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

La fidelidad de nuestro Dios es un rasgo maravilloso de su carácter, ÉL NO CAMBIA, ÉL NO MIENTE, por eso podemos estar seguros que lo que él ha prometido él lo va a cumplir.

Su fidelidad no significa que nos va a tar todo lo que queremos, significa que va a cumplir TODO LO QUE ÉL HA PROMETIDO para nosotros (2 Corintios 1:20) porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.

Su fidelidad es incondicional porque él no puede ir en contra de su propia naturaleza (2 Timoteo 2:13) Si fuimos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.

FRASE: Podemos enfrentar el futuro con confianza, porque sabemos que Dios jamás fallará a aquello que ha prometido.

II) SEGUNDA RAZÓN: SU PODER
(MATEO 19:26) Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

Podemos sentirnos confiados porque estamos bajo el cuidado del TODOPODEROSO, eso significa que aunque lo que estemos enfrentando sea humanamente imposible de resolver o de enfrentar PARA NUESTRO DIOS TODO ES POSIBLE.

Tenemos que aprender a descansar en el poder de nuestro Dios, y eso significa dejar de afanarnos y de angustiarnos y tomar la decisión de poner nuestras cargas y angustias en las manos de nuestro Dios (1 Pedro 5:7) echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Si sentimos que ya no podemos más, que lo que estamos enfrentando es demasiado complicado, demasiado grave o aparentemente imposible de resolver, DIOS NOS HACE UNA PREGUNTA A CADA UNO DE NOSOTROS (Jeremías 32:27) He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?.

III) TERCERA RAZÓN: SU GRAN NOMBRE
(Ezequiel 36:22-23) Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanaste vosotros entre las naciones adonde habéis llegado. 23 Y santificará mi grande nombre, profanado entre las naciones, el cual profanaste vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado delante de sus ojos.

El pueblo de Israel se encontraba en Babilonia a causa de su rebeldía, su desobediencia y su idolatría, es decir, por causa de su pecado, y Dios permitió que fueran llevados cautivos y que fueran esparcidos entre las naciones. Pero esa situación también estaba provocando que el Santo nombre de Dios fuera profanado entre las naciones.

Por eso el Señor les dice: “NO LO HAGO POR VOSOTROS… SINO POR CAUSA DE MI SANTO NOMBRE.” Dios iba a restaurar a Israel, no porque ellos lo mereciera, sino porque Dios tenía un compromiso con su propio nombre, con su carácter y con sus propósitos.

Podemos sentirnos confiados porque somos sus hijos, somos su pueblo, y en medio de las angustias y necesidades que enfrentamos DIOS NO QUIERE QUE SU NOMBRE SEA PROFANADO por eso por causa de su amor por nosotros y por amor a su nombre podemos estar seguros que él nos ayudará, que él nos proveerá, que él no nos abandonará (Salmos 23:3) Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Moisés sabía cómo hablar con Dios para aplacar su ira sobre el pueblo rebelde e incrédulo, recordando al Señor la grandeza de su nombre que no podía ser menospreciado ni vituperado (Deuteronomio 9:25-29) Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir. 26 Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa. 27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza de este pueblo, ni a su impiedad ni a su pecado, 28 no sea que digan los de la tierra de donde nos sacaste: Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había prometido, o porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto. 29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.

Por eso, cuando atravesamos tiempos de angustia, no debemos olvidar que sobre nosotros está el nombre de nuestro Dios; podemos confiar en que Él no nos abandonará, sino que SEGUIRÁ OBRANDO EN NUESTRA VIDA PARA LA GLORIA DE SU NOMBRE.

IV) CUARTA RAZÓN: SU GRACIA Y SU MISERICORDIA
(MATEO 7:11) Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?.

No podemos negar que si hay algo que nos impide confiar que seremos ayudados por nuestro Dios en las situaciones que enfrentamos es el pecado que hay en nosotros.

Pues muchas veces nos sentimos indignos de recibir la respuesta a nuestras oraciones porque fallamos, porque pecamos, porque cometemos muchos errores, etc. Pero podemos ver que en el versículo que hemos leído podemos ver que nuestro Dios tiene claro que “SOMOS MALOS”, no es algo que le sorprenda o algo que no sepa.

Pero a pesar de nuestra maldad él nos dice “VUESTRO PADRE CELESTIAL DARÁ BUENAS COSAS A LOS QUE LE PIDAN”.

Eso es la maravillosa manifestación de la GRACIA Y LA MISERICORDIA de nuestro Dios, es decir, su gracia nos permite recibir lo que no merecemos (BENDICIONES), y su bendita misericordia es lo que hace que NO recibamos lo que verdaderamente merecemos (CASTIGO).

Y por eso podemos vivir confiados porque su palabra declara que: (Salmos 23:6) Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

CONCLUSIÓN: Hermanos, los tiempos de angustia llegarán, pero podemos vivir confiados aun en medio de ellos. ¿Por qué? Porque tenemos un Dios fiel que cumple sus promesas, un Dios todopoderoso para quien nada es imposible, un Dios cuyo gran nombre permanece sobre nosotros y nunca nos abandona y un Dios que es grande en gracia y misericordia. Por eso, aunque no sepamos cómo se resolverá nuestra situación, sí sabemos quién tiene el control. No vivamos confiados porque no tenemos problemas; vivamos confiados porque tenemos un Dios que es más grande que cualquier problema.Por eso podemos decir con el salmista: En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Fuente:
PASTOR OSCAR FLORES | EL SALVADOR

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