
El impacto del evangelio se hizo evidente una vez más en los Estados Unidos con la celebración de bautizos masivos en Florida, donde un total de 2,552 personas acudieron al océano Atlántico para declarar públicamente su fe en Jesucristo. El masivo evento tuvo lugar en las playas de Hanna Park, en Jacksonville, y fue organizado por la congregación local The Church of Eleven22. Más de 14,000 personas, entre familiares, miembros de la iglesia y simpatizantes, se congregaron en el sitio para celebrar y respaldar el paso de fe de los nuevos creyentes.
La playa se llenó por completo de alabanza, oración y gozo espiritual mientras los creyentes ingresaban al agua uno a uno. A través de las plataformas digitales, la congregación expresó que cada bautismo representaba a un individuo renunciando a los pecados de su pasado y jurando fidelidad a Cristo. Asimismo, recordaron que el bautismo en sí mismo no es el medio que otorga la salvación, sino que constituye el símbolo externo de una realidad espiritual interna, representando la unión del creyente con Jesucristo en su muerte y su posterior resurrección para caminar en una nueva vida.
Este acontecimiento histórico confirma el crecimiento constante de las convocatorias de la iglesia en la costa de Jacksonville. Durante el año 2024, la congregación reportó el bautismo de más de 1,600 personas en este mismo evento anual en la playa, mientras que el año pasado la cifra ascendió a casi 2,000 creyentes. Las manifestaciones de júbilo, las lágrimas y las oraciones fueron constantes en la orilla del mar cada vez que una persona salía de las aguas tras testificar de su nuevo nacimiento.
El impacto espiritual de los bautizos masivos en Florida
El pastor principal y fundador de la congregación, Joby Martin, resaltó la vigencia del mensaje bíblico en la actualidad al manifestar que la iglesia se encuentra viva y sana, que el Espíritu de Dios está operando activamente y que el evangelio de Jesucristo continúa transformando vidas en nuestros días. La masiva jornada litúrgica contó con el apoyo de decenas de personas que colaboraron de manera directa en la logística y la administración de los bautismos en el agua.
Un hecho muy significativo ocurrió al cierre de la actividad en Hanna Park. La organización reportó que la última persona en ser bautizado durante el día fue uno de los choferes de los autobuses encargados del traslado de los asistentes hacia la playa, lo cual fue calificado por la iglesia como un testimonio directo de que los planes de Dios son perfectos y soberanos. Personas procedentes de distintas regiones del país, incluyendo áreas vecinas de Florida y del sureste de Georgia, asistieron al lugar atraídas por el impacto de esta declaración pública de fe.
El evento reafirmó el compromiso de la congregación de funcionar como un movimiento enfocado en que las personas descubran y profundicen su relación con Jesucristo. Los reportes de la jornada reflejan un profundo agradecimiento comunitario por lo ocurrido en las playas de Florida, consolidando la actividad anual como un testimonio público de salvación y de obediencia a los mandatos descritos en las Sagradas Escrituras.



