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El pecado del siglo XX1

Si este día nos preguntaran ¿cuál es el pecado de este siglo? Seguramente muchos responderían que el pecado de este siglo es la pornografía, o el adulterio, o la violencia, o las adicciones, etc. Pero si reflexionamos en el estilo de vida que tanto cristianos como no cristianos estamos viviendo en la actualidad nos daremos cuenta que el pecado de este siglo es EL AFÁN. MATEO 6-25-34-

Comprendamos primeramente lo que es el AFÁN o estar AFANADO en nuestro diccionario tradicional.: Trabajo excesivo, Hacer todo lo posible por conseguir una cosa, entregarse por completo a una actividad.

Ahora veamos el significado Bíblico de la palabra AFÁN: En el nuevo testamento viene de la palabra griega MERIMNAO, que significa ‘Mente dividida’ es decir que el problema del afán no es tanto el hecho de trabajar duro, sino de perder el enfoque de nuestra vida, de que nuestra mente se divida entre las promesas de Dios y su fidelidad y nuestras preocupaciones y temores.

Pero ¿Por qué el afán o estar afanado es un pecado? Porque nuestro Señor Jesucristo dijo que NO nos afanáramos, por lo tanto, vivir afanado es hacer lo contrario de lo que el Señor dijo, y no hacer lo que el Señor nos manda es pecado.

¿QUE NECESITAMOS HACER ENTONCES? Como todo pecado en nuestra vida lo primero que necesitamos es ARREPENTIMIENTO (HECHOS 3:19) Al hablar de arrepentimiento no estamos hablando solamente de reconocer nuestro error, o solamente de sentirnos mal por lo malo que hemos hecho, y seguir viviendo igual, cada dia más afanados, más preocupados y angustiados, SINO DE UN VERDADERO CAMBIO EN NUESTRA VIDA, tal como lo dice el versículo: arrepentimiento y conversión.

¿COMO PODEMOS HACER ESE CAMBIO EN NUESTRA VIDA? Ese cambio que produce en nosotros el verdadero arrepentimiento está basado en TRES PALABRAS: CONFIANZA, DISTANCIA Y PRIORIDADES.  

Veamos cada una de ellas a aplicadas a nuestra vida:

I) PRIMERA PALABRA: CONFIANZA (MATEO 6:25-26) 

Dios nos ha dado la vida y todos los días nos provee lo que necesitamos para nuestra vida, nos da alimento, vestido, protección, salud, y todo lo que en nuestra vida pudiéramos necesitar.

Nosotros nos afanamos tratando de salir adelante con aquellas cosas que hemos recibido como bendición de nuestro Dios, hacemos un culto de acción de gracias por la casa que Dios nos ha dado, y luego nos afanamos trabajando para poder pagarla, ¿acaso creemos que Dios nos dara la casa y no nos proveerá para pagarla? Y lo mismo nos pasa con muchas cosas en nuestra vida, las recibimos como bendiciones, pero después no confiamos que el mismos Dios que nos las dio será quien nos ayudará a salir adelante con todo.

Si Dios nos ha dado sus bendiciones, en lugar de afanarnos debemos recordar y confiar que el Señor no nos añade tristeza con ellas (Proverbios 10:22) 

II) SEGUNDA PALABRA: DISTANCIA (JUAN 15:5) 

Seguramente todos nos hemos dado cuenta que mientras más afanados estamos más nos vamos alejando de los caminos del Señor.

Muchos cristianos en la actualidad no tienen tiempo para congregarse, no les queda tiempo para servir en sus ministerios, tampoco tienen tiempo para su comunión personal con el Señor, para leer su palabra y hablar con Dios.

Pero lastimosamente lo que no nos hemos dado cuenta o no hemos reconocido es que mientras más nos alejamos del Señor por los afanes del trabajo, por los afanes de las deudas, por los afanes por las riquezas, más nos cuesta salir adelante, más cansados nos sentimos y más cargados estamos.

Tenemos que comprender esa ley espiritual: SEPARADOS DE DIOS significa estar luchando solos en la vida, significa pelear en nuestras fuerzas, significa llevar nosotros solos la carga, y significa estar cada día más cargados y más preocupados.

Es por eso que tenemos que reconocer en nuestra vida como esta nuestra distancia con el Señor, y aceptar su llamado a nuestra vida hoy: (Mateo 11:28) 

III) TERCERA PALABRA: PRIORIDADES (MATEO 6:31-33) 

Tenemos que comprender que los afanes de nuestra vida son verdaderamente un reflejo de cómo están las prioridades en nuestro corazón.

Los cristianos que tienen como la primera prioridad en su corazón cualquier cosa que no sea nuestro Dios (trabajo, negocios, estudios, quehaceres del hogar, noviazgos, amistades, diversión, etc.) viven llenos de afanes en su corazón.

Pero cuando buscamos PRIMERAMENTE el Reino de Dios, todas las demás cosas vienen por añadidura, cuando las cosas de Dios son lo primero en vida, las cosas de mi vida son lo primero para nuestro Dios.

CONCLUSIÓN: Ahora que ya conocemos el porque nos afanamos y cómo podemos cambiar ese estilo de vida, a partir de hoy ya no sigamos esclavizados al pecado del siglo XXI , confiemos en el cuidado y en la provisión de nuestro Dios.

Fuente:
Pastor Oscar Flores | EL SALVADOR

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