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El valor bíblico del balance espiritual

El valor del equilibrio espiritual es como un tren que corre discretamente a través de todas las Escrituras, el balance espiritual es un regulador revelado por el Espíritu Santo en la palabra con el fin de llevarnos a una estatura espiritual de justicia perfección y madurez. El balance de la espiritualidad verdadera es para el pueblo de Dios, prudencia, sensatez, justicia, perfección, buen juicio, estabilidad, constancia y paz. Su resultado es que el Espíritu Santo usa el balance para alejarnos de los extremos y las equivocaciones, para imprimir grandemente el carácter de Cristo en nosotros, para alejarnos de resoluciones humanas desequilibradas, para evitar que caigamos en posiciones extremas de las verdades Bíblicas y cuestiones de carácter práctico.

La Biblia es su propio intérprete y es rica en verdades fundamentales y secundarias, pero el equilibrio de cada verdad, fundamental o no, es otra verdad. Significa que las verdades bíblicas se complementan y una es el balance de la otra. Ejemplo: Moisés dice en Deuteronomio, “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder que juró a tus padres como en este día”. (Dt. 8:18). El balance de este texto está en (Dt. 8:11-14), que dice: “Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios”. Significa que para ser bendecido con el poder de las riquezas que viene de Dios, hay que mantener vivo su nombre y cumplir con sus mandamientos, decretos y estatutos.

Las bendiciones de Dt. 28:1-14 en el monte Gerizin por 6 tribus fue motivo de gozo para Israel y aun hoy muchos de la iglesia de Cristo la citan, como por ejemplo: Dt. 28:13 “Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola”. Muy citado en la República Dominicana, pero sucede que se calla el balance de esta proclama que está en la parte B del texto, “Si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy para que los guardes y cumplas”.

En la pregunta de los fariseos a Jesús ¿Es lícito dar tributo a César o no? El Señor mostró que la profundidad en la espiritualidad verdadera te lleva al balance y al equilibrio sensato. Porque los fariseos esperaban un sí o no, pero el Señor pidió una moneda y preguntó de quien era la imagen; de César dijo el público y muy sabiamente dijo: Dad a Cesar lo que es de Cesar (aludió al respeto y sujeción al gobierno secular), y a Dios lo que es de Dios (la máxima obediencia a él). Lo de Dios, origina lo de Cesar, porque el gobierno secular está bajo la autoridad de Dios para orden en las naciones. Cristo le puso balance de origen a lo de Cesar y a lo de Dios.

BALANCE ESPIRITUAL DEL MATRIMONIO
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. (Gn. 2:24). El balance de que el hombre deje padre y madre para unirse a su mujer es de carácter práctico porque la mujer sigue entrando continuamente a la casa de padre y madre y no con manos vacías.

Sobre el trabajo, Seis días trabajaras, y harás toda tu obra, más el séptimo es día de reposo. (Ex. 20:9-10). Seis días de trabajo y uno de descanso, en el nuevo pacto el domingo es el sábado cristiano. El día de descanso es para adorar a Dios y compartir con la familia, es el balance de los seis días de trabajo (44 horas a la semana). Muchos cristianos no tienen balance, son unos desequilibrados en la vida practica; porque lo de ellos es solo trabajar, y para Dios y la familia no hay tiempo. Los creyentes sensatos se acogen al equilibrio que la palabra de Dios le pone a la vida diaria y a la semana.

Sobre las enfermedades, el rey Asá enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos (2Cr. 16:12). Se salió del balance, obro de forma muy terrenal y solo buscó a los médicos y se olvidó de buscar a Jehová. La confianza en Jehová es primero, que es el Dios de los médicos y quien vela por la ciencia.(Prv. 22:12)., y está por encima de la ciencia y es el dador de la vida. Otros satanizan a los médicos llevados por la religiosidad, y nunca acuden a la ciencia (que también es de Dios y que es un medio que él usa para sanar a la gente).

Con misericordia y verdad, se corrige el pecado (Prv. 16:6). Muchos solo ven la verdad del acto pecaminoso del hombre caído, pero también se necesita la misericordia de Dios, en el orden bíblico no se puede abandonar la misericordia, ella va primero. Ni la misericordia sola, ni la verdad sola. Porque solo se corrige el pecado con la unidad de ambas. Por eso dice: misericordia y juicio cantare (Sal. 101:1), el cántico de la misericordia y del juicio deben de fundirse conservando el orden bíblico que es de balance espiritual.

El balance de la palabra de Dios, porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá. (Is. 28:10). El mandamiento, el mandato, el renglón y la línea, todos van en una sola dirección, el poquito allí y el otro poquito allá, expresa la visión efectiva del balance espiritual de la palabra de Dios que al ser bien ministrada produce provecho en la vida del creyente.

Sobre las bendiciones del pago del diezmo, muchos citan: os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Y reprenderé también por vosotros al devorador. (Mq. 3:10-11). Pero no citan lo que dice al principio del verso “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa”, este estribillo es el balance de operar a ventanas abiertas, el pago del diezmo al Señor es lo que produce la consecuencia, que es la bendición y la reprensión del devorador.

PARTICULARIDADES DE JESÚS Y SUS ENSEÑANZAS
En el nacimiento de Jesús, el balance está en la humildad del pesebre y lo sublime del cántico angelical. Y en la cruz, en el palo vertical y el travesaño, el vertical apunta a Dios y el travesaño a los hombres.

