{"id":8461,"date":"2018-06-23T01:34:44","date_gmt":"2018-06-23T01:34:44","guid":{"rendered":"http:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/?p=8461"},"modified":"2018-06-23T01:34:44","modified_gmt":"2018-06-23T01:34:44","slug":"el-impacto-de-nuestras-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/el-impacto-de-nuestras-palabras\/","title":{"rendered":"El impacto de nuestras palabras"},"content":{"rendered":"<p>Therese era una fabulosa trabajadora, amiga y colega. Todos en su oficina la quer\u00edan, desde sus jefes hasta la se\u00f1ora de la limpieza. Ella siempre ten\u00eda una palabra amable para todos.<\/p>\n<p>Uno de sus mayores atractivos era su sorprendente capacidad de ayudar a las personas a sentirse bien consigo mismas.<\/p>\n<p>Ella pod\u00eda hacer que alguien cuyos sentimientos hubieran sido heridos se sintiera como lo mejor del mundo desde las rebanadas de pan; ella pod\u00eda hacer que un colega inseguro se sintiera como un genio. Su sentido del humor siempre elevaba el \u00e1nimo de los dem\u00e1s y les hac\u00eda re\u00edr incluso si estaban molestos o infelices.<\/p>\n<p>No solo eso, sino que ella tambi\u00e9n era inteligente, muy inteligente. En los cinco a\u00f1os que llevaba en el trabajo hab\u00eda recibido tres ascensos, y su jefe le hab\u00eda dicho recientemente que estaba en la v\u00eda r\u00e1pida hacia un puesto de gerencia. Si las cosas continuaban de la misma manera, ella incluso podr\u00eda esperar una vicepresidencia solamente unos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Una noche, mientras trabajaba hasta tarde en un proyecto, descubri\u00f3 que su jefe hab\u00eda incluido una cita con mal juicio en un discurso que hab\u00eda escrito y que le hab\u00eda pedido a ella que editase. \u00c9l hab\u00eda escrito una imprudente broma que a algunos podr\u00eda parecerles ofensiva. Therese agarr\u00f3 el tel\u00e9fono para dejarle un mensaje de voz y decirle lo que pensaba. Dijo: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 estaba pensando, jefe? \u00bfNo se da cuenta de que el director general aborrecer\u00e1 esa broma? Y \u00e9l no tiene sentido del humor\u00bb.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, en lugar de enviar el mensaje de voz a su jefe, Therese sin darse cuenta presion\u00f3 un bot\u00f3n que envi\u00f3 el mensaje de voz a todos en la empresa. A la ma\u00f1ana siguiente, se produjo el caos. Aunque Therese no fue despedida, no obtuvo el siguiente ascenso, ni tampoco el siguiente despu\u00e9s de ese.<\/p>\n<p>El haber presionado un bot\u00f3n hab\u00eda sellado su futuro en la empresa. Ese es un incidente extremo, pero hay muchos otros en la actualidad que tienen consecuencias mucho mayores. Los ni\u00f1os ya no se burlan unos de otros; se acosan unos a otros, y el acoso escolar no es una excepci\u00f3n entre los estudiantes, es la norma. No solo suceden en la escuela o en el parque; tambi\u00e9n se producen en la Internet. De hecho, una nueva palabra ha entrado en nuestro vocabulario: ciber-acoso. Facebook ahora se utiliza a veces como un arma. Nunca en la historia del mundo las palabras han sido tan baratas, r\u00e1pidas, irrevocables y virales. Mediante tel\u00e9fonos celulares y la Internet, ahora tenemos mensajes de texto, correo electr\u00f3nico, mensajes instant\u00e1neos, blogs, Facebook, Twitter y YouTube. Adem\u00e1s, tenemos radio, televisi\u00f3n y medios de comunicaci\u00f3n impresos.<\/p>\n<p>Las palabras vuelan por la atm\u00f3sfera como nunca antes. En junio de 2010, el 77,2 por ciento de los estadounidenses usan la Internet (267 millones de personas). Una cuarta parte de la poblaci\u00f3n mundial est\u00e1 en l\u00ednea. El 41 por ciento de todoslos estadounidenses mantienen activamente una p\u00e1gina de perfil en Facebook, que genera mil millones de contenidos cada d\u00eda. El uso de Twitter en E.U. ha explotado desde un 5 por ciento en 2008 hasta el 87 por ciento en 2010, y ahora las cifras son a\u00fan mayores. En 2010, m\u00e1s de 17 millones de estadounidenses utilizaron Twitter, y el promedio de \u00abtweets\u00bb por d\u00eda solamente en Estados Unidos fue de 15,5 millones. Obviamente, hay buenos usos de todas estas formas de comunicaci\u00f3n; sin embargo, hay muchas consecuencias inquietantes, incluyendo el acoso en l\u00ednea que ha conducido al suicidio de adolescentes, el robo de identidad, riesgo de la seguridad infantil, adicci\u00f3n a la pornograf\u00eda y carreras arruinadas. Solicitantes de un empleo no lo tienen debido a relatos de mala conducta en Facebook; trabajadores env\u00edan desacertados mensajes de correo electr\u00f3nico antes de pensar.<\/p>\n<p>Personas han destruido relaciones al teclear sus pensamientos m\u00e1s \u00edntimos en mensajes de correo electr\u00f3nico y despu\u00e9s presionar el bot\u00f3n \u00abenviar\u00bb antes de darse cuenta de lo revelador que era ese mensaje. Debido a la informaci\u00f3n que est\u00e1 disponible hoy d\u00eda, la intimidad personal se ha desvanecido.<\/p>\n<p>Tristemente, cualquiera puede decir cualquier cosa sobre un individuo, sea cierta o no, y se queda por ah\u00ed flotando en el ciberespacio, tan solo esperando a que alguien tenga acceso a la informaci\u00f3n. La reputaci\u00f3n de personas ha quedado destruida por lo que otros han dicho, y sin embargo no hab\u00eda nada de cierto en sus palabras. Se podr\u00eda decir que se est\u00e1 produciendo una \u00abexplosi\u00f3n de palabras\u00bb, y a\u00fan no hemos visto el da\u00f1o que ser\u00e1 causado por eso hasta que las personas aprendan el poder de las palabras y establezcan el compromiso de utilizarlas de manera piadosa.<\/p>\n<p>Nos comemos nuestras palabras&#8230;<\/p>\n<p>Estoy segura de que habr\u00e1s o\u00eddo decir a alguien: \u00abTe vas a comer esas palabras\u00bb. Puede sonarnos a mera frase, pero en realidad s\u00ed nos comemos nuestras palabras. Lo que decimos no solo afecta a otras personas, sino que tambi\u00e9n nos afecta a nosotros.<\/p>\n<p>Las palabras son maravillosas cuando se utilizan de manera adecuada. Pueden edificar, alentar y dar confianza a quien las oye. Una palabra adecuada pronunciada en el momento correcto en realidad puede cambiar una vida.<\/p>\n<blockquote><p>Es muy grato dar la respuesta adecuada, y m\u00e1s grato a\u00fan cuando es oportuna. <strong>(Proverbios 15.23).<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Podemos literalmente aumentar nuestro propio gozo diciendo palabras adecuadas. Tambi\u00e9n podemos disgustarnos a nosotros mismos hablando innecesariamente sobre nuestros problemas o cosas que nos han hecho da\u00f1o en las relaciones. No hace mucho tiempo yo tuve una situaci\u00f3n decepcionante con alguien a quien consideraba una buena amiga, y not\u00e9 que cada vez que hablaba sobre eso, me resultaba dif\u00edcil quit\u00e1rmelo de la mente durante el resto del d\u00eda. Finalmente me di cuenta de que si quer\u00eda sobre-ponerme a eso, ten\u00eda que dejar de recordarlo mentalmente y verbalmente una y otra vez. Personas me segu\u00edan preguntando acerca de la situaci\u00f3n debido a un inter\u00e9s genuino, pero yo finalmente entend\u00ed que ten\u00eda que responder: \u00abEs mejor para m\u00ed si no hablo de eso\u00bb.<\/p>\n<p>Las palabras que salen de nuestra boca entran en nuestros propios o\u00eddos al igual que en los o\u00eddos de otras personas, y despu\u00e9s pasan a nuestra alma, donde nos causan gozo o tristeza, paz o disgusto, dependiendo del tipo de palabras que hayamos pronunciado.<\/p>\n<p>Nuestras palabras incluso pueden oprimir nuestro esp\u00edritu. Dios desea que nuestro esp\u00edritu sea ligero y libre, de modo que pueda funcionar adecuadamente, no que sea pesado y oprimido. Cuando entendemos el poder de las palabras y nos damos cuenta de que podemos escoger lo que pensamos y hablamos, nuestras vidas pueden ser transformadas. Nuestras palabras no son forzadas sobre nosotros; se formulan en nuestros pensamientos y entonces nosotros las pronunciamos. Podemos aprender a escoger nuestros pensamientos, a resistir los malos y pensar en los buenos, los sanos y los correctos. Donde va la mente, el hombre le sigue. Tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que donde va la mente, \u00a1la boca le sigue! Ni siquiera tenemos que estar hablando con alguien para aumentar nuestro gozo con nuestras palabras. La mera confesi\u00f3n de cosas buenas es suficiente para alegrarte. Yo he escrito mucho sobre el poder de confesar la Palabra de Dios en voz alta, y seguir\u00e9 haci\u00e9ndolo porque ha sido una de las cosas m\u00e1s \u00fatiles que he hecho en mi propia vida.<\/p>\n<p>Cuando te levantas en la ma\u00f1ana, si hay algo que necesitas atender ese d\u00eda y que no te entusiasma, puedes decir:<\/p>\n<p>\u00abAborrezco este d\u00eda\u00bb o puedes decir: \u00abDios me dar\u00e1 la fuerza hoy para hacer lo que tenga que hacer y para hacerlo con gozo\u00bb. \u00bfCu\u00e1l de estas do frases crees que te preparar\u00eda mejor para el d\u00eda? \u00abLa lengua apacible es \u00e1rbol de vida\u00bb, dice Proverbios 15.4 (RVR-60). Seg\u00fan la Escritura, Dios ha dado a sus hijos una nueva naturaleza, y se nos ense\u00f1a a renovar nuestra mente y nuestra actitud diariamente. Tener una perspectiva positiva de la vida y hablar palabras positivas son dos de las cosas m\u00e1s apacibles que podemos hacer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Therese era una fabulosa trabajadora, amiga y colega. Todos en su oficina la quer\u00edan, desde sus jefes hasta la se\u00f1ora de la limpieza. Ella siempre ten\u00eda una palabra amable para todos. Uno de sus mayores atractivos era su sorprendente capacidad de ayudar a las personas a sentirse bien consigo mismas. 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