El aceite de la unción para dar libertad a los cautivos

El aceite de la unción para dar libertad a los cautivos

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Hemos estado hablando acerca de la necesidad de entender que hay un aceite de la unción. Cuando aquella mujer le echó el perfume a Cristo en la cabeza, Jesús dijo: Esta ha ungido mi cuerpo para la sepultura. El aceite le cayó a la cabeza, pero también al cuerpo.

Cristo es nuestra cabeza y cuando lo ministramos a Él, ese aceite desciende sobre todo el cuerpo de Cristo. Usted y yo somos el cuerpo de Cristo, pero el cuerpo de Cristo debe estar cubierto; porque dice la Palabra que el aceite baja hasta el borde de las vestiduras (Salmos 133:2). Entonces, ¿qué pasa si la gente no quiere ponerse ropa, no quiere estar vestida en el orden de Dios? Toda oveja tiene que tener un pastor, todo pastor debería tener un ministerio apostólico y todo ministerio apostólico tendría que tener un consejo; porque sobre un alto, hay otro más alto y sobre ese alto hay otro más alto, pero sobre todos los altos está el Altísimo.

A los treinta años Jesús descendió al río Jordán y cuando Él bajó al agua, dice la Biblia: “Y orando el cielo se abrió” (Lucas 3:21). Además dice: “Y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma” y arriba el Padre dijo: “Tú eres mi Hijo amado, en Ti tengo contentamiento (Lucas 3:22).

En ese momento quien estaba siendo testigo de que Jesús es el Hijo de Dios y el auténtico Dios hecho hombre, era el mismo Padre, porque el Padre dijo: Ese es mi Hijo amado. El segundo testigo fue el Espíritu Santo que descendió en forma corporal como paloma, pero la Biblia dice que en boca de dos o tres la cosa tiene que ser cierta. Entonces el Padre testificó que ese era Su Hijo. El Espíritu Santo testificó que era el Hijo porque está escrito: “Sobre en quien veas permanecer el Espíritu Santo, ese es Mi Hijo” (Juan 1:33).

Habían dos testigos, pero faltaba el tercero. El tercero no podía ser Él mismo, porque usted no puede ser testigo de usted mismo. Entonces, Jesús bautizado con Espíritu Santo va cuarenta días al desierto, y ahí el diablo aprovechó a tentarlo, el último día tres veces, pero Jesús venció con la Palabra, porque le decía: Escrito está. La unción se prueba, el enemigo puede venir a tentarte, pero lo vences con la Palabra y vas a regresar en el poder del Espíritu Santo. Jesús regresó en el poder del Espíritu Santo y llegó a la sinagoga, para que se evidenciara el tercer testigo.

A pregonar libertad a los cautivos

Lucas 4:16-17 “Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito”

Él nació en una sociedad judía en donde se guardaba el día de reposo, pero después Jesús dice que eso no es asunto de un día, que Él es el reposo, porque si Dios hubiera hablado de un día solamente no le hubiera dicho a Israel que no entraran al reposo de Dios, que es Cristo en nosotros. Todos los días debemos aprender a reposar en Cristo. Cada semana leían una porción de la Palabra y ese día Jesús leyó del libro del profeta Isaías donde decía:

Lucas 4:18-19 “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.”

Así que hay gente oprimida, que no es lo mismo que estar cautiva.

El Espiritu del Señor está sobre Cristo para seis cosas:

Dar buenas nuevas a los pobres. No pienses que pobre es solo el que no tiene dinero, porque hay gente que es tan pobre tan pobre, que lo único que tiene es dinero; porque no tiene familia. 

Sanar a los quebrantados de corazón.

Pregonar libertad a los cautivos.

Vista a los ciegos. La peor ceguera no es la física, es la espiritual. Hay gente que no mira el día de mañana, hay gente que no mira que Dios fue el que le dio esta mañana para que el sol saliera y lo viera. 

Poner en libertad a los oprimidos.

proclamar el año agradable del Señor.

Entonces Jesús paró la lectura, porque si usted va a Isaías 61:2, el versículo comienza diciendo: “A proclamar el año agradable del Señor”, pero continúa con: “Y el día de venganza de nuestro Dios”, esa siguiente, la número siete, habla del día de la ira de Jehová, pero Él no habló de eso en Lucas, porque ahora está preparando al pueblo para que pueda experimentar las seis cosas anteriores, pero el que no recoge con Él, desparrama y le vendrá la séptima, el día de la ira, tribulación como el mundo nunca ha visto. Dios no nos puso para ira, sino para alcanzar salvación y misericordia. Hay un aceite para dar libertad a los cautivos.

