
Como muchos pastores han señalado, estamos viviendo un despertar de la sana doctrina en América Latina. Estamos agradecidos a Dios y oramos para que se siga extendiendo, pero también anhelamos que este conocimiento impacte en todas las áreas de la vida. Una de ellas son las artes, y la música en particular.
Gracias a Dios, cada vez hay más música cristiana saturada de la Palabra de Dios en español, pero necesitamos más trabajo original, producido en español para la iglesia en español. Por eso es de gran gozo ver cómo el nuevo álbum Libre Soy, del grupo de alabanza de la Iglesia Bautista Ozama (conocido en redes sociales como La IBO Canta) en República Dominicana, está siendo de edificación para la iglesia en el mundo hispano a medida que sus canciones son conocidas por más creyentes.
La siguiente es una conversación sobre este proyecto con con Carlos García, director de la Academia Musical de la Iglesia Bautista Ozama y uno de los productores y autores en este álbum.
Tal vez haya personas que lean esta entrevista y todavía no los conozcan. ¿Podrías contarnos qué es «La IBO canta»?
«IBO» son las siglas de Iglesia Bautista Ozama, que debe su nombre al sector donde se fundó la iglesia por primera vez, en el Ensanche Ozama en Santo Domingo, República Dominicana. Desde entonces, todos conocen a la iglesia como «la IBO».
Desde el año pasado, nuestro ministerio de alabanzas ha comenzado a compartir en redes sociales algunas de las canciones que usualmente cantamos a Dios en nuestros servicios cada domingo, y a esas cuentas les hemos llamado «La IBO canta».
¿Qué significa para ustedes lanzar este primer álbum?
Este es nuestro primer álbum oficial, aunque durante la pandemia publicamos un EP de ocho canciones titulado Que los niños canten, dirigido a los niños y sus padres. Pero es cierto que Libre Soy es el primer álbum de estudio oficialmente grabado por la IBO.
Todo fue el plan de Dios. Si somos honestos, no teníamos en nuestros planes hacerlo; no era algo que nos desvelaba. Sin embargo, creemos que fue un proyecto que vino del deseo y el propósito de Dios, no tenemos la menor duda de eso. Si lo pudimos cumplir, ha sido por Su gracia, Su amor, Su misericordia y Su poder. ¡A Él sea toda la gloria!
Hacer un álbum es una gran bendición que conlleva un gran esfuerzo. Por muchos años hemos cantado canciones propias que han nacido en nuestra iglesia, aparte de canciones de otros ministerios que nos han bendecido mucho. Pero siempre había una constante pregunta de nuestra congregación: «Quiero cantar esas canciones en la casa, mientras manejo, en la oficina, pero estuve buscando y no las encuentro. ¿Dónde podemos escuchar las canciones que cantamos en la iglesia?».
Es por eso que, al realizar este álbum, estamos pensando principalmente en las iglesias locales. Primero en la nuestra, aunque creemos que —y le pedimos a Dios que así sea— también puede bendecir a otras iglesias en cualquier parte del mundo.
La canción “Libre Soy” da título al proyecto. ¿Por qué esa elección y qué buscan transmitir con el nombre del álbum?
Si hay un tema que ha sido predicado con intensidad en nuestra iglesia estos últimos dos años es la gran comisión (Mt 28:18-20): el llamado a proclamar la salvación en Cristo y, con ella, la libertad que tenemos en Él. ¡Dios nos ha hecho libres! Y las Escrituras nos enseñan esto:
Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres (Jn 8:32).
Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud (Gá 5:1).
El Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad (2 Co 3:17).
Con este álbum queremos transmitir esta libertad. No es una libertad usada para el libertinaje, como nos advierte la Palabra (1 P 2:16; Gá 5:13), sino la libertad de alabarle, de adorarle —como en la canción Bendeciré al Señor—, de darle el primer lugar —como en Para Ti—, de llamarlo nuestro Padre —como en Abba Padre—, de tener comunión con Él, como cuando tomamos el pan y el vino —como en La Cena del Señor—, entre otras.
