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Aferrense a Mi y abracen la aventura y lo desconocido

Las cosas pasadas se han cumplido, y ahora anuncio cosas nuevas; ¡las anuncio antes que sucedan!… Conduciré a los ciegos por caminos desconocidos, los guiaré por senderos inexplorados; ante ellos convertiré en luz las tinieblas, y allanaré los lugares escabrosos. Esto haré, y no los abandonaré. Isaías 42:9 y 16

Mi esposo Mark y yo recientemente hemos llegado a un nuevo lugar en nuestras vidas. En 2 meses, cambiamos de una posición de pastoreo en la que habíamos estado durante 15 años, y al mismo tiempo, cada uno de nuestros hijos también hizo la transición: dejar el hogar, comprometerse, mudarse y comenzar la escuela. No teníamos más estructura, apoyo muy limitado y ningún ingreso. En lo natural, no era cómodo e incluso creaba algo de temor porque había muchas incógnitas. Intentamos aferrarnos a algo familiar, solo para tener una sensación de seguridad, pero descubrimos que no podíamos regresar.

Dios había dicho: «¡YO ESTOY HACIENDO NUEVAS TODAS LAS COSAS!» ¿Por qué? Porque clamamos, porque pedimos el corazón de Dios, porque queríamos someternos a los caminos del Espíritu. Simplemente no nos dimos cuenta de lo que significaría NUEVO cuando preguntamos. ¡No sabíamos que significaría que TODO iba a cambiar! nuevas maneras, nuevos pensamientos, nuevos procesos, nuevas relaciones y nuevas huellas a seguir.

Cuando clamamos a Dios, Él nos colocó en un lugar grande: la nación y las naciones. El Espíritu Santo nos habló y dijo: «Para que se muden a lo nuevo, Yo estoy rompiendo todos los apegos que no Míos». Dios nos reveló cuán pequeño se había vuelto nuestro mundo a medida que nos habíamos apegado sin saberlo a nuestras propias habilidades, la estructura del mundo, el pensamiento religioso, las relaciones, la influencia, los dones y las responsabilidades más que a los caminos de Dios.

Nos humillamos, nos arrepentimos y lo pusimos todo sobre el altar ante Dios. Pensamos que sabíamos qué hacer y cómo actuar, pero ahora que estábamos posicionados en una rendición total, supimos que no sabíamos a dónde ir o qué hacer por nuestra cuenta. Todos los días dijimos lo mismo: «No sabemos qué hacer hoy, pero, Espíritu Santo, Tú lo sabes».

La parte hermosa del viaje fue que ahora podíamos ver cómo nuestros viejos apegos nos habían mantenido incrédulos, temerosos y con una falsa sensación de seguridad. Todos fueron interrumpidos cuando clamamos por más del Espíritu Santo. Él nos liberó de los apegos que nos habían mantenido cautivos, y nos colocó en un lugar grande con mucha más libertad para SER quienes Dios nos creó para ser, y para caminar en la extensión de los sueños y la abundancia que puso ante nosotros.

ES TIEMPO DE EXPERIMENTAR LO NUEVO

HOY MISMO es un tiempo de transición hacia lo NUEVO para el Cuerpo de Cristo. Hay libertad en lo NUEVO, es tiempo de experimentarlo. Está colocando a cada uno en un lugar grande, si estamos dispuestos a rendirnos. Esta transición no es solo un pequeño cambio en las situaciones diarias, sino una transformación de toda la vida, porque es una nueva DECADA. Necesitamos estar preparados, ya que es el momento AHORA para que el Pueblo de Dios se levante y tome su posición.

2 Corintios 6: 2 Pues Él dice: En el tiempo propicio te escuché, y en el día de salvación te socorrí. He aquí, ahora es el tiempo propicio; he aquí, ahora es el día de salvación.

Dios tiene una agenda para las familias, las regiones y las naciones que requiere que estemos alineados con Su corazón, listos para movernos, SIN APEGOS.

Habacuc 2:14 Pues la tierra se llenará del conocimiento de la gloria del Señor como las aguas cubren el mar.

En lo NUEVO, habrá responsabilidades y estructura, pero no será lo mismo que lo anterior porque esa mentalidad nos ha sido despojada, ya que nos estableceremos en la mente de Cristo. Porque TENEMOS LA MENTE DE CRISTO

1 Corintios 2: 14-16 Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. Porque ¿quien ha conocido la mente del Señor, para que le instruya? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

DEJEN IR LO FAMILIAR Y AFERRENSE A MI

Hoy el Espíritu Santo está diciendo: «Yo los he puesto en este gran lugar. He escuchado su clamor. ¿Por qué tienen miedo? ¿Por qué tienen miedo? Me preguntaron, y Yo respondí. Yo tengo mucho más para ustedes de lo que jamás imaginaron o soñaron. Tengo mucho más para ustedes de lo que jamás han imaginado o soñado debido a los apegos. Su mundo se volvió limitado ya que su enfoque estaba en lo que USTEDES podían hacer, en quién está a su alrededor y lo que ustedes saben. Su seguridad se encontraba en ustedes, no en MÍ. Lo diré nuevamente, Yo escuché su clamor. Escuché el anhelo de sus corazones. Resuena en Mi corazón. Es por eso que los puse en un lugar grande. Pero para entrar en la plenitud de lo nuevo, tienen que soltar todos los viejos apegos. Tómense un tiempo Conmigo y déjenme mostrarles el camino. Ahora es el momento de soltar todo lo que es familiar y aferrarse solo a Mí. Sí, es desconocido, pero solo para ustedes, no para MÍ. Yo Soy su refugio y fortaleza es un lugar GRANDE, más grande de lo que han conocido, libre de los apegos del mundo, prepárense para explorarlo CONMIGO. Abracen la aventura, abracen lo desconocido, aférrense a Mí, para que puedan abrazar lo NUEVO«. (Kiwanda Redner)

Hebreos 11:6-10 Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan. Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa, por la cual condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe. Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Con amor y oraciones,

Fuente:
Magie de Cano

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