
Es maravilloso cuando aceptamos la voluntad del Señor y nos rendimos a Sus designios, confiando plenamente en la obra que Él está realizando en nuestras vidas.
Como nos recuerda Su Palabra, somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa y pueblo adquirido por Dios. No somos un pueblo sin dirección; pertenecemos a Aquel que nos llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
Mantengamos firme nuestra confianza en el Señor y sigamos fortaleciendo nuestra fe en Su obrar. Agradezcamos a Dios por Su grandeza, Su fidelidad y Su amor, sabiendo que sus planes son mejores que los nuestros.
Que Su guía, Su presencia y Su bendición nos acompañen cada día, mientras aprendemos a descansar en Su voluntad.
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”
1 Pedro 2:9. En el nombre de Jesús.



