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La semilla que cayó en buena tierra

MATEO 13:8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

Este día continuamos estudiando la parábola del sembrador y los diferentes tipos de terreno en los cuales la semilla cayó, Hoy vamos a reflexionar sobre LA SEMILLA QUE CAYÓ EN BUENA TIERRA y como ya lo dijimos en los estudios anteriores vamos a comparar ese tipo de terreno con nuestra vida cristiana, para que podamos comprender que necesitamos para ser cristianos fructíferos para nuestro Dios.

Veamos primeramente en los evangelios la explicación que nos da nuestro señor jesucristo para comprender a qué tipo de cristianos representa la BUENA TIERRA

MATEO 13:23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

MARCOS 4:20 Y estos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

LUCAS 8:15 Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Podemos ver entonces que PARA SER BUENA TIERRA Y DAR FRUTOS NECESITAMOS ALGUNAS CARACTERÍSTICAS MUY IMPORTANTES: EN NUESTRA VIDA:

  • Necesitamos OÍR Y ENTENDER LA PALABRA.
  • Necesitamos OÍR Y RECIBIR LA PALABRA
  • Necesitamos RETENER LA PALABRA con un CORAZÓN BUENO Y RECTO.
  • Necesitamos ser PERSEVERANTES.

VEAMOS CADA UNA DE ESTAS CARACTERÍSTICAS POR MEDIO DE LA PALABRA DE DIOS PARA QUE COMPRENDAMOS QUE NECESITAMOS PARA SER BUENA TIERRA Y FRUCTIFICAR

  1. I) PARA SER BUENA Y FRUCTIFICAR TIERRA NECESITAMOS PRIMERAMENTE OÍR Y ENTENDER LA PALABRA DE DIOS (MATEO 13:23) Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Algunos predicadores primeramente toman el texto del evangelio de Marcos donde se nos dice que la buena tierra representa a los que oyen la palabra y la reciben, pues la lógica humana nos dice que lo primero que necesitamos para que la palabra dé fruto en nuestra vida es recibirla. en nuestra vida.

Pero en realidad no es así, pues lo primero que necesitamos para dar fruto es OÍR LA PALABRA Y ENTENDERLA, pues el que no la entiende significa que NO HA NACIDO DE NUEVO, y por lo tanto sigue siendo un hombre natural, que no puede comprender la palabra de Dios aunque la reciba (1 Corintios 2:12-14) Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

El hombre natural aunque oiga la palabra no puede entenderla pues no se puede acomodar lo espiritual a lo carnal, es por eso que si alguien quiere ser buena tierra lo primero que necesita es ser un verdadero cristiano, un verdadero hijo de Dios.

Lastimosamente muchas personas entran a las iglesias y oyen la palabra de Dios pero salen igual que como entraron, pues no pueden comprender el mensaje, para ellos lo que están escuchando es locura, pues la palabra de Dios no se discierne por medio de la carne, sino por medio del espíritu.

El inconverso no necesita recibir doctrina, o estudios Bíblicos, o sermones motivacionales, o charlas familiares, pues no lo puede entender. Lo que una persona inconversa necesita escuchar es EL MENSAJE DE SALVACIÓN necesita recibir primeramente una nueva naturaleza espiritual ,para poder discernir todas las demás enseñanzas de la palabra de Dios.

PERO TAMBIÉN LOS QUE NO COMPRENDEN LA PALABRA PUEDEN SER LOS CRISTIANOS CARNALES E INMADUROS ESPIRITUALMENTE (1 Corintios 3:1-2) De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía,

Los cristianos inmaduros y carnales son aquellos que a pesar de tener mucho tiempo en los caminos de Dios, de formar parte mucho tiempo de una iglesia, no crecen espiritualmente, no avanzan en su conocimiento de Dios y de su palabra, no leen la palabra, no estudian, no les interesa conocer más del Señor (Hebreos 5:11-13) Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;

  1. II)  PARA SER BUENA TIERRA NECESITAMOS OÍR Y RECIBIR LA PALABRA DE DIOS (MARCOS 4:20) Y estos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

El cristianos que recibe la palabra de Dios nos habla primeramente de una condición muy importante de su corazón: HUMILDAD pues lo reciben como el alimento que su alma necesita para ser saciada (Salmos 22:26) Comerán los humildes, y serán saciados; Alabarán a Jehová los que le buscan; Vivirá vuestro corazón para siempre.

Para ser buena tierra necesitamos recibir la palabra y deleitarnos en ella (Salmo 119:97-98) ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. 98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo.

 Pero tenemos que comprender algo muy importante: DEBEMOS RECIBIR LA PALABRA DE DIOS, es decir que tenemos que tener discernimiento espiritual para distinguir la sana doctrina de la falsa doctrina, NO PODEMOS SER TOLERANTES CON LA FALSAS ENSEÑANZAS (2 Corintios 11:3-4) Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. 4 Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis;

III) PARA SER BUENA TIERRA NECESITAMOS UN CORAZÓN BUENO, RECTO Y PERSEVERANTE (LUCAS 8:15) Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Pero ¿qué significa tener un corazón bueno y recto? Primeramente significa un corazón libre de afanes y de los engaños de las riquezas.

Podemos decir entonces que un corazón bueno y recto es un corazón que recibe la palabra y la cree, confía en las promesas de Dios y no se afana, sino que pone su esperanza en el Señor.

Por lo tanto un corazón bueno y recto es un corazón de prioridades claras, que busca primeramente él Reino de Dios y confía que las demás cosas el Señor las dará por añadidura. (Mateo 6:31-33) No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Pero no podemos producir los frutos que Dios espera de nosotros si no somos perseverantes en el camino de Dios, si nos apartamos o volvemos atrás, ser buena tierra significa permanecer sin movernos y avanzar, siendo FIRMES Y CONSTANTES EN LOS CAMINOS DE DIOS (1 Corintios 15:58) Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Fuente:
Pastor Oscar Flores | El Salvador

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