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Como ser una familia verdaderamente bendecida

SAMUEL 12:19-25 Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a Jehová tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros. 20 Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón. 21 No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. 22 Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. 23 Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto. 24 Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. 25 Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.

En estos textos nos narran el momento en el cual el profeta Samuel les dice al pueblo de Israel que fue un error haber pedido rey sobre ellos, ya que Dios era su Rey, fue un pecado haber pedido rey, cometieron un error, pero también en este texto Samuel les da las claves para que, aun a pesar del error que cometieron, sus familias pudieran ser familias bendecidas por el Señor.

Este día vamos a tomar las palabras que Dios habló por medio del profeta Samuel a su pueblo para que podamos comprender cómo nuestras familias pueden llegar a ser familias verdaderamente bendecidas por el Señor.

¿CÓMO PODEMOS SER UNA FAMILIA VERDADERAMENTE BENDECIDA? VEAMOS LO QUE NOS ENSEÑA LA PALABRA DE DIOS EN EL TEXTO QUE HEMOS LEÍDO:

I) NO NOS APARTEMOS DEL SEÑOR (VS 20A) Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso NO OS APARTÉIS DE EN POS DE JEHOVÁ,

Esto es algo que tenemos que toda familia cristiana tiene que tener muy claro, no podemos ser verdaderamente bendecidos lejos de los caminos del Señor.

No podemos negar que lejos de Dios las personas pueden llegar a ser muy prósperas y aparentemente les puede ir muy bien materialmente hablando, pero tenemos que comprender que la bendición solamente viene del Señor (Proverbios 10:22) La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.

No nos equivoquemos buscando lo mejor para nuestra familia lejos de Dios, TODO LO BUENO, TODO LO MEJOR PARA NUESTRA FAMILIA VIENE DE NUESTRO DIOS (Santiago 1:16-17) Amados hermanos míos, no erréis.17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

II) SIRVAMOS A DIOS DE TODO CORAZÓN (1 SAMUEL 12:20 B) Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, SINO SERVIDLE CON TODO VUESTRO CORAZÓN.

Verdaderamente nuestro servicio a Dios es un canal de bendición para nuestra familia, la palabra del Señor nos declara que: DIOS NO OLVIDA LO QUE HACEMOS PARA SU REINO (Hebreos 6:10) Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

¿De qué manera podemos servir al Señor como familia?

· Poniendo nuestro tiempo, nuestras habilidades y nuestros talentos al servicio de la iglesia (1 Corintios 16:15-16) Hermanos, ya sabéis que la familia de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que ellos se han dedicado al servicio de los santos. 16 Os ruego que os sujetéis a personas como ellos, y a todos los que ayudan y trabajan.

· Siendo fieles con nuestros diezmos y ofrendas en nuestra iglesia (2 Corintios 9:7-8) Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

· Compartiendo con los necesitados las bendiciones que el Señor nos da (Hechos 20:35) En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

III) TENGAMOS PRIORIDADES Y CONVICCIONES BIEN CLARAS (1 SAMUEL 12:21) No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades.

La palabra VANIDAD en la Biblia se refiere a todo aquello que es vacío, pasajero y sin valor,

Esto nos dice que como familia cristiana tenemos que cuidarnos de no apartarnos del Señor por cosas que NO VALEN LA PENA, QUE NO TIENEN PROVECHO Y QUE EN LOS MOMENTOS DE DIFICULTAD NO PUEDEN LIBRARNOS.

Podemos ver que muchas familias cristianas dejan de congregarse o no se congregan constantemente porque lastimosamente CAMBIAN A DIOS POR COSAS QUE VERDADERAMENTE NO VALEN LA PENA.

Pero ¿a qué se debe esto? a que los padres y cónyuges NO TIENEN PRIORIDADES BIEN DEFINIDAS EN SUS VIDAS y eso se refleja en su familia, NO TIENEN UNA CONVICCIÓN CRISTIANA BIEN CLARA. Tener convicción significa ESTAR FIRME EN ALGO, como familia cristiana si verdaderamente queremos experimentar las bendiciones de Dios tenemos que estar firmes en el Señor (Salmos 1:3) Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

IV) POR SOBRE TODO, TENGAMOS UN CORAZÓN AGRADECIDO CON NUESTRO DIOS (1 SAMUEL 12:24) Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.

Verdaderamente acercarnos al Señor, servirle y tener prioridades claras no solamente se puede lograr tomando decisiones firmes en nuestra familia, sino principalmente reconociendo cuán bueno ha sido y es nuestro Dios con nosotros.

Como familia tenemos que tener un corazón lleno de gratitud con el Señor y eso lo tenemos que enseñar a nuestros hijos e hijas, que todos en nuestra familia pueden comprender todo lo que Dios ha hecho por nosotros (Salmo 103:1-5) Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. 3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; 4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.

FUENTE: PASTOR OSCAR FLORES / EL  SALVADOR

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