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Renovación Familiar. Pasos Transformadores para Restaurar Nuestra Familia

SALMO 126:11-6 Cuando Jehová hiciera volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. 2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con estos.3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. 4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev. 5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

Tenemos que reconocer que muchas familias cristianas están dañadas, divididas, casi destruidas a causa del pecado, de las malas decisiones, de las infidelidades, de la soberbia, de la rebeldía y por un corazón endurecido.

Y lastimosamente esas familia dañadas anhelan de todo corazón ser restauradas, pero no saben cómo hacerlo, pero tenemos que saber que en la palabra de Dios encontramos la respuesta, pues él es nuestro Dios de restauración, para que lo que tanto anhelamos se pueda hacer realidad, y podamos decir como lo dice el Vs 3: GRANDES COSAS HA HECHO JEHOVÁ CON NOSOTROS.

VEAMOS EN LA PALABRA DE DIOS CUÁLES SON ALGUNOS DE LOS PASOS QUE NECESITAMOS DAR PARA LA RESTAURACIÓN DE NUESTRA FAMILIA:
I) NECESITAMOS PASAR DEL ARREPENTIMIENTO AL CAMBIO
(Hechos 3:19) Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

Tenemos que comprender que una parte importante del arrepentimiento verdadero es RECONOCER nuestros pecados, aceptar nuestra responsabilidad del daño que le hemos causado a nuestra familia o nuestro matrimonio (Salmos 51:3) Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.

Pero es necesario reconocer que para restaurar nuestra familia NO BASTA con solamente reconocer nuestro pecado o reconocer nuestra responsabilidad, el verdadero arrepentimiento es pasar de reconocer nuestros errores a un cambio en nuestras acciones y actitudes.

Para restaurar nuestra familia necesitamos lo que nos enseña el texto que leímos en el libro de los hechos: ARREPENTIMIENTO Y CONVERSIÓN, es decir, tenemos que DEJAR DE HACER LO MALO Y HACER LO BUENO (Isaías 1:16-17) Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; 17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

II) NECESITAMOS PASAR DE LAS PROMESAS A LA REALIDAD

(Proverbios 12:22) Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento.

Tenemos que reconocer que cuando nos damos cuenta que nuestra familia o nuestro matrimonio está pasando por tiempos de crisis lo primero que hacemos es HACER PROMESAS, lastimosamente prometemos mucho, pero cumplimos poco, y por eso nuestra familia no puede ser restaurada.

Lastimosamente los labios mentirosos en lugar de ayudar a restaurar y edificar nuestra familia lo que hace es destruirla y dañarla más, crear más desconfianza, lastima el corazón de las personas que amamos.

Decimos amar pero no lo demostramos, tenemos que saber que EL AMOR NO SOLO SE DICE, EL AMOR SE DEMUESTRA CON ACCIONES.

Es necesario hacer un recuento de las promesas que le hemos hecho a nuestra familia, las promesas que les hemos hecho a nuestro cónyuge, y reflexionar cuántas de esas promesas hemos cumplido, ¿Cuantas de esas promesas nos hemos esforzado por hacerlas realidad?.

FRASE: «Cada promesa cumplida en la familia es un ladrillo que construye una base sólida de respeto y credibilidad entre sus miembros.»

FRASE: «Cuando cumplimos nuestras promesas en familia, sembramos semillas de amor y confianza que florecen en relaciones felices y duraderas.»

III) NECESITAMOS PASAR DEL PERDÓN A LA RECONCILIACIÓN

(Mateo 5:23-24) Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

Verdaderamente es necesario comprender que para restaurar una familia o un matrimonio EL PERDÓN ES IMPRESCINDIBLE no podemos ser restaurados sin PRIMERO perdonar a quien nos ofendió.

Pero tenemos que comprender que no podemos quedarnos solamente con el perdón, tenemos que buscar la RECONCILIACIÓN no basta con solamente perdonar pero no dirigirse la palabra, perdonar pero tratar a la otra persona con frialdad, indiferencia o rechazo, la palabra de Dios nos manda a hacer todo lo que esté de nuestra parte para reconciliarnos con nuestros prójimos, y primeramente en la familia (Romanos 12:18) Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

Es muy importante que comprendamos la diferencia entre el perdón y la reconciliación:

Perdonar es interno y personal: Es un proceso interno en el que una persona decide dejar ir el resentimiento y la ira hacia alguien que le ha hecho daño. No requiere la participación o el conocimiento del otro.

Reconciliación es bidireccional: La reconciliación implica la restauración de la relación entre las partes. Requiere el esfuerzo y el compromiso de ambos lados para reparar y sanar la relación.

Restauración significa un esfuerzo mutuo de reconstruir la relación: No solo se trata de dejar ir el resentimiento, sino también de reconstruir la confianza y restablecer la conexión que se dañó.

IV) NECESITAMOS PASAR DEL DESÁNIMO Y LA DESESPERANZA A CONFIAR QUE PARA DIOS NO HAY NADA IMPOSIBLE

(LUCAS 1:37) porque nada hay imposible para Dios.

Este versículo lo tomamos para nuestra vida cuando enfrentamos enfermedades, cuando enfrentamos escasez y problemas difíciles de resolver.

Pero tenemos que comprender lo que nos dice ese versículo : “ Nada hay imposible para Dios” también incluye matrimonios dañados o casi destruidos y familias divididas, DIOS PUEDE HACER UN MILAGRO EN NUESTRA FAMILIA HOY.

Si hoy nuestra familia o nuestra relación matrimonial está dañada tenemos que tomar uno de los consejos maravillosos que encontramos en la palabra de nuestro Dios: (Job 5:8) Ciertamente yo buscaría a Dios, Y encomendarse a él mi causa;

PERMITAMOS QUE DIOS RESTAURE NUESTRA FAMILIA, PONGAMOS NUESTRA FAMILIA EN LAS MANOS DE NUESTRO DIOS.

 

Fuente:
PASTOR OSCAR FLORES | EL SALVADOR

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