{"id":5688,"date":"2018-02-09T15:51:11","date_gmt":"2018-02-09T15:51:11","guid":{"rendered":"http:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/?p=5688"},"modified":"2018-02-09T15:55:07","modified_gmt":"2018-02-09T15:55:07","slug":"el-peligro-de-perder-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tabernaculoprensadedios.com\/web\/el-peligro-de-perder-la-esperanza\/","title":{"rendered":"El peligro de perder la esperanza"},"content":{"rendered":"<p><strong>Habacuc 1:2-4<\/strong> \u00a0<em>\u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Jehov\u00e1, clamar\u00e9, y no oir\u00e1s; y dar\u00e9 voces a ti a causa de la violencia, y no salvar\u00e1s? \u00bfPor qu\u00e9 me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucci\u00f3n y violencia est\u00e1n delante de m\u00ed, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale seg\u00fan la verdad; por cuanto el imp\u00edo asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no ha perdido alguna vez la esperanza? Por desgracia estamos viviendo una \u00e9poca en la que es f\u00e1cil perder la esperanza. La crisis econ\u00f3mica y la crisis de valores no est\u00e1n golpeando sin misericordia alguna y a veces por muy fuertes que nos sintamos cristianos la desesperanza se adue\u00f1a de nosotros. Tambi\u00e9n la enfermedad nos ataca y le pedimos a Dios salud y su aparente silencio muchas veces nos sumerge en la desesperanza.<\/p>\n<p>Pero a pesar de todo ello cuando entendemos lo que la desesperanza significa reconocemos que no hay causa justificada para la presencia de ella en la vida cristiana.<\/p>\n<p>Desesperanza significa literalmente \u201cestar sin salida; estar completamente perdido y sin recursos\u201d Se refiere a estar en un estado mental tal en el que uno cree que no hay esperanza alguna para su situaci\u00f3n sea esta la que sea.<\/p>\n<p>La desesperanza deshonra a Dios. Degrada a Dios, al Todopoderoso, a una fuerza impotente, que insin\u00faa no solamente que \u00c9l no puede sino que adem\u00e1s incumple sus promesas. La desesperanza en la pr\u00e1ctica supone en un rechazo de las Escrituras como Palabra de Dios. Los que est\u00e1n desesperanzados en \u00faltima instancia significa que han perdido la fe, la cual es como sabemos esencial para la vida cristiana. Los que han ca\u00eddo en desesperanza ponen su mirada en los recursos del mundo, en lugar de confiar en la capacidad de Dios. Los que han perdidos la esperanza como dice <strong>Hebreos 12:3<\/strong> se \u201ccansan\u201d hasta \u201cdesmayar\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de lo tr\u00e1gica que es la desesperanza, ella no es algo desconocida para los cristianos, muchas m\u00e1s veces de lo que deseamos esta presente en nuestras vidas. Esta es la raz\u00f3n por la que Cristo nos insta a todos a \u201corar siempre, y no desmayar\u201d. El mismo Pablo tuvo problemas con la desesperanza y venci\u00f3. Pablo les confeso a los corintios que casi \u201cperdi\u00f3 la esperanza de conservar la vida\u201d, pero venci\u00f3 esta sensaci\u00f3n por medio de confiar en Dios: \u201cPorque hermanos, no queremos que ignor\u00e9is acerca de nuestra tribulaci\u00f3n que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.\u00a0 Pero tuvimos en nosotros mismos<\/p>\n<p>sentencia de muerte, para que no confi\u00e1semos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;\u00a0 el cual nos libr\u00f3, y nos libra, y en quien esperamos que a\u00fan nos librara, de tan gran muerte.\u201d (<strong>2\u00aa Corintios 1. 8-10<\/strong>).<\/p>\n<p>El profeta Habacuc tambi\u00e9n confes\u00f3 ser sensible a la desesperanza: \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Jehov\u00e1, clamar\u00e9, y no oir\u00e1s; y dar\u00e9 voces a ti a causa de la violencia, y no salvar\u00e1s?\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucci\u00f3n y violencia est\u00e1n delante de m\u00ed, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale seg\u00fan la verdad; por cuanto el imp\u00edo asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.\u201d <strong>(Habacuc 1. 2-4<\/strong>).