almomento

Cine Vs. Literatura

Creo que casi todos hemos ido al cine alguna vez. El olor de las palomitas de maíz, el refresco, quizá un chocolatito, acompañan nuestras tardes y noches desde hace mucho. El cine es un mundo mágico donde historias cobran vida. Una seductora, un malvado, un genio, un guerrero o un extraterrestre bailan ante nuestra retina, haciéndonos creer que somos parte de la historia. Y una buena película necesita de un buen guión, es decir, de una buena historia y de la capacidad de llevar esa historia  a los formatos del cine.

El cine tiene un problema, a mi entender, que es que condiciona la imaginación. Quien haya visto una película de James Bond le cuesta imaginarse a este personaje que no sea como Sean Connery, Roger Moore o Pierce Brosnan. Quien ve una película de Rocky no puede dejar de asociarlo con Sylvester Stallone.

La literatura se fundamenta en lo opuesto. El lector que se sumerge en un buen libro, se sumerge en sus complejidades y su imaginación lo hace plenamente protagonista. Cuando lees de historia antigua, te ves en carruajes corriendo en el Hipódromo, o como gladiador, batiéndote por tu vida, o como esclavo, o general victorioso dirigiendo sus soldados a la gloria o como emperador, o rey , gobernando a tu pueblo sabiamente o al menos con nobleza. Cuando leemos una historia, nuestras preconcepciones materializan y caracterizan los personajes. Pueda ser que me vea como soldado y me imagine a un general tuerto, jorobado, carismático , e invencible.

Ambos reinos creativos no son excluyentes. El cine requiere de buenas historias, y la literaria se las provee a cambio de difundir historias de valor mundial. Millones desconocerían “Lo que el viento se llevó” de Margaret Mitchell y no conocería esa heroína trágica, bella, conmovedora y maravillosa que es Scarlet O’ Hara. Ese retrato maravilloso de la mafia, y de la personalidad de sus directivos, que se ve en la serie del “Padrino”, no hubiese pasado de ser un libro excelente de Mario Puzo, en lugar de las películas de culto que son.

Les recomiendo este ejercicio maravilloso. Traten de buscar, si existe, el libro y leánlo, y luego vean la película . Notarán que tan bien o no lo adaptaron y verán que acomodaron y resumieron de la historia. Uno comprende mucho más la película después de leer el libro. Y puedes comparar si tu representación de los personajes se parece a la adaptación hecha para el celuloide.

Fuente:
Dr. Nestor Saviñon

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba