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Cuidémonos del Frío en el Corazón

TEXTO: 2 TIMOTEO 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Si vemos las noticias en muchas partes del mundo hay olas de frío que están afectando ciudades enteras, y aun en nuestro país, El Salvador, que normalmente tenemos un clima tropical, caliente , estos días hemos tenido la llegada de frentes fríos que han hecho que la temperatura disminuya y que los días sean más helados de lo normal.

UN FRENTE FRÍO ES UNA MASA DE AIRE HELADO QUE ENTRA A UN TERRITORIO CÁLIDO Y CAMBIA EL AMBIENTE: Hace que baje la temperatura, trae vientos y hasta enfermedades, y es por eso que vemos cómo las personas se protegen de estas bajas temperaturas usando ropa apropiada para mantener el calor.

Lastimosamente en la vida cristiana muchos de nosotros NOS DESCUIDAMOS DEL ENFRIAMIENTO ESPIRITUAL, que apaga el fervor, el amor y la sensibilidad de nuestro corazón.

FRASE: Nos protegemos del frío de afuera, pero somos indiferentes con el frío que entra al alma.

VEAMOS LO QUE NOS ENSEÑA LA PALABRA DE DIOS SOBRE EL ENFRIAMIENTO ESPIRITUAL Y COMO LO PODEMOS EVITAR:

I) EL ENFRIAMIENTO ESPIRITUAL NO LLEGA DE LA NADA, ES UN PROCESO
(JOB 37:9) Del sur viene el torbellino, Y el frío de los vientos del norte.

Este versículo nos demuestra que sabemos muy bien de dónde viene el frío: De los vientos del norte.

¿Cómo es posible que no sepamos de dónde puede venir a la vida de un cristiano el enfriamiento espiritual?

Primeramente viene cuando se deja de orar “solo por hoy” pues sabemos que un día en el que no oramos significa estar desconectados de nuestro Dios. (1 Tesalonicenses 5:17) Orad sin cesar.

Viene a nuestra vida cuando se descuida la lectura de la Biblia supuestamente “por falta de tiempo”, cuando bien sabemos que hemos tenido tiempo para otras cosas que no son importantes como la palabra de Dios (Deuteronomio 17:18-19) Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; 19 y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra;

Viene a nuestra vida cuando la iglesia se vuelve algo opcional en nuestra vida y en nuestra familia, sabiendo que la palabra de Dios nos dice NO DEBEMOS DEJAR DE CONGREGARNOS (Hebreos 10:25) no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

II) ¿CUÁLES SON LAS SEÑALES DEL FRÍO EN EL CORAZÓN?
(APOCALIPSIS 2:4) Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Cuando hace frío a nuestro alrededor el cuerpo “habla”, es decir, cuando la temperatura está bajando más de lo normal hay señales que seguramente todos hemos experimentado: Escalofríos o temblores, Rigidez muscular, Pérdida de sensibilidad, Cansancio y somnolencia, etc

Y si hablamos de nuestra vida cristiana EL FRÍO EN EL CORAZÓN TAMBIÉN HABLA, nos da señales que nos demuestran que nos estamos enfriando espiritualmente:

Lo que antes era gozo ahora se vuelve una carga en nuestra vida o una molestia (Malaquías 1:13) Habéis además dicho: ¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová.

Lo que antes nos conmovía ya no nos conmueve, ni la predicación, ni la alabanza, ni la oración, pues nuestro corazón se ha vuelto duro

(Zacarías 7:12) y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.

Se pierde la sensibilidad al pecado, pues hemos dejado que el Espíritu Santo sea contristado por nuestra falta de comunión con el Señor (Efesios 4:30) Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

III) ¿CÓMO PODEMOS VOLVER A ENCENDER EL FUEGO PARA SACAR EL FRÍO DEL CORAZÓN?
(APOCALIPSIS 2:4-5) Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

Lo maravilloso de la palabra de Dios es que nos advierte que nos cuidemos del enfriamiento espiritual y también nos da la clave para que, si nos hemos enfriado, podamos sacar el frío de nuestro corazón: RECORDAR DE DONDE HEMOS CAÍDO Y HACER LAS PRIMERAS OBRAS, es decir VOLVER A LO BÁSICO en la vida de todo cristiano.

Necesitamos volver al altar personal, a nuestra comunión diaria con Dios (Salmo 5:3) Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.

Necesitamos alimentarnos de la Palabra de Dios todos los días (1 Pedro 2:2) desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,

Tenemos que volver a congregarnos con constancia en la iglesia como lo dice la palabra de Dios (Hebreos 10:25) no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

CONCLUSIÓN: El fuego del Señor no se recupera con emociones, sino con decisiones espirituales valientes para sacar el frío de nuestro corazón.

Fuente:
ASTOR OSCAR FLORES | EL SALVADOR

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