
La comunidad evangélica dominicana se reunió este primero de enero para orar e interceder por la nación, en el marco de la tradicional concentración cristiana “La Batalla de la Fe”, celebrada en el Estadio Olímpico Félix Sánchez. Miles de creyentes de distintas denominaciones se congregaron para dar inicio al año 2026 buscando la dirección de Dios, en lo que constituyó la 62.ª edición de este emblemático evento, bajo el tema “El Día de Dios”.
La jornada fue encabezada por los pastores Ezequiel Molina Rosario y Ezequiel Molina Jr., e inició con anuncios y orientaciones generales, seguidos de un tiempo de intercesión, lectura de la Palabra y oración de apertura, a cargo de los pastores Adolfo Mateo y Feliciano Lacen.
El evento comenzó a las 4:00 de la tarde y reunió a creyentes provenientes de diversas provincias del país, consolidándose una vez más como la concentración evangélica más grande de la República Dominicana y un referente de identidad espiritual, religiosa y cultural para la comunidad cristiana.
A pesar de la lluvia persistente provocada por una vaguada, la actividad se desarrolló de principio a fin. Los asistentes, provistos de paraguas, sombrillas y capas impermeables, permanecieron firmes, evidenciando su fe, determinación y compromiso espiritual en un encuentro que, año tras año, marca el inicio del calendario nacional.

MENSAJE CENTRAL. “EL DÍA DE DIOS”
El mensaje central estuvo a cargo del pastor Ezequiel Molina Rosario, presidente del ministerio La Batalla de la Fe, quien dirigió una fuerte exhortación espiritual y moral a la nación, incluyendo de manera directa a los representantes de los tres poderes del Estado.
Basado en Apocalipsis 20:11–15, Molina recordó que, aunque la justicia humana pueda fallar, existe un tribunal divino del cual nadie escapará. Explicó que un “día” no es solo una unidad de tiempo de 24 horas, sino una fecha cargada de significado, de decisiones, recuerdos y consecuencias: días de paz, de guerra, de depresión y de oportunidad. En medio de miles de días que han marcado la historia de la humanidad, el ministro planteó una pregunta central:
“¿Dónde está el Día de Dios?”
Citando 1 Timoteo 4:8 y otros pasajes proféticos, afirmó que ese día vendrá de forma repentina, como ladrón en la noche, y advirtió que Cristo vendrá a juzgar la soberbia, el orgullo y la resistencia del ser humano a obedecer la voluntad de Dios.
De manera contundente, expresó que Dios está enojado, no por capricho, sino por la constante desviación de los principios eternos. Señaló que llegará un momento en que, en un instante, Dios llamará a todos y preguntará:
“¿Qué estaban ustedes haciendo?”
Exhortó al arrepentimiento genuino, a apartarse de los principios del mundo y a consultar siempre el “manual” de la Palabra de Dios como guía para la vida personal, familiar y nacional.
ADVERTENCIA A LOS ADMINISTRADORES DE JUSTICIA
En su prédica, Molina incluyó de manera enfática a jueces, fiscales y funcionarios públicos, recordándoles que fueron establecidos para hacer cumplir la ley y no para torcerla mediante presiones políticas, favores indebidos o sobornos.
Advirtió que quienes absuelven a culpables o condenan a inocentes deberán comparecer ante el “Juez de jueces”, ante quien todos serán juzgados con la misma vara.
“Leer la Biblia es necesario para tomar decisiones correctas, aun en los momentos donde todo parece estar mal”, expresó, resaltando la importancia de la Palabra de Dios como fundamento de justicia y verdad.

La Iglesia de Hoy Frente al Día de Dios: Una Aplicación Profética Necesaria
Aunque no fue expresado de forma directa, el mensaje dejó al descubierto una comparación profunda entre la iglesia primitiva y la aplicación actual de la iglesia de hoy. A la luz de las citas bíblicas expuestas, el ministro señaló que existe una desviación espiritual en muchos líderes y creyentes, marcada por indiferencia hacia las cosas eternas y una peligrosa preferencia por los valores del mundo antes que por Dios.
Se habló de una iglesia que conoce la Palabra, pero no siempre la vive; que predica principios, pero en ocasiones no los practica; y que ha reemplazado el temor de Dios por comodidad, aceptación social o éxito terrenal.
Esta advertencia conecta directamente con la visión de Apocalipsis, donde Juan describe un trono blanco, puro y lleno de majestad, ante el cual nadie podrá justificarse por apariencias, cargos o títulos religiosos.
En el Día de Dios, todo será revelado: obras, motivaciones y decisiones. No habrá excepciones ni privilegios espirituales. Cada uno deberá mirar de frente al Juez eterno y dar cuenta de su caminar.
PARTICIPACIÓN ARTÍSTICA
Durante la actividad, diversas agrupaciones y ministerios musicales ofrecieron alabanzas y presentaciones especiales, creando un ambiente de adoración, unidad y reflexión espiritual. Entre los participantes se destacaron Ministerio Mahanaim, Trixid Nova, Loandy Quezada, Carlos Luciano, World Worship, Cales Louima, Chembo y René González, entre otros exponentes nacionales e internacionales de la música cristiana.
CONCLUSIÓN
La Batalla de la Fe reafirma su misión de llamar a la oración, al arrepentimiento y al compromiso con los valores cristianos, proclamando que la fe y la obediencia a la Palabra de Dios siguen siendo pilares fundamentales para la transformación espiritual y moral de la nación dominicana, en un tiempo donde el Día de Dios se acerca con certeza.
TPD,



