
A medida que se acerca Semana Santa, el corazón del creyente vuelve a mirar el misterio más profundo del amor de Dios: el sacrificio y la victoria de Jesucristo.
No son solo días de tradición o recuerdo histórico. Son un tiempo para detenernos, reflexionar y renovar nuestra fe. Cada paso hacia estos días nos invita a examinar el corazón, a recordar el precio de nuestra redención y a agradecer el inmenso amor con que Dios miró a la humanidad.
La Semana Mayor nos llama a volver a lo esencial: la cruz, el perdón y la esperanza de una vida nueva.
Como está escrito:
«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.»
Epístola a los Romanos 5:8
Que estos días previos sean una oportunidad para preparar el espíritu, acercarnos más a Dios y recordar que en la cruz nació la esperanza para el mundo.