<\/p>\n<p>La vulnerabilidad de este profeta a las tentaciones de la desesperanza constituye una gran lecci\u00f3n para nosotros. En este texto se dice del profeta que incluso \u201cda voces a Dios\u201d. La frase significa literalmente \u201cgritar o rugir\u201d de dolor. \u00a1Habacuc deseaba literalmente pegar gritos! Hab\u00eda estado durante mucho tiempo protestando por las injusticias que ve\u00eda a su alrededor y nada hac\u00eda parecer que Dios las tuviera en cuenta. Es m\u00e1s del texto que hemos le\u00eddo parece incluso deducirse que ni siquiera el gritar a Dios val\u00eda para algo. La desesperanza se hab\u00eda apoderado de \u00e9l.<\/p>\n<p>Al igual que este desconcertado profeta nosotros tambi\u00e9n forcejeamos con problemas. Oramos a Dios insistentemente pidi\u00e9ndole ayuda pero solo obtenemos silencio sin entender que a veces tambi\u00e9n el silencio es una respuesta de Dios y caemos en la desesperanza.<\/p>\n<p>Y este sentimiento es muy peligroso y traicionero porque sin darnos cuenta la desesperanza destruye varias cosas en nuestra vida y nos da una visi\u00f3n negativa de la soberan\u00eda de Dios.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>En primer lugar la desesperanza DESTRUYE LA FE EN DIOS.<\/strong><\/p>\n<p>Habacuc se dirigi\u00f3 a Dios como \u201cJehov\u00e1\u201d, Se\u00f1or, literalmente le dijo que \u00c9l era \u201cel Dios de Pactos con Israel\u201d y por tanto se esperaba de \u00c9l que sustentar\u00e1 y protegiera a aquellos con quien \u00c9l hab\u00eda firmado los pactos. Habacuc estaba insinuando que Dios estaba descuidando a Su pueblo, ya que no estaba cumpliendo los pactos que hab\u00edan establecido, es decir que el cuidado prometido estaba faltando. La acusaci\u00f3n de Habacuc suena casi blasfema; pero antes de juzgarle debemos pensar como reaccionamos nosotros cuando estamos en circunstancias dif\u00edciles. Nuestra fe puede que sea lo primero que muere cuando la desesperanza nos ataca. Cuando nos vemos rodeados de problemas, tendemos a olvidar las promesas y el poder de Dios y nos parecemos al salmista diciendo: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan lejos de mi salvaci\u00f3n, y de las palabras de mi clamor? Dios m\u00edo, clamo de d\u00eda, y no respondes; Y de noche, y no hay para m\u00ed reposo\u201d (<strong>Salmo 22. 1-2).<\/strong><\/p>\n<p>El rey Sa\u00fal constituye un ejemplo de lo mortal que puede ser la desesperanza para la fe de uno. Y as\u00ed la derrota que sufri\u00f3 en el monte Gilboa, no se debi\u00f3 a la fuerza de los filisteos, sino a la desesperanza en la que cayo Sa\u00fal que destruyo la seguridad y la confianza en el poder de Dios. La fe de Sa\u00fal fracas\u00f3, su esp\u00edritu se deprimi\u00f3, y su \u00e1nimo se destruyo. Se dejo vencer por la desesperanza. Sin fe sus tropas ten\u00edan poca posibilidad de vencer en la batalla que iban a librar al d\u00eda siguiente. La angustia de Sa\u00fal hab\u00eda sido causada por la ausencia de Dios en su vida (leer<strong> 1\u00aa Samuel 28:15-20<\/strong>). Habacuc estaba cerca de esta misma derrota cuando grito las palabras que hemos le\u00eddo en <strong>1:2-4.<\/strong><\/p>\n<p>Ni Habacuc ni nosotros dejamos de creer que Dios puede corregir los males de esta sociedad o solucionar los problemas que nos agobian, o las enfermedades que nos debilitan, sino que muchas veces lo que nos preguntamos es si a Dios realmente\u00a0 le importan o si nos ha olvidado. Al igual que Habacuc sentimos la tentaci\u00f3n de gritar a Dios para que se fije en nosotros, para lograr Su atenci\u00f3n. No entendemos el aparente \u00e9xito de los malos y el fracaso de los buenos.<\/p>\n<p>Vemos la inmoralidad que nos rodea de los pol\u00edticos y de la sociedad en general, la violencia, las cat\u00e1strofes naturales, el sufrimiento de los pobres, la ruptura de las familias, y nos preguntamos \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios? \u00bfC\u00f3mo puede permitir \u00c9l que sucedan estas cosas tan horribles? Todas estas preguntas pueden hacer tambalear nuestra fe sino entendemos que la respuesta est\u00e1 en primer lugar en lo que dice <strong>Lucas 18:1<\/strong> de <em>\u201corar siempre y no desmayar\u201d<\/em> y en segundo lugar entender, como Habacuc lo entendi\u00f3, que el silencio de Dios no significa que \u00c9l nos ha abandonado.