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Como permanecer firmes en tiempos de dificultad

1 Pedro 2:4-10 La piedra viva y su pueblo escogido
Cristo es la piedra viva, rechazada por los seres humanos, pero escogida y preciosa ante Dios. Al acercarse a él, también ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo. Así dice la Escritura: Miren que pongo en Sión una piedra principal escogida y preciosa, y el que confíe en ella no será jamás defraudado». Para ustedes los creyentes, esta piedra es preciosa; pero para los incrédulos, la piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular», y también: «una piedra de tropiezo y una roca que hace caer». Tropiezan al desobedecer la palabra, para lo cual estaban destinados. Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido.

Este día continuamos con el estudio de la primera carta del apóstol Pedro, y vamos a reflexionar en este precioso texto que hemos leído para que primeramente comprendamos que nosotros los cristianos necesitamos tener claro en nuestra vida dos cosas muy importantes para que podamos estar firmes en los tiempos de dificultad y ante cualquier situación que se nos presente.

¿Que cosas tenemos que tener claro en nuestra vida cristiana?: IDENTIDAD Y PROPÓSITO, ambas están entrelazadas y se complementan, pues un cristiano que no tiene bien clara su identidad no puede comprender ni cumplir su propósito.

En la palabra de Dios encontramos algunos personajes que no tenían clara su identidad y por eso no comprendían cual era el propósito de Dios en su vida.

Moisés (Éxodo 3:10-11)

Gedeón (Jueces 6:14-15)

Jeremías (Jeremías 1:4-8)

Es por eso por lo que la palabra de Dios por medio del apóstol Pedro nos enseña o nos recuerda cual es nuestra identidad delante de Dios, ¿Cómo podemos mantenernos firmes en la dificultad? RECORDANDO NUESTRA IDENTIDAD

¿QUIENES SOMOS?: SOMOS EL PUEBLO DE DIOS (1 PEDRO 2:9ª)

El versículo 9 comienza diciendo: “Mas vosotros sois… “eso significa que nosotros ya no somos de las personas que mencionan los versículos anteriores (Vs 4-8) :

No somos de los que desechan la piedra viva que es Cristo (vs 4) sino que le hemos recibido como nuestro Señor y salvador personal.

No somos de los que no creen (vs 7) Nosotros hemos creído en Dios y en el evangelio que se nos ha predicado.

No somos de los que tropiezan en la palabra (Vs 8) sino que hemos creído con la fe de un niño, sin cuestionar ni dudar.

Tenemos que reconocer que ser parte de las personas a la que Pedro le escribe “más vosotros sois”, debería de ser el motivo de nuestra mayor alegría, podemos mantenernos firmes aun en la dificultad reconociendo que nosotros formamos parte del pueblo que tiene un Dios verdadero, que tiene un Dios de poder (Salmo 144:15)

¿QUIENES SOMOS? SOMOS LINAJE ESCOGIDO (1 PEDRO 2:9b)

La palabra linaje tiene que ver con la palabra “FAMILIA” es decir que el Señor por medio del apóstol Pedro nos recuerda que no solamente somos parte de su pueblo, sino que por medio de Jesucristo también somos parte de su familia.

Podemos estar firmes en la dificultad sabiendo que somos del linaje de Dios, que Dios es nuestro padre y eso nos da seguridad.

Seguridad de su provisión (Mateo 6:7-8)

Seguridad de su protección (1 Pedro 5:7)

Seguridad de su salvación (Romanos 8:38-39)

Seguridad de que nuestro Padre Celestial pelea por nosotros y nos defiende (Zacarías 2:8) Posiblemente hay dolor en tu corazón porque tuviste un padre que nunca salió en tu defensa, que fue indiferente, que nunca cuido de ti, pero ahora eres linaje escogido, eres un hijo o una hija de Dios y para el eres como la niña de su ojo.

¿QUIENES SOMOS? SOMOS REAL SACERDOCIO (1 PEDRO 2:9C)

En el antiguo testamento podemos ver que tanto los reyes como los sacerdotes eran funciones diferentes que no podía realizar la misma persona, es decir un rey no podía ser sacerdote, pero ahora por medio de Jesucristo nos ha hecho hijos del Rey y también nos ha hecho sacerdotes.

¿Qué quiere decir que somos sacerdotes? Significa que nosotros tenemos acceso directo al trono de Dios, que no necesitamos intermediarios humanos como en el antiguo testamento, sino que Cristo nos ha abierto un camino vivo y nuevo para que tengamos acceso directo a nuestro Dios (Hebreos 10:19-20)

Por eso podemos mantenernos firmes en la dificultad pues podemos entrar confiadamente a la presencia de nuestro Padre Celestial (Hebreos 4:16)

¿QUIENES SOMOS? SOMOS NACIÓN SANTA (1 PEDRO 2:9 d)

Cuando estamos pasando por tiempos de dificultad una de las artimañas más usadas por el enemigo es recordarnos nuestros errores y pecados, haciéndonos creer que el Señor no nos ayudara porque le hemos fallado mucho o porque hemos cometido muchos pecados.

Pero el Señor nos recuerda por medio del apóstol Pedro que para el somos una nación santa, apartada para Dios, nos recuerda que el no nos ve como nos ve el mundo, el no nos ve como pecadores, el no ve todos nuestros errores, sino que él ve la sangre de Cristo derramada sobre cada uno de nosotros, él nos ve limpios por la sangre de su hijo derramada en la cruz.

En el antiguo testamento podemos ver una muestra de cómo el Señor nos ve a nosotros (Números 32:20-21)

¿QUIENES SOMOS? SOMOS PROPIEDAD DE DIOS (1 PEDRO 2:9e)

Antes de conocer a Cristo el pecado era nuestro dueño y nos esclavizaba vivíamos sujeto a sus demandas y hacíamos todo por complacer al pecado. Pero Dios pagó el más alto precio para comprar nuestra libertad, pago con la sangre de su hijo Jesucristo para hacernos libres de la condenación del pecado.

Si Dios no fue indiferente a nuestra esclavitud del pecado y para rescatarnos de la fue capaz en su amor de entregar a su hijo Jesucristo ¿Cómo podemos creer que él será indiferente a nuestra enfermedad, que él será indiferente a nuestra necesidad? (Romanos 8:32)

En tiempo de dificultad podemos estar firmes y confiados que así como lo dice una preciosa alabanza llamada “Lo harás otra vez” si nuestro Dios ya nos rescató de la condenación, él lo hará otra vez para rescatarnos de nuestra aflicción.

AHORA PARA TERMINAR RECORDEMOS CUAL ES NUESTRO PROPÓSITO (1 PEDRO 2:9 F)

Somos el pueblo de Dios y hemos sido llamados para anunciar las virtudes, es decir la misericordia, el amor, la gracia, de aquel que nos llamo de las tinieblas a luz.

Los tiempos de dificultad en nuestra vida son una oportunidad para poder anunciar a todos de que tenemos un Dios de poder y de amor, un Dios que tiene misericordia de aquel que le busca con un corazón sincero, con un corazón contrito y humillado.

Fuente:
Pastor Oscar Flores | El Salvador

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