 

  1. En su niñez, crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres (Lc. 2:52). Crecimiento vertical y horizontal, el balance excelente.
  1. En la relación con los demás, amad a nuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? (Mt. 5:44 y 46). Amar al enemigo es el equilibrio de amar solo a los amigos.
  1. Afán por el mañana en vez de vivir el afán de hoy, “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”. (Mt. 6:34). Balance entre el hoy y el mañana.
  1. Ley de reciprocidad, “Así que, todos las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”. (Mt. 7:12). La ley de reciprocidad es una expresión llena de la justicia del balance espiritual.
  1. La medicina es para los enfermos, los fariseos dijeron a los discípulos: porque come vuestro maestro con los publicanos y pecadores. Jesús dijo: los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos (Mt. 9:42). Con una palabra de sabiduría el Señor justificó y dio balance a su práctica de comer con publicanos y pecadores.

VOLVER AL PRINCIPIO: EL CONTRAPESO
Ante la pregunta de los fariseos ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? El Señor busco una respuesta equilibrada yéndose al principio ¿No habéis leído que el que los hizo al principio varón y hembra los hizo y dijo: por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne… lo que Dios juntó no lo separe el hombre. (Mt. 19:1-6). Cuando hay un tema bíblico polémico debemos imitar a Jesús, ir al origen del pasaje y tendremos claridad y balance.

A LA MUJER ADULTERA
Jesús le dijo a la mujer adúltera: “Ni yo te condeno; vete, y no peques más” (Jn. 8:11). Es claramente visible la unión de la misericordia y la verdad, el balance está presente.

LEY DE LA RECIPROCIDAD O IGUALDAD EN MATERIALES (con pregunta del ayuno) Lc. 5:33-35

Les dijo también una parábola: nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. (Lc. 5:36-38). Palabras de sabiduría de gran equilibrio alusiva al remiendo de vestido nuevo en vestido viejo, y vino nuevo en odres viejos, que no armoniza, debe ser en vestido nuevo y odres nuevos.

JESÚS LE PONE HONRA A LA IMPRESIÓN DE JUAN
Juan el Bautista había anunciado y reconocido a Jesús como el Cordero de Dios (Jn. 1:29), pero su falta de preparación en los escritos sagrados y la tradición sobre la esperanza mesiánica le produjo imprecisión y envió a sus discípulos a preguntarle a Jesús. ¿Eres tú el que había de venir o esperaremos a otro? Jesús le contestó con las señales mesiánicas (Lc. 7:18-23). Cuando se fueron los discípulos del profeta dijo a la multitud: ¿Qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Si os digo, y mas que profeta… Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista… Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan. (Jn. 7:26, 28-29). El Señor le pone equilibrio a la pregunta de Juan a través de sus mensajeros honrando al profeta.

LOS HIJOS DE LA SABIDURÍA, LA JUSTIFICACIÓN CON LA VISIÓN DE BALANCE
Jesús compara a su generación con los que no quieren bailar al toque de la flauta y a los que no quieren llorar al cántico de endecha (ni una, ni otra cosa). Estaban radicalmente insensibles en extremo. Porque vino Juan el Bautista, que el hijo del hombre, que vino y decís: demonio tiene. Vino el hijo del hombre, que come y bebe, y decís; Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por sus hijos. (Lc. 7:31-35). La generación de Jesús era una generación radicalizada, en los extremos, sin equilibrio, ni balance, la religiosidad los cegó.

Jesús alude que los hijos de la sabiduría la justificarían, identificando claramente el ministerio de fuego de Juan el Bautista (la voz que clama en el desierto), y su misión mesiánica manifestada con sobrenaturalidad y belleza en su ministerio público.

EL BALANCE DE LA DEFICIENCIA DE FE
Los doce dicen al Señor que no tenían nada que darle a la multitud hambrienta, solo 5 panes y dos peces. Dadles vosotros de comer les dijo el Señor y ellos expresaron, a no ser que vayamos por los pueblos a comprar pan para esta multitud (Lc. 9:10-17), luego de la multiplicación de panes y peces, el Señor ordenó recoger lo que sobro 12 cestas de pedazos una cesta por cada apóstol, el balance de una fe deficiente.

JESÚS, PONE EL BALANCE EN LA ALDEA DE SAMARIA
Por no querer recibirlos en la aldea de Samaria Juan y Jacobo quieren un incendio con fuego del cielo sobre la aldea samaritana radicales; Jesús le dice no sabéis de que espíritu sois. Porque el hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas, y se fueron a otra aldea. (Lc. 9:51-56). Acción equilibrada y sensata del Señor, que desestimo la retaliación vengativa cruel y sin amor de los hijos de Zebedeo. Prevaleció el amor y el entendimiento con la decisión del Señor de irse a otra aldea.

Jesús le pone balance a la misión de los 70 por el gozo de que los demonios se sujetaron a su nombre, quien le dijo, que se regocijen porque sus nombres están escritos en los cielos. (Lc. 10:17-20). El balance que puso Jesús, da prioridad a que nuestros nombres estén escritos en los cielos en relación a la expulsión de espíritus inmundos.

REFLEXIÓN FINAL
Una de las áreas deficiente de los cristianos de la República Dominicana y de Latinoamericana, es la falta de balance de espiritualidad verdadera. La ausencia de equilibrio en asuntos espirituales y de vida práctica es el resultado de una pobre educación cristiana que se traduce en un desequilibrio total en el manejo de los principios bíblicos y en la vida práctica. Esto así porque la palabra de Dios contiene todo el balance espiritual y general que necesita el creyente para vivir una vida equilibrada en lo que respecta a cuestiones doctrinales, litúrgicas, familiares, profesionales y personales, así como de relaciones interpersonales y personales.

Que el Espíritu Santo nos de iluminación y revelación espiritual para mantener el balance espiritual en el estudio, enseñanzas y predicación de las verdades absolutas del Reino, declaradas en el sagrado libro de Dios. A fin de que seamos creyentes con una estatura espiritual de nivel. Gracia, misericordia y paz.

Pastor Luis A. Reyes

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