Voz del Tabernáculo

UN NUEVO COMIENZO PARA LA NACIÓN

La Semana Santa no termina en la cruz.

La cruz fue el camino… pero la victoria se manifestó en la resurrección.

Hoy, más que nunca, esta verdad debe ser proclamada con valentía en medio de una nación que necesita despertar:

“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado.” (Lucas 24:5-6)

Este no es un mensaje religioso.
Es una declaración de vida contra todo lo que huele a muerte.

La República Dominicana no necesita más discursos vacíos, ni tradiciones sin transformación.
Necesita un encuentro real con el Cristo vivo.

Porque Cristo no está en una tumba, no es un símbolo, no está limitado a una fecha.
Cristo vive… y donde Él vive, la esperanza se levanta, la fe se enciende y el propósito se restaura.

El Domingo de Resurrección no es una conmemoración… es una confrontación.

Confronta nuestra pasividad.
Confronta nuestra doble vida.
Confronta todo aquello que hemos permitido que permanezca muerto dentro de nosotros.

Es un llamado urgente a levantarnos como pueblo.
A dejar atrás la indiferencia, el pecado tolerado, la fe superficial…
y a caminar en una vida verdaderamente transformada.

La Palabra lo declara con autoridad:

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2 Corintios 5:17)

No hay excusa para seguir igual cuando el poder de la resurrección está disponible.

Hoy es el día de romper ciclos.
Hoy es el día de soltar lo viejo.
Hoy es el día de decidir si seguimos viviendo entre lo muerto… o caminamos en lo eterno.

Este es un llamado a la nación dominicana:
¡Levántate!

Levántate del conformismo.
Levántate del dolor no sanado.
Levántate de la incredulidad.
Levántate del letargo espiritual.

Porque si Cristo venció la muerte, entonces también hay poder para levantar familias, restaurar corazones, sanar la tierra y redirigir el destino de una nación.

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,
hoy reconocemos que Tú no estás muerto… Tú vives.

Y porque vives, hoy decidimos levantarnos contigo.
Renunciamos a toda obra muerta, a toda vida estancada, a todo lo que no refleja Tu gloria.

Sopla vida sobre esta nación.
Despierta los corazones dormidos.
Levanta una generación que no solo crea en la resurrección… sino que la viva.

Haz nuevas todas las cosas en nosotros, en nuestras familias y en nuestra tierra.

Hoy declaramos que la muerte no tiene la última palabra…
porque Cristo vive, y su vida gobierna.

Amén.

— Un llamado urgente para una nación que necesita volver a la vida

Margarita García

Margarita García

Directora del Tabernáculo Prensa de Dios

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba