
Esta mañana, mientras estaba en la presencia del Señor, sentía en mi corazón el peso y la carga de este tiempo que vivimos. Sé que muchos en el Cuerpo de Cristo están agotados; la guerra espiritual ha sido intensa y la batalla parece no dar tregua. Pero mientras buscaba al Príncipe de Paz, Su presencia me envolvió por completo. Su amor y Su majestad me cautivaron y, mientras esperaba en Él, sentí cómo mi espíritu comenzaba a elevarse más y más alto.
De repente, escuché la voz del Espíritu decir:…”De seis aflicciones te librará… y en la séptima, el mal no podrá ni tocarte”. (Job 5:19). Amados, este versículo no dice “por si acaso viene el problema”. Dice que la aflicción VENDRÁ, y que vendrá una y otra vez. Muchos se sienten desconcertados porque pensaron que tras el gran avance la batalla se había terminado. Pero Dios les dice hoy: “Ya se los advertí… son seis aflicciones.»
Amados, esto significa que enfrentaremos diversas temporadas de dificultad, ataques que parecen repetirse y una oscuridad que intenta avanzar. O que veremos el dolor y la presión bajo muchas formas diferentes. Pero escuchen bien. Nuestro Dios, es el mismo de ayer, de hoy y por siempre. Se manifiesta a nuestro favor en cada una de esas veces. “¡En seis aflicciones Él te librará!”
¡Anímense! Dios ya tiene lista una liberación poderosa incluso ANTES de que el problema toque a su puerta. Él no nos libra una vez para después decirnos: “Ahora arréglatelas como puedas”. ¡No! Su intervención divina aparece para rescatarnos y salvarnos UNA Y OTRA Y OTRA VEZ.
Mientras escuchaba, el Espíritu Santo me habló diciendo: «SIGUE GOLPEANDO CON LAS FLECHAS, NO TE DETENGAS AHORA.» Al oírle decir eso, el Señor me llevó a 2 Reyes 13, ese momento donde Eliseo le ordena al rey que golpee el suelo pero el rey, estando agotado y lleno de dudas, solo golpea tres veces y se detiene. El profeta de Dios se indignó; y no porque el número tres fuera malo en sí mismo, sino porque ese «tres» representaba una actitud cautelosa y llena de temor.
2 Reyes 13: 18-19 Entonces añadió: Toma las flechas; y él las tomó. Y dijo al rey de Israel: Golpea la tierra; y él la golpeó tres veces y se detuvo. Y el hombre de Dios se enojó con él, y dijo: Deberías haber golpeado cinco o seis veces, entonces hubieras herido a Aram hasta exterminarlo. Pero ahora herirás a Aram solo tres veces.
Yo creo firmemente que todo el arsenal del Cielo estaba listo para ser desplegado si él hubiera golpeado cinco, seis o SIETE veces. Pero el rey se rindió antes de tiempo y, por consecuencia, su poder fue limitado. Se quedó corto. Hoy te digo que, en esta hora tan crítica, existe un gran peligro en conformarnos y detenernos, cuando lo que debemos hacer es golpear el suelo hasta que la victoria sea TOTAL.
Escucho al Espíritu de Dios decir: “Yo hice planes para seis… Yo hice planes para siete… NO TE RINDAS ANTES DE TIEMPO. NO DEJES DE GOLPEAR HASTA VER EL FINAL” (Una palabra de Verónica West)
Salmos 91:9-10 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.
Con amor y oraciones,