Realmente, pudiéramos haber tomado otros nombres para el álbum, pero este es el que mejor resume el significado del conjunto de canciones que componen este proyecto.
Casi todas las canciones son originales. ¿Cómo ha sido el proceso de crearlas? ¿Qué puedes compartir con aquellas iglesias que desean lograr algo similar?
¡Ha sido un enorme privilegio! A muchas personas les gusta escribir o cantar, pero no es tan fácil llevar las canciones del papel al estudio de grabación. Dios ha sido bueno con nosotros al darnos los recursos humanos de compositores y músicos para escribir y grabar estas canciones.
Una de las grandes bendiciones que tenemos es que nuestro pastor, Otto Sánchez, posee muchos dones artísticos y una gran sensibilidad por las artes. Él es el autor de la letra de muchas de las canciones de este álbum, y ha sido una fuente de inspiración y motivación para que todo esto sea posible.
También Dios nos ha dado el privilegio de contar con varios hermanos que ponen sus dones y talentos musicales al servicio del Señor, ya sea como compositores, arreglistas, productores musicales, directores de coro y orquesta, entre otros.
Y, por supuesto, Dios ha puesto hermanos que han aportado sus recursos económicos para que todo esto sea una realidad. No quieren ser mencionados, y eso solo hace que su entrega y disposición sean aún más nobles y nos ministren más.
En nuestro caso, llegar a grabar canciones propias ha sido el resultado de muchos años sirviendo a Dios como ministerio musical en la iglesia local. No necesariamente todas las iglesias están llamadas a realizar un proyecto como este, pero si alguna iglesia entiende que tiene ese llamado de Dios, le animamos a buscar el rostro de Dios para confirmación y, si es así, hacer lo que Dios les guíe.
¿Cuál es la importancia de escribir canciones en español para la iglesia hispana?
Nuestra región ha experimentado un despertar significativo en el estudio sistemático de las Escrituras, y eso está cambiando el pensamiento teológico de muchos cristianos en América Latina. Sin embargo, esos cambios deben «bajar» de los seminarios y los púlpitos y afectar cada área de la vida de la iglesia y, con ello, todo el entorno sociocultural donde vive un creyente. Necesitamos más libros, más canciones, más reflexiones desde una perspectiva teológica profunda y balanceada, que representen vivamente las realidades de nuestros contextos.
Los artistas y productores de hoy están haciendo el trabajo de adoctrinar y marcar las pautas filosóficas de esta sociedad, y la música es parte de ello. Tenemos un llamado de Dios para, desde nuestra cultura, alabarlo y bendecirlo. Esto a veces implica rescatar cosas de nuestra cultura y otras veces implica rechazar algunas. Pero, en una u otra, el llamado de honrar a Dios permanece firme.
Eso no significa que no podamos usar canciones, melodías, letras o elementos de otras culturas o incluso de otras épocas; lo que significa es que todo lo que hacemos, de palabra o de hecho, debemos hacerlo todo para la gloria de Dios (1 Co 10:31). Dios es el Dios de toda tribu, lengua, pueblo y nación (Ap 5:9-10).
Finalmente, ¿cómo desean que Dios continúe usando este álbum?
Nos gustaría que estas canciones pudieran servir a otras iglesias como Dios las ha usado en la nuestra. Hemos habilitado un enlace para que las iglesias puedan descargar tanto las letras como los acordes de cada canción. Más adelante también estarán disponibles otros recursos, como partituras, lead sheets y multitracks, que las iglesias pueden usar en sus servicios. También, en nuestro canal de YouTube podrán encontrar videos de letras, pistas para cantar y otros recursos que iremos compartiendo.
Nuestro deseo es que todo aquel que quiera usar estas canciones tenga los recursos necesarios para hacerlo. Que estas canciones, y cualquier otra que venga en el futuro, puedan servir para edificar a la iglesia y recordar a cada creyente, ya sea que las cante o las escuche, las verdades bíblicas que inspiraron este proyecto.



