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CONACOPE llama a un Consejo de Nación

El Consejo Nacional de Confraternidades de Pastores Evangélicos (CONACOPE), organización cristiana que tiene como propósito promover el desarrollo y crecimiento de las confraternidades de pastores evangélicos, en ocasión de cumplirse el 502 Aniversario de la Reforma Protestante, llevo a cabo el 31 de octubre de 2019, fecha en que también se celebró el Día Nacional Evangélico en la República Dominicana (establecido según la Ley 331-09), una concentración nacional de líderes y pastores en la iglesia Mahanaim.

Esta actividad que ha sido denominada “Por una Nación Reformada” inició a partir de la 7:00 pm, en la misma se dió a dando a conocer un manifiesto pastoral a toda la nación, y el mensaje de la ocasión estuvo a cargo del evangelista internacional David Bierd. En las alabanzas el grupo Holy Praise Ministries y la invitada especial desde Estados Unidos,la adoradora dominicana Persis Melo

El Consejo Nacional de Confraternidades de Pastores Evangélicos (CONACOPE), en ocasión de celebrarse el 502 aniversario de la Reforma Protestante y en la fecha precisa en la que celebramos el Día Nacional Evangélico (establecido según la Ley 331-09), hizo un llamado a todos sectores del país para aunar esfuerzos a los fines de detener el progresivo estado de descomposición social que estamos viviendo.

Apelando a nuestro rol profético y atendiendo a nuestro llamado de promover los valores del Reino de Dios, declaramos que los cambios que nuestra sociedad tienen que comenzar por la familia, seriamente amenazada en su integridad por nuevos patrones de conducta que la están conduciendo a su inestabilidad y desintegración.

Desde esta concentración que tiene como tema “Por una Nación Reformada” estamos llamando a nuestros pastores para que involucren a sus iglesias en la misión de generar cambios que tengan impacto positivo para su comunidad, con miras a fortalecer las redes agrupadas a través de las confraternidades de iglesias para de esa forma impactar a la sociedad en general con los valores de la Biblia que son modelados por la comunidad evangélica.

Estamos trabajando de forma intensa inspirados en el mismo Espíritu que motivó a los reformadores del siglo 16, continuar desde nuestras iglesias aquella transformación que inició la Reforma Protestante con esa gran gesta liberadora de conciencia que abrió para Europa y todo el mundo el camino hacia el desarrollo y la democracia. No basta con que los evangélicos permanezcamos alejados de vicios como el alcohol, las drogas, la promiscuidad sexual y otros. No basta que cultivemos la paz y la armonía entre nosotros mismos, no basta con que vivamos en un marco de bien social y de promoción de la justicia. No basta con eso. Tenemos que influir más en esta sociedad, tenemos que, con los valores del Evangelio de Jesucristo impulsar en el poder del Espíritu los cambios que nuestra sociedad reclama y necesita.

La descomposición social que nos afecta requiere modelos que indiquen que es posible tener proyectos de vida sanos, pero tenemos que ser más activos, tenemos que involucrar más a la gente en nuestro proyecto de bien, y tenemos nosotros que involucrarnos en la vida de la sociedad en general.

Para tener una nación reformada a tono con el tema de nuestra celebración, es necesario que iniciemos una profunda reforma en la iglesia, tan profunda que el simple cambio en la Iglesia repercuta en toda la sociedad y de esa forma logremos transformar este país, que hoy tanto lo necesita.

En la celebración de los 502 aniversario de la Reforma Protestante y día Nacional de los Evangélicos en la República Dominicana, El Consejo Nacional de Confraternidades de Pastores Evangélicos (CONACOPE) queremos resaltar el gran aporte que se hace desde las iglesias evangélicas a la paz de la ciudadanía y al engrandecimiento de nuestra nación.

Innumerables y cada vez más frecuentes son los testimonios de personas que han dejado atrás una vida marcada por la delincuencia y las prácticas más abominables y bochornosas, por una vida nueva en Jesucristo que se enriquece cada día con la honestidad, el respeto, la responsabilidad, el amor, y otros valores que contribuyen a la paz social y a la seguridad ciudadana.

Nuestros pastores en los barrios son agentes de conciliación, resolución de conflictos, de armonización y restauración relaciones entre familiares y vecinos, entre otras acciones no menos relevantes.

Tomando en cuenta que la situación crítica que vive nuestro país nos afecta a todos, CONACOPE con presencia a través de las iglesias en la mayoría de los barrios de nuestras principales ciudades y en todas las provincias del país, tiene la mejor disposición de seguir aportando a la sociedad dominicana, promoviendo valores a través de las congregaciones cristianas.

Los problemas que hoy afronta la República Dominicana son múltiples y desafiantes, pero ante los mismos no nos vamos a quedar de brazos cruzados ni a lamentarnos como si no tuvieran solución. Al contrario, creemos que es hora de redoblar esfuerzos, de concertar voluntades, de unir y construir juntos con fe y optimismo esta plataforma de esperanza que nos dará la victoria.

Saludamos y nos unimos a todas las iniciativas de oración que se están levantado por nuestro país. Estamos orando y accionando, porque si la iglesia de República Dominicana se mantiene de rodillas, esta nación no caerá jamas; si la iglesia se mantiene de rodillas, la República Dominicana siempre, para la gloria de Dios, se mantendrá de pie.

Repito: ¡Si la iglesia se mantiene de rodillas, la República Dominicana siempre, para la gloria de Dios, se mantendrá de pie!

Por eso creemos que lograremos superar todos nuestros males, porque un pueblo que tiene un Día Nacional para honrar la Biblia, la Palabra de Dios; un pueblo que tiene un Día Nacional de los Evangélicos para reconocer el trabajo de las iglesias, líderes y pastores evangélicos;

un pueblo que tiene en sus símbolos patrios la proclama de Dios, Patria y libertad y la Biblia abierta en la porción de Juan 8:36 que dice “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libre”;

un pueblo que establece en el preámbulo de su Constitución su soberanía como nación con la invocación y la dirección de Dios, es un pueblo que no puede ser derrotado, ni por la maldad, ni por la violencia, ni por el narcotráfico, ni por ninguna manifestación de Satanás y de las tinieblas.

Hace apenas unas cuantas semanas, sectores de la más oscura procedencia trataron de sacar el escudo de nuestra bandera, en una insolente e inconstitucional agresión a nuestros símbolos patrios con el objetivo de sacar la Biblia del centro de nuestro emblema nacional.

La protesta de la comunidad evangélica y de otros buenos patriotas dominicanos no se hizo esperar, porque nuestra Bandera Nacional tiene que ondear como manda nuestra Constitución: íntegra, sin menoscabo de ninguno de sus símbolos.

Nuestra Bandera Nacional tiene que ondear en todos los lugares con su Escudo en el centro que contiene la Biblia abierta y con su lema glorioso de Dios Patria y Libertad.

Proclamamos con toda autoridad que el deseo de Dios sobre esta tierra es que vivamos en libertad, unidad, armonía, prosperidad y progreso para que su nombre sea glorificado y enaltecido en medio de todos.

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