<\/p>\n<p>Cuando los problemas de este mundo se agolpan sobre nuestras vidas, nosotros los cristianos debemos m\u00e1s que nunca fortalecer nuestra fe en la Soberan\u00eda permanente y perpetua de Dios. No sobreviremos a los peligros de este mundo hostil en el que vivimos, lleno de mentiras y enga\u00f1os, sin una fe en Dios que conf\u00eda y es absoluta. Cuando permitimos que la desesperanza destruya nuestra fe en Dios entonces es cuando nosotros perdemos toda esperanza.<\/p>\n<p><strong>La desesperanza ESTIMULA LOS CONFLICTOS, LOS PLEITOS Y LA AMARGURA (1.<\/strong>3b)<\/p>\n<p>Cuando los que est\u00e1n\u00a0 atrapados en la desesperanza, conf\u00edan en su propia sabidur\u00eda, para resolver sus problemas, la situaci\u00f3n sencillamente empeora.<\/p>\n<p>Los que pasan por alto la Palabra de Dios, se distinguen por estar siempre preparados para culpar a otros por sus problemas. Llegan a ser expertos en criticar y guardan rencor a todos los que no est\u00e1n de acuerdo con la \u201csabidur\u00eda\u201d de ellos. Y as\u00ed <em>dice <\/em><strong>Habacuc 1.3b<\/strong>: <em>\u201cDestrucci\u00f3n y violencia est\u00e1n delante de m\u00ed, y pleito y contienda se levantan.\u201d<\/em> El profeta no ve\u00eda salida, s\u00f3lo ve\u00eda m\u00e1s conflictos: <em>\u201cdestrucci\u00f3n, violencia, pleito y contienda\u201d. <\/em>La perdida de la fe por la desesperanza le hac\u00eda sentirse amargado.<\/p>\n<p><strong>La desesperanza hace que la VICTORIA PAREZCA UNA DERROTA.<\/strong><\/p>\n<p>La desesperanza nos conduce a rendirnos a Satan\u00e1s. El verlo todo negro nos hace perder la visi\u00f3n; creemos que no podemos ganar. El libro de Proverbios nos advierte acerca de esto con estas palabras: <em>\u201cSi fueres flojo en el d\u00eda de la angustia, tu fuerza ser\u00e1 reducida\u201d<\/em> (<strong>24.10<\/strong>). Los que se rinden a la desesperanza no pueden disfrutar la victoria que viene por confiar en Dios.<\/p>\n<p>Como cristianos que somos debemos tomar la decisi\u00f3n de que confiaremos en el poder de Dios cualquiera que sea la situaci\u00f3n que pasemos y por muy insostenible que parezca. Debemos tener una confianza absoluta en lo que Dios puede hacer.<\/p>\n<p>Debemos estar preparados para los ataques de la desesperanza para no someter a derrota la victoria que es nuestra en Cristo Jes\u00fas: \u201c\u00bfQu\u00e9, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, \u00bfqui\u00e9n contra nosotros? \u2026 \u00bfQui\u00e9n nos separar\u00e1 del amor de Cristo? \u00bfTribulaci\u00f3n, o angustia, o persecuci\u00f3n, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?&#8230; Antes, en todas estas cosas somos m\u00e1s que vencedores por medio de aquel que nos am\u00f3.<\/p>\n<p>Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni \u00e1ngeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podr\u00e1 separar del amor de Dios, que es en Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro.\u201d <strong>(Romanos 8. 31, 35, 37-39)<\/strong><\/p>\n<p><strong>La desesperanza CULPA A DIOS (1.2\u00aa).<\/strong><\/p>\n<p>Habacuc estaba enfadado porque cre\u00eda que Dios le estaba obligando a presenciar el mal que hab\u00eda por todos los lados sin que fuera castigado. Su respuesta muestra como la desesperanza a menudo distorsiona nuestro entendimiento de c\u00f3mo act\u00faa Dios: <em>\u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Jehov\u00e1, clamar\u00e9, y no oir\u00e1s?\u201d<\/em>. A menudo culpamos a Dios por lo que \u00c9l no ha hecho. Y as\u00ed al igual que Job decimos a Dios: \u201cPorque me has quebrantado con tempestad y has aumentado mis heridas sin causa\u201d <strong>(Job 9.17).<\/strong> Con frecuencia olvidamos que todo lo que hace Dios es bueno: <em>\u201cCuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni \u00e9l tienta a nadie;\u2026 Toda buena d\u00e1diva y todo don perfec<\/em>to desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variaci\u00f3n\u201d <strong>(Santiago 1.13, 17<\/strong>). Habacuc no pod\u00eda ver esto porque la desesperanza le hab\u00eda distorsionado el ojo de la fe. Tengamos cuidado de no caer en esta misma trampa.