
No es tiempo de correr. No es tiempo de repetir voces, Es tiempo de escuchar al Padre..
Jesús llegó a Cesarea de Filipo y no preguntó por rumores, no preguntó por tendencias, preguntó por revelación.
¿Quién dicen los hombres que soy yo?”
Y luego fue más profundo:
“Y ustedes. ¿quién dicen que soy?”
Porque la Iglesia no se edifica sobre lo que la gente opina,
se edifica sobre lo que el Padre revela.
Pedro habló,pero Jesús dejó claro algo eterno,
Esto no te lo reveló carne ni sangre,
te lo reveló mi Padre que está en los cielos.
Ahí nace la Iglesia.
No en la emoción.
No en la multitud.
Sino en la revelación de Cristo.
Y Jesús declara una promesa que sigue viva hoy.Sobre esta roca edificaré mi iglesia,
y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
La roca no es el hombre. La roca es Cristo revelado Y cuando la Iglesia está edificada en Cristo, el infierno puede resistir…
pero no puede vencer.
Las puertas no atacan.
Las puertas solo intentan detener.
Pero la Iglesia verdadera no fue llamada a detenerse,
fue llamada a avanzar.
Avanzar en medio de la oscuridad.
Avanzar en medio de la oposición.
Avanzar con una autoridad que no nace del ruido,
sino de la paz de Dios.
Y el Espíritu nos recuerda hoy:
El Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.
No dice el Dios de la confusión.
No dice el Dios del desorden.
Dice el Dios de paz. Porque la paz no es pasividad.
La paz es gobierno espiritual.
Donde reina la paz de Dios,
el enemigo pierde terreno.
Porque la paz no es pasividad.
La paz es gobierno espiritual.
Donde reina la paz de Dios,
el enemigo pierde terreno.
Satanás no está sobre la Iglesia.
No está frente a la Iglesia.
Está bajo los pies de una Iglesia que camina en revelación.
La revelación nos posiciona.
La paz nos afirma.
La autoridad se manifiesta.
Y la conquista es el resultado.
Esta no es una Iglesia temerosa.
Es una Iglesia edificada.
No es una Iglesia escondida.
Es una Iglesia enviada. Una Iglesia que ministra Paz en medio del caos,Amor en tiempos de frialdad, y Esperanza cuando muchos se rinde,
Esta es la Iglesia de Cristo.
La Iglesia avanza.
La Iglesia que permanece.
Y el infierno.
no puede detener lo que Dios edifica. En el poderoso nombre de Jesús.