
TEXTO: 1 TESALONICENSES 4:1-6 Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abunden más y más. 2 Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; 3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; 4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; 5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; 6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. 7 Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. 8 Así que, el que desecha esto, no desecha al hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.
Este día continuamos con el estudio de la carta a los Tesalonicenses, y hoy vamos estudiar y reflexionar en las enseñanzas que encontramos para nuestra vida cristiana en la PRIMERA PARTE DEL CAPÍTULO CUATRO.
En estos textos podemos ver que el apóstol Pablo comienza este capítulo haciendo UN LLAMADO A LOS CRISTIANOS DE TESALÓNICA PARA NO ESTANCARSE EN SU ESPIRITUALIDAD SINO QUE DEBÍAN PROCURAR AGRADAR A DIOS MAS Y MAS. Ellos ya habían recibido el evangelio, habían dejado los ídolos para servir al Dios vivo y estaban mostrando evidencias, FRUTOS, de su fe; pero Pablo les enseña que la vida cristiana no termina cuando conocemos a Cristo, sino que debemos seguir creciendo en una vida que agrade a Dios (1 Corintios 15:58) Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
Como lo hemos visto anteriormente Tesalónica era una ciudad que estaba ubicada en una zona estratégica de comercio y comunicación del Imperio romano y en ella conviven diferentes culturas, religiones, costumbres y muchas de esas prácticas o ESTILOS DE VIDA qUE LA SOCIEDAD CONSIDERABA NORMALES ERAN CONTRARIAS A LOS PRINCIPIOS Y VALORES DEL REINO DE DIOS.
Por eso Pablo les enseña que seguir a Cristo no implica solamente una nueva doctrina o un nuevo conocimiento, sino también una nueva manera de vivir por medio de la cual podamos reflejar el NUEVO NACIMIENTO que el Señor ha obrado en nuestra vida.
(Efesios 4:17-18) Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
VEAMOS ENTONCES CUALES SON LAS PRINCIPALES ENSEÑANZAS QUE ENCONTRAMOS EN ESTOS VERSÍCULOS:
I) DEBEMOS APRENDER A VIVIR PARA AGRADAR A DIOS
(1 TESALONICENSES 4:1-2) Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abunden más y más. 2 Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús
Podemos ver que Pablo comienza recordándoles algo fundamental: LA META DE NUESTRA VIDA CRISTIANA DEBE SER AGRADAR A DIOS.
Podemos comprender entonces que la vida cristiana no se trata simplemente de preguntarnos qué está permitido o qué no está permitido, sino que la pregunta de un cristiano debería ser: ¿Esto agrada a Dios?, ¿Puedo glorificar a Dios haciendo esto? (Colosenses 1:10) para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;
ENSEÑANZA: Un cristiano que verdaderamente quiere agradar a Dios no solamente procura no caer en pecado, sino que también procura apartarse de lo que no le conviene o de lo que puede convertirse en esclavitud para su vida (1 Coritnios 6:12) Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.
II) DEBEMOS PROCURAR VIVIR EN SANTIDAD Y HONRAR A DIOS CON NUESTRO CUERPO
1 TESALONICENSES 4:3-8 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; 4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; 5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; 6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. 7 Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. 8 Así que, el que desecha esto, no desecha al hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.
Pablo ahora habla de un área muy concreta: LA PUREZA SEXUAL Y LA SANTIDAD DENTRO DE NUESTRAS RELACIONES.
El apóstol Pablo sabe perfectamente que los creyentes de Tesalónica vivían dentro de una sociedad donde MUCHAS PRÁCTICAS SEXUALES PECAMINOSAS ERAN ACEPTADAS SOCIAL Y CULTURALMENTE.
Y vemos que Pablo no dice simplemente: “No hagan esto” sino que él les habla del propósito de: “LA VOLUNTAD DE DIOS ES VUESTRA SANTIFICACIÓN.”
Y luego habla del matrimonio: “QUE CADA UNO DE VOSOTROS SEPA TENER SU PROPIA ESPOSA EN SANTIDAD Y HONOR.”
Esto significa que un cristiano debe comprender que su cuerpo, su matrimonio, sus relaciones, etc. Deben ser para darle gloria a Dios (1 Corintios 6:19-20) ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Además, Pablo dice algo muy importante: (1 Tesalonicenses 4:6) que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.
LA PALABRA AGRAVIAR SIGNIFICA ofender, insultar, humillar o perjudicar a alguien. Su origen proviene del latín agraviante, que se traduce como «hacer más pesado» o «empeorar una situación».
Esto significa que EL PECADO SEXUAL NUNCA ES SOLAMENTE UN ASUNTO PRIVADO, sino que puede destruir la confianza, herir personas, afectar matrimonios y causar graves consecuencias en la familia, y es por eso que la palabra de Dios nos dice que toda persona que se enreda en relaciones pecaminosas es FALTO DE ENTENDIMIENTO, pues no dimensiona el daño que puede llegar a causar (Proverbios 6:32) Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; Corrompe su alma el que tal hace.
III) DEBEMOS CRECER CADA DÍA EN EL AMOR HACIA LOS DEMÁS
(1 TESALONICENSES 4:9-10) Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros; 10 y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundemos en ello más y más;
Aquí Pablo reconoce algo muy importante: LOS TESALONICENSES TENÍAN AMOR pero nuevamente les dice: “ABUNDÉIS EN ELLO MÁS Y MÁS.”
Es decir, también en el amor necesitamos crecer, porque una iglesia puede tener conocimiento bíblico y todavía necesita crecer en paciencia, perdón, misericordia, generosidad y servicio.
ENSEÑANZA: Una iglesia madura espiritualmente no solamente crece en conocimiento de la Palabra; también crece en su capacidad de amar, perdonar y servir a los demás.
Esto significa que nuestro amor debe poder verse en nuestras acciones, no solamente decir: “Estoy orando por ti.” Sino también preguntar “¿Qué puedo hacer para ayudarte?” (1 Juan 3:17) Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?
Una iglesia saludable no es aquella donde no hay conflictos, sino aquella donde, aun teniendo diferencias, aprendemos a amarnos como Cristo nos mandó.(Colosenses 3:13) soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
IV) DEBEMOS VIVIR RESPONSABLEMENTE PARA DAR UN BUEN TESTIMONIO
(1 TESALONICENSES 4:11-12) y que procuremos tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, 12 a fin de que os conozcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.
Estos versículos llevan la vida cristiana directamente a nuestra vida cotidiana.
Habla de:Tranquilidad, responsabilidad, trabajo, independencia, buen testimonio.
Esto nos recuerda que NUESTRA ESPIRITUALIDAD TAMBIÉN SE DEMUESTRA EN LA MANERA EN QUE TRABAJAMOS Y CUMPLIMOS NUESTRAS RESPONSABILIDADES.
No debemos pensar que solamente damos testimonio cuando predicamos o hablamos de Cristo.
TAMBIÉN DAMOS TESTIMONIO CUANDO: Somos responsables en nuestro trabajo; cumplimos nuestras obligaciones; somos honestos; evitamos los conflictos innecesarios; respetamos a los demás; no vivimos entro metiéndose en asuntos ajenos; y procuramos vivir en paz.
El evangelio que predicamos con nuestra boca debe ser respaldado por la vida que vivimos delante de los demás.
CONCLUSIÓN; Cuando Pablo habla de “una vida que agrada a Dios”, no está hablando solamente de venir a la iglesia, cantar, orar o conocer la Biblia. Está hablando de toda nuestra manera de vivir. Una vida que agrada a Dios:
1. Busca agradar a Dios cada día.
2. Vive en santidad y honra a Dios con su cuerpo.
3. Crece en amor hacia los demás.
4. Vive responsablemente y cuida su testimonio.
Y TODO ESTO COMIENZA CON UNA DECISIÓN: Señor, no quiero solamente llamarme cristiano; quiero aprender a vivir como un cristiano.