Isaías 61:2b “Y el día de venganza del Dios nuestro.”

Cuando Jesús vino la primera vez, no vino a hablar de venganza, vino a hablar de que hay una opción para dar buenas nuevas a los pobres y a veces la pobreza es de espíritu, de autoestima. Seis cosas, pero no mencionó la séptima, pero el que no recoge ahora va a desparramar y va a experimentar el número siete, el día de la venganza.

Ese día viene porque el amor de Dios es tan grande que si usted es hijo, pero no cuidó sus vestiduras, va a tener que ir a lavarlas a la gran tribulación, pero no se puede dejar sellar y todo porque no entendió que había un aceite para prepararte para la boda. Por eso la Biblia dice que en todo tiempo haya aceite sobre tu cabeza, y así serán blancos tus vestidos (Eclesiastés 9:8).

Para guardarse con vestidura blanca se necesita la unción del Espíritu Santo, no es  por mis fuerzas y las suyas que nos vamos nosotros a limpiar. Así mismo Él nos guarda. Él nos da la gracia con Su unción.

Génesis 1:27-31 “El hombre fue hecho en el sexto día.”

Seis, porque el hombre fue hecho el día sexto, el día creativo. Aún cuando Dios le dijo: No comas del fruto prohibido.

La mujer: 

Vió el fruto. 

Era agradable a los ojos.

Lo tomó. 

Lo comió.

Dió a su marido.

Jesús siendo Dios se hace hombre y se llama Hijo de hombre para sustituirnos a ti y a mí, porque la paga del pecado es muerte; pero Él vino a sustituirnos. Él murió y al tercer día resucitó y está vivo. Por eso es que el diablo, que el Señor lo reprenda, agarra el número seis, y el número de la bestia es seis, seis, seis; pero te vengo a decir que usted y yo somos hombres. El número que nos representa es el número seis. El hombre fue creado en el sexto día. El hombre: Seis pasos para llevarlo a la muerte del pecado. Seis más uno son siete. ¿Quién es el número uno? Entonces si Cristo está en tu vida, ya no eres seis, seis más uno es siete y por eso dice la Escritura que estamos completos en el Amado.

Por eso es que Él se llamaba hijo del hombre, por eso Él vino a sustituirnos y Él cumplió la ley, y la paga del pecado es muerte. Él murió por ti y por mí para que ahora seamos salvos por Gracia.

Jesús fue ungido para pregonar libertad a los cautivos 

Jesús fue ungido. ¿Qué es pregonar? ¿De qué tipo de libertad estamos hablando y qué tipo de cautiverio? Porque no es lo mismo una persona oprimida por el diablo que estar cautiva por el diablo. Está bajo el mismo enemigo, pero no es la misma cosa estar oprimido que estar cautivo.

Pregonar: Es publicar en voz alta una cosa para que sea conocida por todos, en todo lugar y en todo territorio. Cuando Jesús viene a tu vida y a la mía, proclama en todo lugar que Él ya nos hizo libres.

Dice Efesios 6:12 “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Nuestra lucha no es contra carne ni sangre, es contra principados y potestades, pero Jesús ya pagó el precio, somos libres. También hay gobernadores de las tinieblas de este siglo, eso ya son otro tipo de entidades, no son lo mismo que principados y potestades. Entonces Dios le dice a los gobernadores de las tinieblas de este siglo, a estos que hayan aceptado a mi Hijo Jesucristo y que lo hayan confesado como Señor y Salvador, no tienen derecho de tocarlos (a menos que Él dé permiso con un propósito).

También habla Efesios 6:12 de huestes de maldad de las regiones celestes. La gente quiere hacer guerra espiritual y no ha entendido lo que es un principado, una potestad, un gobernador de las tinieblas, huestes de maldad. Cuando Jesús murió en la cruz del Calvario, Él se humilló y Dios le dio el Nombre sobre todo nombre, para que en el Nombre de Jesús se doble toda rodilla de todos los lugares que están allá arriba, de todo lo que está en la tierra, y de todo lo que está debajo de la tierra.

Pregonar es que no te pueden tocar ni los de abajo, ni los de aquí, ni los de allá arriba, porque Jesús te declaró libre, a menos que uno se meta en la cadena del perro, porque el enemigo puede tocarte si te metes en su esfera. Pero Dios siempre nos guarda, porque la infidelidad de los hombres no anula la fidelidad de Dios.

Libertar: Propiamente a un prisionero de guerra, alguien que lo habían despojado de todo lo que tenía de valor, para esclavizarlo o venderlo a él y en la mayoría de los casos juntamente con su familia.

Cuando dice que Jesús nos dio libertad, era porque el enemigo nos quería tener cautivos a nosotros y a nuestra familia, pero Jesús nos hace libres.

Jesús vino a perdonarnos, a pregonar libertad a los cautivos y cuando nos perdonan, ya no tienen derecho a cobrarnos nada ni a nosotros ni a nuestras generaciones, porque Jesús dijo: Consumado es. Él pagó el precio para que no seamos esclavos. Todo está pagado, el diablo no puede cobrar. Se acuerdan de aquella mujer viuda que no tenía para pagarle al acreedor? se le iban a llevar a los hijos de esclavos, pero el Señor proveyó dándole sabiduría a la mujer para que pagara esa deuda.

Cuando aceptamos a Jesús y Él nos liberta, tenemos que romper los puntos de contacto.  Dice Hechos 19 que la iglesia del principio crecía porque venían muchos que habían creído, confesando y dando cuenta de sus hechos, y traían libros de magia y los quemaban y dice que los libros valían fortunas. Quitar puntos de contacto, es como cuando en la casa de repente comienzas a haber moscas, hormigas, porque quizás algo se cayó o está podrido. Entonces para quitar las moscas, hay que hacer quitar lo podrido, limpiar y fumigar.

Hay un Nombre sobre todo nombre y la autoridad de Cristo es en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. Las tinieblas están invadiendo, pero las tinieblas no prevalecerán ante Jesús, la Luz verdadera. Necesitamos la Palabra de Dios, necesitamos el Nombre de Cristo, creerle. Hay autoridad en el Nombre de Jesús.

Jesús vino a pregonar. Es cuando te liberta en los aires, en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra.  Ese es mi hijo, esa es mi hija, nadie me l@ puede tocar.

Dios dejó el Antiguo Testamento como figura, para que viéramos como una persona por necia, puede ser invadida junto con su familia, aún estando en el plan de Dios. Lot, el sobrino de Abraham, le dijo que quería la tierra camino de Sodoma y Gomorra, y fue poniendo tiendas hasta que llegó a vivir en Sodoma y Gomorra.

El rey de Sodoma y la alianza con otros reyes 

Génesis 14:8 “Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Sidim”

El significado del nombre Zoar es: pequeño (a), insignificante. Dios destruyó todas las ciudades, la única ciudad que no destruyó fue Zoar.

Una persona puede estar cautiva de un pensamiento, no logra ser libre y vuelve a regresar al mismo punto de origen. Por eso la Biblia enseña que cuidado con ser como la puerca lavada que regresa al lodo o el perro que vuelve a comerse su vómito (2 Pedro 2:22), pero ya no somos ni perros ni puercos, somos hijos de Dios.

Hay pensamientos de cautividad que muchas personas han ignorado, y por eso hoy tenemos que hablarlo más que nunca. Hay que buscar un equilibrio. Hay gente que todo es demonio. Hay un Nombre sobre todo nombre, no podemos decir que todo es demonio o que nada es demonio.

Cinco reyes malos se unieron.

Génesis 14:11-12 “Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones, y se fueron. Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron.”

Dios tenía derecho sobre Lot, sin embargo, Lot estaba en territorio equivocado, por carnal.

Recobró todos los bienes y a Lot

Génesis 14:14 “Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.”

Al carnal de Lot se lo llevaron cautivo, a sus bienes y a toda su familia. La naturaleza de los verdaderos hijos de Dios es que tienen dolor cuando ve cautiva a su familia. Gente que  está cautiva todavía, con tradiciones, ritos, ceremonias, y que lo tiene el enemigo amarrado y nuestro anhelo debe ser orar y los siervos de casa orar para que el Señor los liberte.

Génesis 14:15-16 “Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.”

A los que estaban cautivos, Lot, su familia, sus bienes, Abraham los liberó porque se los habían llevado de esclavos. Hay gente que ha estado cautiva por años. Hay una esperanza y se llama Jesús.

La gente que no quiere nada con Dios, Él los pone en una cama para que miren para arriba. Hay alcohólicos que el problema es que no reconocen que lo son. El diablo ya los tiene atrapados, cautivos. Hay gente que está cautiva del odio, del resentimiento, del pensamiento de no puedo, no sirvo, no valgo; pero el Señor vino a pregonar libertad a los cautivos.

Cuando Lot fue libre y le devolvieron su familia y sus bienes, no hizo nada de lo que hizo Abraham. Abraham lo primero que hizo fue darle el diezmo a Dios de todo el botín de su victoria. Levantó un altar al Dios vivo, adoración, siguió el camino de Dios. Lot ni diezmó, ni se acordó de darle gracias a Dios, y siguió el camino malo, volvió a vivir en Sodoma.

 

Hay gente que es cautiva, lo liberan, pasa un tiempo y luego vuelve a lo mismo; pero te vengo a decir que hay Uno que tiene misericordia. Cuando Dios iba a destruir a Sodoma y Gomorra le dijo a su amigo Abraham lo que iba a hacer y Abraham le dijo que ahí estaba su sobrino, entonces comenzó a regatear con Dios y le dijo: ¿Si hubiere cincuenta justos destruirías a Sodoma? y Dios le dijo que no, y siguió con cuarenta, treinta…. y al final le dijo diez justos. Si Lot hubiera tenido salvación, su familia y un discipulado en Sodoma y Gomorra, Dios no las hubiera destruido, pero no hubo ni diez justos.

Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma

Génesis 19:1 “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo.”

Lot se regresó a Sodoma. En la puerta de la ciudad se ponían los principales del pueblo con toda la gente. Él no hacía lo que hacían los sodomitas, pero consentía y su familia se le degradó. Dios ya lo había sacado y lo había liberado de Sodoma y Gomorra por medio de Abraham y él regresó.

Génesis 19:29 “Así, cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción, al asolar las ciudades donde Lot estaba.”

Antes de eso, Lot intentó convencer a su familia para que se fueran con él, pero no le creyeron porque no tenía respaldo con su forma de vida, porque cómo podía predicar de Dios estando sentado a la puerta de Sodoma.

Génesis 19:14-16 “Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba. Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, a tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad. Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.”

No podía agarrar la mano de su mujer porque el espíritu de Sodoma lo que hace es dividir los matrimonios. No había unidad entre ellos, eso es el espíritu de Sodoma. Una persona cautiva no puede tener un hogar integrado, el enemigo pelea. Jesús vino a perdonar nuestros pecados, pero también vino a deshacer las obras del diablo.

Génesis 19:17 “Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.”

A la gente cautiva Dios la quiere llevar al monte, mas no pueden subir allá, no pueden subir a lo alto y por eso es que dicen que están bien salados, desbaratados. ¿Cómo estás? aquí subsistiendo. Ese es el idioma, porque todo lo miran pequeño. Su mentalidad es pobre.

Génesis 19:18 “Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos.”

Génesis 19:20 “He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida.”

Lot dijo, yo no quiero ir al monte, yo no quiero subir a lo alto, porque estaba cautivo.

Entonces hemos dicho que cuando uno mira una palabra que se repite, está queriendo decirnos algo Dios. Zoar significa pequeña, insignificante.

Génesis 19:23-24 “El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar. Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos”

Dios lo mandó al monte y Lot se fue a Zoar. Dice Salmos 24:3-4 que subirá al monte de Jehová el limpio de manos, el de corazón puro, el que no ha hablado vanidad, el que en sus labios no ha habido engaño, ese subirá al monte. Pero en la mentalidad puede estar ese cautiverio dentro de ti, pero Jesús vino a proclamar en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra que te hace libre y la libertad te habla de prosperidad y abundancia.

Génesis 19:26 “Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.”

Por eso Jesús dijo:

Lucas 17:32 “Acordaos de la mujer de Lot.”

Porque el tiempo final va a ser como Sodoma y Gomorra.

