
SANTIAGO 4:8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
Verdaderamente uno de los mayores anhelos que toda persona debería anhelar en la vida es tener es tener una comunión cercana con su Creador; pero lastimosamente muchas veces no sabemos cómo hacerlo.
Algunos creen que acercarse a Dios es cuestión de emociones, otros piensan que es solamente religión, y otros sienten que están demasiado lejos, que son demasiado pecadores o que están demasiado cargados para poder venir delante del Señor.
Pero la palabra de Dios nos muestra una verdad maravillosa: DIOS NO ES QUIEN SE ALEJA DE NOSOTROS, MUCHAS VECES SOMOS NOSOTROS LOS QUE NOS MANTENEMOS DISTANTES DE ÉL.
En el versículo que hemos leído para comenzar se nos hace una invitación poderosa: “ACERCAOS A DIOS, Y ÉL SE ACERCARÁ A VOSOTROS…”
Dios no rechaza al que viene a Él; al contrario, promete responder a aquel que decide acercarse con un corazón sincero.
Ahora la pregunta es: ¿CÓMO DEBEMOS ACERCARNOS A DIOS? LA BIBLIA NOS ENSEÑA VARIAS ACTITUDES INDISPENSABLES PARA PODER ACERCARNOS A NUESTRO DIOS:
I) DEBEMOS ACERCARNOS CON FE (HEBREOS 11:6)
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Este es el elemento indispensable pues no podemos acercarnos a Dios si no creemos que él existe, pues como lo dice este mismo versículo pero en la Nueva Versión Internacional (NVI) todo aquel que se acerca al Señor debe creer primero que él es real : En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.
Debemos acercarnos confiando en sus promesas, en su poder, en su amor y en su fidelidad.
La Biblia nos narra la historia de un hombre de fe, que confió en Dios sin dudar y obedeció para atender el llamado del Señor sin saber a donde iba, su nombre era Abraham y por esa fe fue llamado “AMIGO DE DIOS” (Isaías 41:8) Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.
Esto nos muestra que solamente POR MEDIO DE LA FE PODEMOS TENER UNA RELACIÓN VERDADERAMENTE CERCANA CON NUESTRO DIOS.
II) DEBEMOS ACERCARNOS CON URGENCIA (ISAÍAS 1:18) Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
Buscar a Dios es algo que en nuestra vida no puede esperar, muchas veces se dice que lo que es importante casi nunca es urgente, y lo que es urgente casi nunca es importante, pero BUSCAR A DIOS ES URGENTE E IMPORTANTE para nuestra vida.
¿Qué significa eso?
Que debemos acercarnos hoy sin importar nuestra condición, no importa si hoy tus pecados sean como la grana o rojos como el carmesí, él los puede emblanquecer como la nieve.
Que debemos acercarnos hoy porque no sabemos si mañana será demasiado tarde, hay un himno muy hermoso titulado “La vida se va como el viento” y una de sus estrofas dice: “….Jamas puede el hombre saber, en cual amanecer ya sus ojos no se abrirán…” y es lo mismo que nos recuerda la palabra de Dios (Santiago 4:14) cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
Buscar a Dios no puede seguir ocupando el lugar de “ALGÚN DÍA” en nuestra agenda, porque para nuestra vida espiritual no hay nada más urgente que acercarnos al Señor.
III) TENEMOS QUE ACERCARNOS CON OBEDIENCIA (SALMOS 32:9)
No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.
Tenemos que entender que Dios quiere que estemos cerca de Él , en sus caminos, en su iglesia, y por eso nos busca, nos habla y nos llama, por medio de su palabra, por medio de un sermón, por medio de personas que nos aman, y también nos llama por medio de las circunstancias.
Verdaderamente es mucho mejor acercarnos a Dios siendo obedientes a su voz, atendiendo su llamado a nuestra vida, que acercarnos a Dios por las circunstancias que estamos enfrentando en nuestra vida.
¿Para qué vamos a esperar que Dios ponga sobre nuestra vida el cabestro y el freno para acercarnos a él? Hoy podemos ser sabios y obedientes para atender su llamado, pues Dios no quiere que tengamos que ser guiados únicamente por “cabestro y freno”; su deseo es que aprendamos a ACERCARNOS A ÉL POR AMOR, OBEDIENCIA
IV) TENEMOS QUE ACERCARNOS CON HUMILDAD (MATEO 11:28)
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Está verdaderamente es una invitación extraordinaria, es venir a Jesús, nuestro buen pastor que en lugares de delicados pastos nos hará descansar de nuestras cargas, de nuestros afanes y aflicciones.
Pero lastimosamente somos muy soberbios y no atendemos su llamado porque creemos que nosotros podemos solos, que no necesitamos ayuda, que tenemos la capacidad para enfrentar y luchar solos las batallas de la vida.
Es por eso que para acercarnos a él tenemos que ser humildes, venir con un corazón contrito y humillado, reconociendo que NO PODEMOS SOLOS, que necesitamos su ayuda, pues la Biblia nos enseña que al altivo el Señor lo mira de lejos, es decir, nadie se puede acercar a Dios con un corazón soberbio (Salmos 138:6) Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
CONCLUSIÓN: TENEMOS QUE ACERCARNOS CON CONFIANZA (HEBREOS 4:16) Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Después de todo lo que hemos reflexionado hoy podemos comprender algo muy importante: Dios no solamente nos manda acercarnos a Él… TAMBIÉN NOS ABRE EL CAMINO PARA PODER HACERLO. Pero ahora la pregunta final es: ¿Con qué confianza puede acercarse un pecador delante de un Dios santo? La respuesta la encontramos en este precioso versículo: PODEMOS ACERCARNOS CONFIADAMENTE AL TRONO DE LA GRACIA. No con confianza en nuestros méritos, no porque seamos buenos, perfectos o dignos… SINO CONFIANDO EN LA MISERICORDIA, EL AMOR Y LA GRACIA QUE DIOS NOS OFRECE EN JESUCRISTO.
Hoy no salgas de este lugar manteniéndote distante del Señor.
Si necesitas reconciliarte con Dios… ACÉRCATE.
Si estás cansado de luchar solo… ACÉRCATE.
Si necesitas perdón, restauración, dirección o salvación… ACÉRCATE.
Porque todavía hay misericordia, todavía hay gracia, todavía hay oportuno socorro para todo aquel que viene al Señor con un corazón sincero.
Hoy es un buen día para dejar de vivir lejos de Dios y comenzar a caminar cerca de Él.



