
Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. Isaías 62:3
Este mes será cerrado de manera gloriosa, dice el Señor. Estoy entregando sobre ti coronas de honra, coronas de victoria y coronas de justicia. Has pasado por procesos, por batallas y por pruebas que parecían interminables, pero tu perseverancia ha tenido fruto. A los que no se rindieron, a los que permanecieron firmes, ahora les llega la recompensa prometida. Este es el tiempo en que mi fidelidad se manifiesta como una corona sobre tu cabeza, símbolo de victoria y testimonio de que no peleaste en vano.
“Me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día.” (2 Timoteo 4:8). Así como fue escrito, así lo haré contigo. Yo soy el Juez justo, y he visto tu fidelidad, tu santidad, tu deseo de servirme con pureza y tu fe inquebrantable. Por eso, dice el Señor, estoy colocando sobre ti coronas espirituales que destacan lo que he formado dentro de ti: tu carácter, tu obediencia y tu amor por mi Reino.
Estas coronas que vienen sobre tu vida no son solo símbolos espirituales, sino señales de reconocimiento celestial que se manifestarán en la tierra. Verás recompensas visibles, honras que vendrán sin que las busques, validaciones que serán testimonio de mi favor. Habrá puertas que se abrirán, voces que te reconocerán, y frutos que hablarán por ti. No será exaltación humana, sino una confirmación divina.
Este será un tiempo de plenitud, dice el Señor. Plenitud de propósito, plenitud de llamado, plenitud de aquello para lo cual te he apartado. Lo que antes parecía incompleto, ahora será perfeccionado. Lo que estaba en proceso, ahora llegará a madurez. Te vestiré con mi gloria, te rodearé de mi gozo, y te cubriré con mi favor como un manto nuevo.
Prepárate para celebrar, porque este será un tiempo de gran alegría. Estoy derramando sobre ti mi gozo eterno, un gozo que no depende de las circunstancias, sino de saber que has vencido. Has llegado a la estación donde se visten las coronas, donde la fidelidad es honrada y la victoria se celebra, declara el Señor. (Una palabra de Luis y Mercedes Aquino- Ministerios Elías)
Hebreos 11:6 NTV De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.
Salmos 103:4 NTV Me redime de la muerte y me corona de amor y tiernas misericordias.
Con amor y oraciones,



