El clamor de un pueblo necesitado del poder de Dios

El clamor de un pueblo necesitado del poder de Dios

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La educación cristiana en el hogar es el árbol de la vida que producirá frutos con semilla de obediencia en el desarrollo y crecimiento de los hijos, en el temor a Dios y el amor al prójimo como a sí mismo. Para nadie es un secreto que la familia es la célula nuclear de la sociedad, es el símbolo que representa a Dios en la tierra de la creación, del Padre, el Hijo y Espíritu Santo, para ser glorificado con el poder de la palabra de Dios.

Los tiempos que hoy vivimos emplean una gran demanda en el esfuerzo de ser valientes para enfrentar al enemigo de la vida y la justicia, que tiene como misión matar, robar y destruir a las familias. La Biblia nos enseña e instruye al niño en su camino y aunque fuese viejo no se apartará de la Palabra.

La educación moderna de hoy censura algunas correcciones de los padres hacia los hijos, quienes modelaron los frutos del respeto, el amor, el civismo, la cordialidad, hospitalidad, fraternidad, el buen vivir con los semejantes.

Es por ello que la sensatez ante el espíritu de la inmediatez que corre a la velocidad de un click puede confrontarlo con el Espíritu Santo, que nos recuerda el carácter bíblico de Eclesiastés 3: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se cree debajo del cielo cada día traerá su propio afán, por tal razón bueno es meditar en la Palabra, que nos enseña que por nada estemos afanosos, sino que seamos diligentes en procurar cual sea la dirección de Dios, para que nuestro espíritu pueda estar en calma, firmes y seguros de que Dios nos sostiene a cada paso”.

Tabernáculo prensa de  Dios (TPD) es un Ministerio profético y evangelístico, cristiano, con una década de trayectoria ministerial. En el nombre de Jesús, tenemos la visión y la interpretación de los tiempos que hoy vivimos, somos abanderados de respetar las autoridades terrenales impuestas por Dios, las cuales, junto al pueblo, han convenido a través de la Constitución y las leyes ciudadanas y patrióticas, el libre culto de adoración a Dios, Padre y Espíritu Santo.

Por tales razones, entendemos como bueno y válido respetar y hacer cumplir las normas que valen regir esta pandemia del COVID-19.

No obstante, aún podemos celebrar nuestras reuniones con los líderes en los templos de nuestras iglesias evangélicas, con una mínima participación de personas que comprendan los líderes de esos templos junto al ángel de la iglesia o pastor, tomando en cuenta que a partir de la pandemia Civid-19, el mundo ha cambiado en su afán cotidiano, y las iglesias no están ajena.

La vida espiritual, social y económica de la comunidad congregacional de las iglesias, dicta un antes y después, debido a que las medidas dispuestas por el Ministerio de Salud nos obliga a someternos al uso de mascarillas, guantes y a guardar una distancia de dos metros entre una persona y otra, además de tener que despojarnos, al llegar a nuestros hogares, de nuestro calzado, para luego inmediatamente dirigirnos al baño e higienizarnos con agua y jabón.

De modo que este fenómeno, disminuirá considerablemente las visitas a los templos de la población creyentes que tiene su fe, su esperanza y su amor puesto en Cristo Jesús, trayendo como consecuencias unas series de males inesperados, los cuales podrían desmembrar planes y proyectos de considerable crecimiento de desarrollo integral, por lo que nos preguntamos: ¿Qué pasará ahora cuando en los templos que se congregaban hasta quinientos feligreses, ahora podrán congregarse quizás 100?.

Es verdaderamente preocupante, pero el poder de la palabra de Dios, a través del Espíritu Santo, nos dará la salida en victoria, porque el fuego de su unción no se apagará jamás en las almas de hombres y mujeres que adoraran al Dios Trino en Espíritu y Verdad.

Debemos considerar, igualmente, que vivimos en los tiempos de la Apostasía Apocalíptica, que deben por orden de Dios, continuar su curso hasta el final de los días, en donde Jesucristo Rey de Reyes, establecerá su reino de justicia.

Dice la palabra de Dios en el Salmos 133 Cántico gradual de David: ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!; 2: Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; 3: Como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion, porque allí envía Jehová bendición y vida eterna. Y en el salmo 122-1 dice: Me alegré mucho cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor!!!.

Padres, madres, amigos, iglesia, forman la sociedad como una gran familia nuclear. Tenemos la gran oportunidad de reflexionar con una visión 9-1-1 sobre las causas y consecuencias del impacto negativo del esta dolorosa pandemia, que ocupa los primeros lugares en los titulares de los periódicos nacionales e internacionales.

Se ha escuchado de casos donde algunos líderes cristianos evangélicos han tomado la decisión de desaparecer física, espiritual y moralmente del entorno de la vida humana, lo que al mismo tiempo repercute en reacciones de opiniones infundadas, sin una verdadera investigación social, espiritual y de carácter económico. Apelando al sano juicio de la ciencia nos encontramos con informaciones válidas que pudieran justificar la causa de esos hechos, de decesos con signos de interrogación.

La desinformación de noticias es un tipo de muerte emocional que desintegra las verdaderas causas o motivos que muy lamentablemente en estos tiempos de muerte súbita causan impactos negativos en el seno de la sociedad, es por ello que las familias deben acudir a la mayor fuente de información veraz y objetiva, a través de los métodos científicos y por ende elevar el espíritu de nuestra alma a escuchar la voz de Dios.

Volvámonos a Dios a través de su Palabra, la oración, el ayuno, confesando nuestros errores, humillándonos ante su presencia para que podamos alcanzar el oportuno socorro de su Misericordia, que son nuevas cada mañana.

A sabiendas de que para nadie es un secreto, vivimos en la era de la información y, de hecho, el conocimiento genera poder, pero no es menos cierto que la causa de la desinformación en sus distintos niveles de comprensión suelen producir condiciones emocionales desfavorables para la salud emocional, espiritual y física de las personas, consiguiendo así trastornar la vida de algunos seres humanos. Sucesos que hoy parecen ser de cotidiano vivir impactan los titulares de algunos medios de comunicación y redes sociales, por lo que se hace imperante prevenirlos.

Tabernáculo Prensa de Dios, como medio de comunicación cristiano evangélico, y miembro de la Comunidad Cristiana, se siente consternado ante tales hechos de indignación moral y espiritual. Es por ello que como parte de nuestra responsabilidad como medio de comunicación, estaremos al tanto de mantenerles bien informado sobre los hechos enfocados en la verdad. JUAN 8-32- “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libre”.

Fuente:

Margarita Garcia

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