Cristo no solo es la representación personal de Dios el Padre, sino que también, es el hijo de Dios (Gálatas 4:4; Juan 1:14). El mismo Señor dijo en Juan 8:58: “antes que Abraham fuese, yo soy”. Está muy claro, que con esta expresión la muestra evidencia contundente de su eternidad, si hubiese dicho: “yo era”, hubiese insinuado que entro en existencia un día, o sea, que tuvo un principio. De su Deidad no puede haber duda, en Mateo 3:16-17, no solamente vemos la trinidad presente, sino que el mismo Dios hablando lo presenta como su Hijo. La doctrina de la persona de Cristo es muy crucial para la fe cristiana, porque si no es lo que alego ser, encontraríamos una gran deficiencia en la doctrina de la expiación de nuestros pecados. Es muy importante que entendamos que la preexistencia de Cristo, no es sinónimo de eternidad, solo es evidencia de su existencia antes de su nacimiento virginal. O sea, que existió antes de la creación.
Fuente:
Dr. Carlos Mena