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Armonizando nuestras prioridades con el propósito divino

JEREMÍAS 35:13 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Ve y di a los varones de Judá, y a los moradores de Jerusalén: ¿No aprenderás a obedecer mis palabras? dice Jehová.

Hoy comenzamos una nueva serie de Estudios Bíblicos y vamos a tomar las OCHO LETRAS DE LA PALABRA OBEDECER, ES DECIR, HAREMOS UN ACROSTICO para que verdaderamente aprendamos LO QUE SIGNIFICA OBEDECER A NUESTRO DIOS.

Como cristianos tenemos que comprender que la pregunta que el profeta Jeremias les hizo de parte del Señor a los varones de Judá y a los moradores de Jerusalén es también una pregunta para cada uno de nosotros: ¿NO APRENDEREIS A OBEDECER MIS PALABRAS?

La palabra de Dios nos declara cuán importante es la obediencia para nuestro Dios, por lo tanto es algo a lo que tenemos que darle verdadera importancia en nuestra vida (1 Samuel 15:22) Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

La palabra de Dios nos enseña que la obediencia a Dios produce bendición a nuestra vida

Éxodo 15:26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.

Deuteronomio 28:1 Bendiciones de la obediencia; Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

Como cristianos hablamos de la obediencia, escuchamos sermones sobre la importancia de la obediencia, les recomendamos a otros cristianos que sean obedientes, pero ¿VERDADERAMENTE COMPRENDEMOS LO QUE SIGNIFICA OBEDECER?

PODEMOS DECIR ENTONCES QUE OBEDECER SIGNIFICA:

I) ORDENAR NUESTRAS PRIORIDADES CONFORME A LAS DE DIOS
(Colosenses 3:1-2) Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Las prioridades en la vida de una persona son todas aquellas cosas que considera más importantes y en las que decide enfocar su tiempo, energía y recursos.

Es por eso que que como cristianos la palabra del Señor nos dice que nuestra vida no tiene que estar enfocada en las cosas del mundo, es decir que como cristianos no podemos seguir viviendo de la manera que viven los incrédulos, enfocado en lo terrenal, sino que debemos vivir conforme a la nueva vida que el Señor nos ha dado (Efesios 4:17) Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

Por lo tanto obedecer significa ordenar nuestras prioridades poniendo como principal prioridad todo aquello que tiene que ver con el Reino de Dios (Mateo 6:33) Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

El Señor dejó claro en los evangelios que NO PODEMOS OBEDECER SIN TENER EN ORDEN LAS PRIORIDADES DE NUESTRA VIDA (Lucas 9:57-62) Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. 58 Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. 59 Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. 61 Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62 Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

Nuestro Señor Jesucristo igualmente nos dejó claro que satanás usará personas con aparentes buenas intenciones o con aparentes buenos argumentos para desviarnos de nuestras prioridades tratando de hacer que quitemos la mirada de las cosas del Señor y la pongamos en las cosas del mundo, pero no debemos permitirlo (Mateo 16:22-24) Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

II) BUSCAR AGRADAR A DIOS CON TODO EL CORAZÓN
(MALAQUÍAS 1:9) Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? dice Jehová de los ejércitos.

Verdaderamente NO PODEMOS AGRADAR A DIOS SIN OBEDIENCIA, sabemos que tenemos que tener fe para agradar a Dios, pero NUESTRA FE SE TIENE QUE VER REFLEJADA EN ACCIONES DE OBEDIENCIA. Santiago 2:17-18) Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

La palabra de Dios nos dice que como cistianos debemos ser no solamente oidores de la palabra sino HACEDORES DE LA PALABRA, es decir, tenemos que obedecer la palabra de exhortación y de corrección que recibimos para nuestra vida (Santiago 1:22) Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

Por lo tanto agradar a Dios es comprender que sus palabras no son recomendaciones ni sugerencias, son mandatos para que los obedezcamos, SON MANDAMIENTOS QUE NO SON GRAVOSOS, ES DECIR, NO SON PARA LLENARNOS DE CARGAS SINO PARA DARNOS VIDA, PARA APARTARNOS DE LO QUE NOS DESTRUYE (Juan 14:21) El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

1 Juan 5:2-4 2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. 3 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.

Fuente:
Pastor Oscar Flores | El Salvador

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