<\/p>\n<p><strong>La desesperanza SIEMPRE VE LO NEGATIVO, NUCA LO POSITIVO (1.4<\/strong>).<\/p>\n<p>Cuando Habacuc miraba\u00a0 a su alrededor, lo \u00fanico que ve\u00eda era como todo se hab\u00eda echado a perder. Estaba tan cegado por la desesperanza que era incapaz de ver nada positivo en lo que Dios estaba haciendo. Sus palabras describen una situaci\u00f3n terrible: <em>\u201cPor lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale seg\u00fan la verdad; por cuanto el imp\u00edo asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.\u201d<\/em> En primer lugar afirmaba que la Palabra de Dios era vista con desprecio, esto es \u201cdebilitada\u201d, estaba muerta, sin fuerzas paralizada. Para Habacuc la Palabra de Dios hab\u00eda llegado a ser ineficaz. En segundo lugar, afirmaba que la justicia no se ve\u00eda, al no salir \u201cseg\u00fan la verdad\u201d, la justicia era seg\u00fan \u00e9l injusticia. En tercer lugar, afirmaba que aquellos que defend\u00edan la justicia eran tratados con hostilidad, con amenazas y traici\u00f3n; y as\u00ed dice que la justicia sal\u00eda \u201ctorcida\u201d. Todo lo que se relacionaba con la verdad, era maltratado, y parec\u00eda que no hab\u00eda nadie, ni siquiera Dios que corrigiera el asunto.<\/p>\n<p>Este negativismo de Habacuc se ve a menudo en cristianos atrapados por la desesperanza. Son incapaces de ver bien alguno y tampoco ven perspectiva alguna de que su situaci\u00f3n puede llegar a cambiar. El <strong>Salmo 42.3<\/strong> es un ejemplo de c\u00f3mo la desesperanza puede llegar a impregnar de negativismo nuestra vida: <em>\u201cFueron mis l\u00e1grimas mi pan de d\u00eda y de noche,<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Mientras me dicen todos los d\u00edas: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu Dios?\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Debemos seguir el ejemplo de Cristo para evitar el peligro de la desesperanza: El se vio incomprendido por los suyos, los ap\u00f3stoles le abandonaron, uno de ellos le traiciono y otro le neg\u00f3, pero \u00c9l ten\u00eda claro que todo t\u00fanel tiene un final, que siempre hay una luz y \u00c9l sigui\u00f3 a pesar de todo haciendo la obra que ten\u00eda que hacer. Debemos hacer la obra que tenemos por delante, no permitiendo que la desesperanza centre nuestra atenci\u00f3n en lo negativo. De acuerdo que puede que haya delante de nosotros muchos aspectos negativos, como los hubo delante de Habacuc y de Jes\u00fas, pero no seamos ciegos a los aspectos positivos, que los hay. Busquemos a\u00fan en la oscuridad, la luz, tambi\u00e9n se encuentra dentro del t\u00fanel.<\/p>\n<p><strong>La desesperanza quiere LA SOLUCI\u00d3N AHORA MISMO (1.2).<\/strong><\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que Habacuc hab\u00eda estado orando acerca de los males que le rodeaban durante mucho tiempo. De hecho hab\u00eda empezado a perder la esperanza de que se le diera respuesta alguna. Debido a que cre\u00eda que Dios no estaba escuchando y que no responder\u00eda, el tono de Habacuc llego a ser exigente. Quer\u00eda que Dios respondiera \u201cahora mismo\u201d: \u201c\u00bfy dar\u00e9 voces a ti a causa de la violencia, y no salvar\u00e1s?\u201d. Esto revela otro sutil comportamiento de la desesperanza. Hace que nos volvamos impacientes.<\/p>\n<p>Es cierto que muchos damos muestras de esta impaciencia, sin embargo pocos estamos dispuestos a reconocerla. Es dif\u00edcil esperar en Dios cuando estamos rodeados de injusticias. Es dif\u00edcil reposar confiadamente en las provisiones de Dios cuando el mal parece que es el que triunfa. Muchos somos como Habacuc, al desear que Dios act\u00fae seg\u00fan las fechas que indica nuestro propio calendario y no dar muestras de confiar en \u00c9l.<\/p>\n<p>El rey David confeso su error en este aspecto. Se dejo llevar por la angustia, y la desesperanza lo venci\u00f3. No le parec\u00eda que los ruegos que presentaba a Dios estaban siendo atendidos y exclamo: \u201cCortado soy de delante de tus ojos\u201d. Todo le parec\u00eda oscuro y sin esperanza, pero la esperanza\u00a0 llego, cuando David reflexion\u00f3 sobre su impaciencia y entonces afirm\u00f3: <em>\u201cPero t\u00fa o\u00edste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba\u201d<\/em> (<strong>Salmo 31:22<\/strong>). Debi\u00f3 haberse entristecido cuando record\u00f3 esa situaci\u00f3n y pens\u00f3 \u00bfC\u00f3mo pudo hab\u00e9rseme ocurrido pensar que Dios no se preocupaba? \u00bfC\u00f3mo pude haber llegado a la conclusi\u00f3n de que Dios me hab\u00eda \u201ccortado\u201d? Al mirar atr\u00e1s, \u00e9l vio que fue realmente un necio al creer que Dios abandona a los que le obedecen.<\/p>\n<p>Debemos animarnos por la fidelidad de Dios. Debemos esforzarnos por cultivar la fe que conf\u00eda y que no insiste en que El act\u00fae \u201cahora mismo\u201d.<\/p>\n<p><strong>La desesperanza destruye TODA ESPERANZA PARA EL FUTURO (1: 3-4).<\/strong><\/p>\n<p>Habacuc no cre\u00eda que en el futuro pudiera llegar el bien para su pueblo. Hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que la situaci\u00f3n de Jud\u00e1 s\u00f3lo pod\u00eda empeorar.<\/p>\n<p>Los cristianos debemos entender que la esperanza para el futuro desaparece cuando la desesperanza vence nuestra fe en el presente. Ya Dios hab\u00eda advertido a los suyos acerca de esto. Si ellos rechazaban la voluntad de Dios, toda esperanza se perder\u00eda: <em>\u201c\u2026 y tendr\u00e1s tu vida como algo que pende delante de ti, y estar\u00e1s temeroso de noche y de d\u00eda, y no tendr\u00e1s seguridad de tu vida.\u201d <\/em>(<strong>Deuteronomio 28:66<\/strong>) \u00a1Qu\u00e9 situaci\u00f3n tan terrible en la que uno se puede encontrar! \u00a1Vivir sin esperanza toda la vida!<\/p>\n<p>La esperanza del cristiano es \u201csegura y firme ancla del alma\u201d (<strong>Hebreos 6:19<\/strong>). Se sustenta en una fe que conf\u00eda en que Dios tiene el poder y el deseo de darnos un glorioso futuro a todos Sus seguidores.<\/p>\n<p>Dios ve el final desde el comienzo, nosotros s\u00f3lo vemos el comienzo, pero como cristianos que somos, hemos recibido una \u201cesperanza\u201d eterna que es segura y firme. Esta \u201cesperanza\u201d nos debe permitir confiar en Dios, aunque no podamos ver el final, ni entender los \u201cmotivos\u201d.<\/p>\n<p>La desesperanza es un cruel peso que a menudo captura y destruye a los seguidores de Dios. Los cristianos debemos guardarnos de este mal y vencer la tentaci\u00f3n de caer en ella. Los que sean capaces de superar la desesperanza hallaran grandes bendiciones.<\/p>\n<p>Durante la guerra de la independencia de los Estados Unidos contra los franceses, antes de ir a la guerra alguien dise\u00f1o una bandera en la cual pusieron un lema: \u201cNo perdamos la esperanza, porque Cristo\u00a0 es nuestro l\u00edder\u201d.<\/p>\n<p>Nosotros como soldados cristianos que somos estamos luchando contra las fuerzas de Satan\u00e1s. Anim\u00e9monos con el mensaje de esta bandera: \u201cJam\u00e1s perdamos la esperanza porque Cristo es nuestro l\u00edder\u201d. Seguro que en nuestra vida vamos a seguir encontr\u00e1ndonos con injusticias, con cosas que nos ocurren y no sabemos porque, ello har\u00e1 que la tristeza nos invada y tendremos tentaci\u00f3n de retirarnos de la batalla. Pero a\u00fan en esos momentos debemos tomar la determinaci\u00f3n de que vamos a mantener la fidelidad a Dios y de que jam\u00e1s tocaremos a retirada. Mostraremos paciencia y fe en todas las persecuciones y problemas que nos toque padecer<strong>. (2\u00aa Tesalonicenses 1:4).<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Habacuc 1:2-4 \u00a0\u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Jehov\u00e1, clamar\u00e9, y no oir\u00e1s; y dar\u00e9 voces a ti a causa de la violencia, y no salvar\u00e1s? \u00bfPor qu\u00e9 me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucci\u00f3n y violencia est\u00e1n delante de m\u00ed, y pleito y contienda se levantan. 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