Cuando el Señor proclama libertad sobre tu vida y la mía, no es para dejarnos postrados en el desierto. El desierto era un lugar de paso para Israel, pero para muchos se volvió lugar de vida y hasta de muerte. Dios los quería entrar a la tierra prometida, pero tenemos que entender un principio: No le tengas miedo a nada del enemigo si tienes a Cristo.

¿Cuál es el equilibrio? El equilibrio es entender que el perro está amarrado con una cadena y una buena verja. El perro puede hacer lo que quiera, puede ladrar y ser el perro más bravo del mundo, pero está amarrado, y dentro de la verja, tú afuera y no te toca, pero si saltaste la verja y te metes al alcance de la cadena del perro, aunque seas ungido/a de Jehová, te va a morder. Hay gente que está jugando con eso y se salta la verja y piensa que Dios lo va a guardar. Dios guarda, pero también permite que te muerda para que no te metas dentro de la verja, a la esfera del perro.

Jesús te dice a ti y a mí: Yo tuve que ser aplastado, molido para que saliera un aceite, para proclamar que tú eres libre, tú y tu familia son libres si creen en Cristo y nadie te va a poder tocar, ni arriba, ni abajo, ni debajo de la tierra.

¿De qué eres cautivo/a? Cojer fiado es un cautiverio, estar siempre con deudas hasta la garganta porque no tuviste la virtud de dar las primicias para Dios, cosecha para ti y rebusco para el necesitado y de tu cosecha agarrar una parte y ahorrar. Esto es la economía de Dios, pero también hay gente que está cautiva de miedo, de temor, de pensamientos adversos, de enfermedades, de negatividad, pero la buena noticia es que Jesús fue ungido para pregonar libertad a los cautivos. No tenemos que estar más cautivos de todas esas mentiras del diablo, de ese cautiverio que te hace siempre oír: No creas, eso es para otros, tú no sirves, no vales. Mentira! Ese cautiverio se va en el nombre de Jesús.

En el nombre de Jesús, bajo el Nombre que es sobre todo nombre, usted va a creer que el Señor lo declara libre en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, porque usted tiene a Cristo, usted y su familia, vamos a ver como somos libre en el Nombre de Jesús y no vamos a tener deseo de habitar ni de ir a Sodoma y Gomorra, porque tú y yo fuimos diseñados para ir al monte de Dios, no a un lugar pequeño.

Crea lo que dice Filipenses 2, dice que haya en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo Dios no escatimó el ser igual a Dios como cosa de que aferrarse, se anonadó, se despojó a sí mismo, se humilló y por cuánto fue obediente hasta la muerte y muerte de Cruz, Dios lo exaltó a lo máximo y le dio el Nombre sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de lo que está en los Cielos, en la tierra y debajo de la tierra y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor.

Ahora en el nombre de Cristo recibe ese sacrificio perfecto del Señor, proclama en los aires, en la tierra y debajo de la tierra que tú eres su hijo (a) y que nada te puede tocar. En el Nombre de Jesús vengo a reprender toda obra de las tinieblas, todo lo que está operando, todo espíritu de Sodoma y Gomorra lo destruimos en el nombre de Jesús y creemos que Jesús es Dios, que Él es Señor, lo creemos.

Levanta tus manos y cree que el Señor Jesús rompe en este momento todo esa apatía de tus hijos, de tu familia para con Dios, toda esa religiosidad, todo lo que has estado imperando que los tiene cautivos, oro para que escapen del lazo del diablo en el cual están cautivos, declara que todo yugo se rompe ahora mismo en el nombre de Jesús de tu casa.

Proclama que Jesucristo es el Señor en los Cielos, en la tierra y debajo de la tierra, confiesa que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios el Padre. Proclama a Jesús Señor de tu provincia, de tu familia, di, Padre, yo creo que Jesucristo es el Señor en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra y di el nombre de tu provincia, golpea la tierra y proclama que Jesús es el Señor en el sur, en el este, oeste, en el norte y cualquier parte donde haya familia tuya proclama el señorío de Cristo.

Es el tiempo de creer que el Señor Jesús fue ungido para proclamar y dar libertad a los cautivos, a todo aquel que ha estado cautiva con un pensamiento de muerte, de depresión, ahora eres libre por el poder de Jesús, Él rompe todo eso, oro para liberación de tu alma, aceite fresco en el nombre de Jesús.

Fuente:

Apóstol Fernando Ortiz

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