Editorial

El cambio climático… ¿está predicho en la Biblia?

Posiblemente no hay tema de actualidad que abarque a la humanidad toda como lo es el cambio climático, ese tema del que tanto se habla en todos los medios y que es tema de agenda de importantes figuras mundiales como Presidentes, el Secretario General de la ONU, el Papa, el Jefe de Economistas del Banco Mundial, quien hizo un análisis económico de los costos que ocasionará el no reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

En nuestro país las autoridades, al parecer, no están colaborando con el problema del medio ambiente, debido a que empresas mineras y otras procesadoras de productos varios, están contaminando los ríos. Ahora se están construyendo dos plantas de carbón para generar energía eléctrica, las cuales son las más contaminantes en el mundo, por la emisión de CO2, lo que empeoraría la situación.

En estos momentos en LE BOURGET, Francia, se celebra la conferencia sobre el clima COP21, la cual se abrió este lunes en París en presencia de unos 150 jefes de Estado y de gobierno con un enérgico llamado a negociar un acuerdo global contra el cambio climático que preserve la vida de las generaciones futuras en el planeta.

“Nunca estuvo en juego algo tan importante en una reunión internacional -dijo el presidente francés François Hollande al abrir la conferencia- “porque se trata del futuro del planeta, del futuro de la vida”.

La COP21 se desarrolla en el parque de exposiciones aeronáuticas de Le Bourget, en el norte de París, donde los organizadores montaron una pequeña “ciudad verde” de 18 hectáreas convertida en un búnker por las estrictas medidas de seguridad adoptadas tras los atentados yihadistas que dejaron 130 muertos en París el 13 de noviembre.

En ese contexto cargado de dramatismo, más de 150 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos Barack Obama (Estados Unidos), Xi Jinping (China), Dilma Rousseff (Brasil) y Rafael Correa (Ecuador), manifestaron en sus discursos un mensaje de unidad, a la vez a favor de la protección ambiental y contra el terrorismo.

La humanidad hoy se debate ante un problema que se cree será el más importante desde la creación. Ahora ¿Qué dice la Biblia al respecto?
Si leemos Génesis 2:15 vemos que Dios «puso al hombre en el huerto del Edén para que lo labrase y lo cuidase». Esto nos demuestra que el creador nos ha puesto en la tierra como cuidadores de lo que él creó. Esto es precisamente lo que el hombre hoy no hace. El hombre se cree el dueño de la tierra.

Además, Apocalipsis 11:18 dice «… y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, a los que temen a tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra».

Estos dos pasajes, uno al comienzo de la palabra de Dios y el otro al final, resumen la idea original de Dios, de poner al hombre como custodio de la creación del mundo y del apartamiento del mismo, de la misión encomendada por el creador, lo que al final originará su destrucción.

Todo el sistema climático tiene su ámbito natural en la atmósfera, ya que es allí donde se generan todos los fenómenos de lluvia, nieve, granizo, viento, la temperatura, etc.

Se puede decir que el cambio climático está lo suficientemente documentado en la palabra de Dios, y que la terquedad, el consumismo, el ansia de dinero y poder del hombre, lo están llevando peligrosamente hacia su final sobre la tierra.

Que nuestras obras y nuestro diario vivir como cristianos siempre protejan nuestro planeta y que podamos reflexionar día a día sobre la actualidad que vivimos, y sobre lo que el Señor quiere de nosotros, para tratar de ser imagen y semejanza de Él.

Es interesante ver de qué manera la Biblia se refiere a la atmósfera en el libro de Isaías, en el capítulo 40 versículo 22: “…el extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar…”

Esta definición representa una bellísima descripción de nuestra atmósfera, ya que nuestra “tienda para morar” es la que nos permite la vida, y si Dios no la hubiese creado, la temperatura media de la superficie de la tierra sería de 22 grados bajo cero, en lugar de los 14 grados de temperatura que posee actualmente.

Para tener una idea de la temperatura de la tierra si no hubiera atmósfera, esta sería 8 grados más baja que la de la Base General Belgrano de la Antártica. Por supuesto, que sin atmósfera no habría vegetales ni animales sobre el planeta.

Por otro lado… ¿Qué elementos tenemos para relacionar la palabra de Dios con los hechos que ocurren actualmente? En primer término veremos algunos versículos bíblicos y luego los relacionaremos con lo que está ocurriendo en nuestro tiempo.

Mateo 24:7 dice «… se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y habrá pestes y hambre y terremotos en diferentes lugares…» Mateo 24: 29 dice «… el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas».

El calentamiento global, o cambio climático (que es una consecuencia de este) originará un aumento de temperatura hacia fin de siglo de 3 a 4ºC según lo estimado por el IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático) que fue galardonado con el premio Nobel de la Paz en el año 2007.

Este aumento de temperatura originará un mayor consumo de agua para riego, y para consumo tanto de humanos como de animales. Teniendo en cuenta que solo el 3% del agua del planeta es dulce, no es difícil imaginar un futuro de guerras entre países por el agua, hecho ya analizado por muchos medios de comunicación de Europa, Asia y América.

El aumento de temperaturas también va a hacer aumentar el metabolismo de los insectos que es la clase más numerosa de las especies animales de la tierra. Los insectos, como sabemos, cuando aumenta la temperatura, se vuelven más activos, por eso es que en verano, se sufre más por presencia de moscas, mosquitos, y otros insectos que molestan al hombre.

Esto sucede porque la temperatura de los insectos varía al ritmo de la temperatura del aire, es decir, que si la temperatura es de 30ºC un mosquito tiene en su sangre (hemolinfa) 30ºC. Si la temperatura asciende a 35ºC nuestro mosquito aumentará su temperatura a 35ºC y se volverá más activo. Son los que transmiten el Dengue, enfermedad que nos viene azotando y han producido más de 50 muertes en el país, últimamente.

Los insectos, por otro lado, son los más importantes transmisores de plagas y enfermedades, de allí que se espera un aumento de pestes como malaria, dengue, fiebre amarilla, etc. como consecuencia del cambio climático.

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