
Este Nokia 300 Charge es un recordatorio bonito de una época más simple, pero también es un buen ejemplo de algo que conviene tener presente: no todo lo que se ve barato y llamativo en internet nos sirve acá.
De vez en cuando aparece un teléfono que le toca la nostalgia a uno. Esta semana HMD, la empresa que hoy fabrica los Nokia, presentó el Nokia 300 Charge, un celular sencillo, de botones, que promete algo que suena a milagro: hasta 40 días de batería.
Por fuera es de esos aparatos que uno recuerda con cariño. Pantallita pequeña, teclado físico, linterna, y una batería enorme para su tamaño. La idea de HMD es que sea un teléfono de respaldo, para llevar en el carro, en un kit de emergencia, o para dejarle a un abuelo que solo quiere llamar y contestar sin complicarse.
Y trae un truco simpático: puede prestarle batería a otro celular. O sea que, en un apuro, uno le conecta el teléfono bueno y le saca unos minutos de carga. No reemplaza a un cargador portátil de verdad, pero para una emergencia, ayuda.
Suena bien, ¿cierto? Pues acá viene el pero grande, el que ningún artículo de afuera menciona porque no piensan en nosotros.



